• 28/8/2026
ALERTA

Whirlpool puso en venta su fábrica de Pilar tras mudar a Brasil la producción de lavarropas

La planta que cerró a fines de 2025 salió al mercado de la mano de un agente inmobiliario que busca comprador para el complejo industrial de Pilar
28/08/2026 - 14:55hs
Logo de Whirpool sobre una pared color crema. Foto de prensa de la empresa

Puntos importantes

Checkbox Checked La planta que Whirlpool inauguró en Pilar en 2022, con inversión de u$s52 millones, salió a la venta.
Checkbox Checked JLL gestiona la venta del predio de 30.453 m² cubiertos en Polo Pilar, inactivo tras el cese de producción de lavarropas.
Checkbox Checked Se estima un valor de entre u$s17 y u$s21 millones para el complejo; Whirlpool ahora importa lavarropas desde Brasil.

La planta que Whirlpool inauguró en la localidad bonaerense de Pilar en 2022 tras invertir u$s52 millones salió a la venta.

Se trata de un establecimiento que tiene 30.453 metros cuadrados cubiertos y más de 120.000 metros cuadrados de tierra disponible y que había quedado sin actividad industrial desde noviembre del año pasado, cuando la multinacional dejó de fabricar lavarropas en la Argentina.

La comercialización quedó a cargo de JLL, sigla con la que opera Jones Lang LaSalle, una compañía internacional especializada en servicios inmobiliarios corporativos y gestión de inversiones, que tiene presencia en la Argentina y un área dedicada a propiedades industriales y logísticas.

La firma no identifica la planta como propiedad de Whirlpool en su aviso de venta ni tampoco el precio de venta, pero en el mercado aseguran que se trata de dicho establecimiento ubicado en Fátima, dentro de Polo Pilar y sobre la Ruta Nacional 8.

La oferta comprende, además de la nave, 120.693 metros cuadrados de tierra remanente y contempla la posibilidad de incorporar otros 50.000 metros cuadrados de construcciones.

Fuentes del sector aseguran que la ubicación, las dimensiones y las características corresponden al establecimiento desarrollado por Whirlpool para producir lavarropas destinados al mercado argentino y a la exportación.

Cómo es la fábrica que salió a la venta

El complejo conserva la infraestructura montada para aquella operación industrial con una nave que tiene 12 metros de altura de piso a techo, 12 docks de carga, dos rampas y unas 2.000 posiciones de racks.

También dispone de una estación de tratamiento de efluentes cloacales, sistemas de agua industrial y aire comprimido, rociadores e hidrantes contra incendios, un reservorio de un millón de litros de agua y un grupo electrógeno Cummins de 120 KW.

Las instalaciones incluyen oficinas, showroom, sala de reuniones, comedor para 90 personas, vestuarios con capacidad para 200 trabajadores y una sala de espera para camioneros.

El predio tiene zonificación para industrias de categorías 1, 2 y 3 y un factor de ocupación del suelo de 0,5.

El establecimiento se encuentra en Polo Pilar, dentro del área del Parque Industrial Pilar, una zona donde funcionan más de 200 empresas vinculadas con actividades farmacéuticas, alimenticias, químicas, automotrices y logísticas, entre otros sectores.

A la infraestructura existente se suma la superficie sin construir y, frente a los 30.453 metros cuadrados cubiertos, quedan 120.693 metros cuadrados de tierra remanente y, según la información difundida para la comercialización, existe capacidad para sumar otros 50.000 metros cuadrados de edificaciones.

Cuánto podría valer la planta

La desarrolladora JLL no publica el precio pretendido por el establecimiento por lo cual sin una tasación conocida del inmueble ni un valor informado por el vendedor, una referencia puede obtenerse a partir de los precios pedidos actualmente por otras plantas y terrenos industriales del mismo corredor de Pilar.

Uno de los comparables es una planta de 8.166 metros cuadrados cubiertos, construida sobre un terreno de 17.141 metros cuadrados dentro del Parque Industrial Pilar que está publicada en u$s3,69 millones, equivalentes a unos u$s452 por metro cuadrado cubierto.

La propiedad tiene algunas características similares al tipo de activo ofrecido por JLL ya que posee una nave con alturas de entre 10 y 12,34 metros, docks, pisos industriales, transformadores, planta de tratamiento de efluentes, red contra incendios, oficinas, vestuarios y sectores auxiliares.

Tiene, sin embargo, 22 años de antigüedad, mientras que la fábrica de Whirlpool fue inaugurada en 2022.

Otros avisos amplían la referencia como el de una nave de 10.000 metros cuadrados dentro del Parque Industrial Pilar que está publicada en u$s6,4 millones, equivalente a u$s640 por metro cuadrado cubierto.

De todos modos, la comparación por superficie cubierta no alcanza para aproximarse al valor de la propiedad de Whirlpool porque el activo incorpora una cantidad de tierra libre considerablemente mayor.

Para ese componente también existen referencias dentro del mismo mercado al punto que Colliers ofrece terrenos de 10.000 metros cuadrados en Polo Pilar por u$s900.000, equivalentes a u$s90 por metro cuadrado.

