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ALERTA

Chevron refuerza su filial argentina y prepara su mayor expansión en Vaca Muerta

Formalizo aumentos de capital por u$s444 millones para ampliar el patrimonio de su filial local que impulsa un megaproyecto en Vaca Muerta
04/09/2026 - 10:52hs
Cartel de Chevron con la bandera argentina de fondo

Puntos importantes

Checkbox Checked Chevron aumentó su capital en Argentina en $681.930 millones (u$s444 M) para impulsar su megaproyecto de u$s13.800 M en Vaca Muerta.
Checkbox Checked El plan en El Trapial, Neuquén, busca elevar la producción de 7.000 a 30.000 barriles diarios, presentado bajo el RIGI.
Checkbox Checked La inversión afianza la estrategia de Chevron en Argentina y su rol en la nueva infraestructura para exportar petróleo.

En los últimos seis meses, la petrolera norteamericana Chevron formalizó en la Argentina dos aumentos de capital para su filial local por un total de $681.930 millones, equivalentes actualmente a unos u$s444 millones.

Los movimientos llegan mientras busca avanzar con un proyecto por u$s13.800 millones para ampliar la producción de El Trapial, el bloque que controla directamente en Vaca Muerta, más precisamente en Neuquén, a pocos kilómetros de la localidad de Rincón de los Sauces, en el norte de la formación geológica más importante del país.

Las operaciones elevaron el capital de Chevron Argentina SRL desde $577.785 millones hasta $1.259.716 billones que, a la cotización actual, equivalen a aproximadamente u$s376 millones y u$s821 millones, respectivamente.

El movimiento fue concretado en dos etapas entre diciembre de 2025 y abril pasado, de acuerdo con el aviso N° 48.736/26 publicado en la Segunda Sección del Boletín Oficial.

En esa nota, la petrolera informó aumentos nominales en pesos, pero no precisó si fueron integrados con fondos nuevos, créditos entre compañías vinculadas o partidas que ya formaban parte de su patrimonio.

Y si bien los documentos no detallan el destino de los fondos, la secuencia de fechas muestra que la filial argentina de Chevron terminó de ampliar su capital poco antes de presentar ante el Gobierno un proyecto de gran escala para El Trapial, el principal activo que opera por cuenta propia en la Argentina.

La petrolera consolidó a este yacimiento como la joya de la corona y su eje estratégico de en Argentina, tras la presentación de un megaproyecto histórico de US$ 13.800 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

El proyecto abarca una extensión acumulada de 450 kilómetros cuadrados en donde Chevron está aplicando de forma directa el modelo de eficiencia que utiliza en la Cuenca Pérmica de Estados Unidos y que consiste en la perforación de pozos horizontales ultralargos (de más de 3.000 metros) para optimizar los costos y maximizar la recuperación de crudo ligero de primera calidad.

Una estructura más robusta

En cuanto a los aumentos de capital para su filial local, el grupo realizó la primera ampliación el 17 de diciembre de 2025 cuando Chevron Argentina incorporó $291.177 millones y llevó su capital desde $577.785 millones hasta $868.963 millones.

A valores actuales del dólar, ese primer aumento representa aproximadamente u$s190 millones y dejó el capital de la sociedad en un equivalente cercano a u$s566 millones.

El segundo movimiento fue resuelto el 27 de abril pasado, cuando la petrolera sumó otros $390.752 millones, equivalentes actualmente a unos u$s255 millones, y alcanzó un capital de $1.259.716 millones o de u$s823,34 millones.

La base nominal de la sociedad quedó así un 118% por encima del nivel que tenía antes de las dos operaciones.

Las nuevas cuotas fueron suscriptas e integradas por CDC ApS e Ing. Norberto Priú SRL, que conservaron una participación directa del 50% cada una, aunque ambas empresas forman parte de la estructura internacional de Chevron.

En el caso de CDC, controla el 90% de Ing. Norberto Priú, mientras que el 10% restante pertenece a CDHC ApS, sociedad que posee, además, la totalidad de CDC, mientras que en el extremo superior de la cadena, Chevron Corporation figura como controlante final de todas estas sociedades.

El efecto de estos aumentos fue el ampliar el capital registrado de la sociedad en momentos en que el grupo busca abrir una nueva etapa de crecimiento en Neuquén.

El eje de la expansión

Por lo menos así surge de recordar que el segundo aumento, aprobado el 27 de abril pasado, fue llevado a cabo unos meses antes de que Chevron presente el proyecto de El Trapial ante el RIGI, o cual hizo el 2 de junio pasado.

La propuesta por u$s13.800 millones acercada por la petrolera norteamericana tiene como objetivo desarrollar el área, según el comunicado difundido por la propia compañía.