Otra parcela de 32.996 metros cuadrados también dentro del Parque Industrial Pilar está publicada en u$s2,97 millones, prácticamente el mismo valor unitario.

De todos modos, las fuentes consultadas advierten que esos precios tampoco pueden trasladarse mecánicamente a la propiedad que salió a la venta.

Sostienen que no corresponde multiplicar los 30.453 metros cuadrados cubiertos por el valor unitario de las naves y después sumar los 120.693 metros cuadrados remanentes a u$s90 por metro cuadrado, porque los precios de los establecimientos utilizados como comparables ya incluyen el terreno sobre el que fueron construidos.

Además, a esa diferencia se agrega la escala si se tiene en cuenta que la propiedad de Whirlpool es considerablemente mayor que las naves de entre 8.000 y 10.000 metros cuadrados tomadas como referencia.

Por lo tanto, una operación por un activo de más de 150.000 metros cuadrados totales no necesariamente conserva los mismos valores unitarios de propiedades más pequeñas.

Con esas salvedades, los precios actualmente publicados permiten construir un rango indicativo. Al considerar las referencias de las naves, incorporar la tierra excedente y aplicar un ajuste por la escala del establecimiento, el complejo podría ubicarse en torno de u$s17 millones a u$s21 millones, con un punto medio cercano a u$s19 millones.

Este cálculo utiliza precios de publicación y no montos comprobados de operaciones efectivamente cerradas.

El equipamiento incluido, el estado de las instalaciones y las condiciones de una eventual negociación también pueden modificar el valor final.

La referencia tampoco puede compararse directamente con los u$s52 millones que Whirlpool desembolsó para poner en marcha el proyecto.

Aquella inversión comprendió el desarrollo industrial, la construcción y el equipamiento necesario para fabricar lavarropas, mientras que la ficha inmobiliaria detalla el inmueble y parte de la infraestructura que actualmente integra la oferta.

El proyecto comenzó a achicarse antes del cierre

El establecimiento quedó disponible después de que Whirlpool decidiera terminar con la producción local el 26 de noviembre de 2025 en el marco de una medida sorpresiva que dejó sin trabajo a unos 220 empleados de la fábrica y de áreas vinculadas con la actividad industrial.

El cierre no estuvo precedido por una reducción de la operación ya que durante el 2023, el primer año completo de funcionamiento de la planta, la compañía atravesaba una etapa de expansión e incorporó un segundo turno para acompañar el aumento previsto de la producción y de las exportaciones.

La tendencia cambió en mayo de 2024 cuando Whirlpool eliminó uno de los turnos, volvió a concentrar la fabricación en una única franja horaria y redujo alrededor de 60 puestos de trabajo.

Ese proceso continuó hasta desembocar en noviembre de 2025 en la decisión de discontinuar completamente la producción.

Para entonces, el proyecto estaba lejos de los volúmenes para los que había sido concebido y la fábrica tenía una capacidad de 300.000 lavarropas anuales y el esquema original contemplaba colocar cerca del 70% en mercados externos.

Al comunicar el cierre, Whirlpool explicó que la operación industrial no había alcanzado los niveles de eficiencia y competitividad previstos.

En ese momento, la compañía decidió mantener su presencia comercial en la Argentina, pero abandonar la fabricación local y pasar a un modelo abastecido con productos terminados importados.

Una inversión con Brasil como principal mercado

La planta había sido inaugurada el 21 de octubre de 2022 cuando Whirlpool destinó los u$s52 millones a su construcción y equipamiento y presentó entonces al establecimiento como su fábrica de lavarropas más tecnológica a nivel mundial.

Las líneas podían completar aproximadamente un lavarropas cada 40 segundos y alcanzar una producción de 300.000 unidades por año, escala que había sido definida sobre un esquema en el que las exportaciones tendrían mayor peso que las ventas en la Argentina.

El plan contemplaba colocar cerca del 70% de la producción en otros mercados latinoamericanos y generar más de u$s50 millones anuales mediante las ventas externas.

En ese contexto, Brasil ocupaba el principal lugar dentro de la estrategia, acompañado por otros países de la región al punto que la primera exportación se concretó en junio de 2023.

El plan contemplaba que el mercado brasileño debía absorber una parte creciente de la producción y constituía una de las bases sobre las que Whirlpool había dimensionado la capacidad de la nueva fábrica.

Pero esa expansión inicial dio paso al recorte de un turno en 2024 y, finalmente, al cierre de la planta en noviembre de 2025, poco más de tres años después de su inauguración.

De comprador a proveedor

Ese final modificó el circuito entre las operaciones argentina y brasileña de Whirlpool y el país vecino, que había sido uno de los principales destinos previstos para los lavarropas fabricados en Fátima, pasó a convertirse en origen de los equipos terminados que la compañía comercializa en la Argentina.

De hecho Whirlpool reemplazó la producción nacional por un esquema de abastecimiento mediante importaciones a partir del cual los lavarropas y heladeras llegan desde Brasil.

Esos productos ingresan además bajo las condiciones comerciales del Mercosur y, según el relevamiento sobre comercio exterior, tienen un derecho de importación del 0%, aunque están alcanzados por la tasa estadística.

Temas relacionados