En la actualidad, Chevron opera y posee la totalidad del bloque El Trapial, posición que diferencia al activo de Loma Campana y Narambuena, donde participa junto con YPF, pero no se encuentra a cargo de la operación.

En El Trapial, en cambio, la compañía puede definir directamente el ritmo de perforación, el desarrollo de las instalaciones y la secuencia de las inversiones.

Chevron ingresó al área en 1999, cuando adquirió Petrolera Argentina San Jorge y durante años concentró allí la explotación de recursos convencionales, hasta que el avance sobre Vaca Muerta abrió una nueva etapa en el sector de El Trapial Este.

En 2022, la provincia de Neuquén le otorgó una concesión de explotación no convencional por 35 años, decisión que le permitió avanzar sobre una superficie de aproximadamente 280 kilómetros cuadrados ubicada dentro del área.

La petrolera había perforado siete pozos de evaluación y, en 2023, anunció una inversión de u$s500 millones para sumar nuevos pozos y ampliar las instalaciones necesarias para procesar la producción.

El programa presentado al RIGI elevó considerablemente esa escala y Chevron proyectó llevar la extracción de El Trapial Este desde aproximadamente 7.000 hasta 30.000 barriles diarios, de acuerdo con los datos difundidos junto con la presentación.

Para alcanzar esa meta deberá acelerar la perforación, ampliar las instalaciones de superficie y disponer de capacidad suficiente para transportar el petróleo desde Neuquén hacia los centros de consumo y los mercados externos.

La alianza que abrió Vaca Muerta

El avance sobre El Trapial se apoya en más de una década de actividad de Chevron en el desarrollo no convencional argentino.

La compañía fue una de las primeras petroleras internacionales que comprometió capital para producir petróleo y gas a gran escala en Vaca Muerta, mediante el acuerdo que firmó con YPF en 2013 para desarrollar Loma Campana con una inversión inicial de u$s1.240 millones,

Chevron aportó primero u$s300 millones y posteriormente completó los u$s940 millones restantes, mientras YPF quedó a cargo de la operación.

El acuerdo permitió acelerar la perforación cuando la explotación no convencional argentina todavía atravesaba su etapa inicial, por lo cual Loma Campana terminó convirtiéndose en uno de los principales bloques productores de Vaca Muerta y Chevron mantuvo una participación no operada del 50%.

Además, la petrolera posee otro 50% de Narambuena, también bajo operación de YPF, mostrando así que su cartera local combina dos modelos: las participaciones compartidas que marcaron su ingreso al shale argentino y el control completo de El Trapial.

Per el proyecto presentado por u$s13.800 millones coloca ahora a ese último bloque en el centro de su estrategia local, teniendo en cuenta que el monto propuesto supera ampliamente tanto el compromiso original asumido en Loma Campana como la inversión de u$s500 millones anunciada para la primera fase no convencional de El Trapial Este.

El camino hacia la exportación

Como el crecimiento de la producción necesita una infraestructura capaz de transportar el petróleo adicional desde Neuquén, Chevron también se incorporó a Vaca Muerta Oil Sur, el sistema que conectará los yacimientos con una terminal marítima en Punta Colorada, en la provincia de Río Negro.

La empresa participa en VMOS junto con YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Shell, Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén.

Es decir, en el sistema que contempla un oleoducto que conectará Allen con Punta Colorada, plantas compresoras, una playa de almacenamiento, una terminal portuaria y dos monoboyas destinadas a cargar buques petroleros de gran porte.

En julio de 2025, VMOS firmó un préstamo sindicado por u$s2.000 millones para financiar el oleoducto con un pool de bancos liderado por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander, junto con otros bancos e inversores institucionales.

El préstamo tiene un plazo de cinco años, paga una tasa equivalente a SOFR más 5,5 puntos porcentuales y cubre el 70% del capital requerido para la construcción. El 30% restante debe ser aportado por las empresas socias.

La documentación oficial de VMOS estableció que el sistema entraría en operación hacia fines de este 2026 con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, que posteriormente podría aumentar hasta 550.000 barriles por día en 2027.

La infraestructura permitirá canalizar hacia el Atlántico la producción adicional de El Trapial y de los demás bloques petroleros de Vaca Muerta, sin depender únicamente de la capacidad disponible en los sistemas actuales.

Chevron quedó así posicionada en tres puntos del negocio argentino al controlar El Trapial, participar junto con YPF en Loma Campana y Narambuena y formar parte del nuevo corredor exportador hacia Río Negro.

El respaldo de la casa matriz

Chevron integra el grupo de las mayores petroleras internacionales y desarrolla actividades de exploración, producción, transporte, refinación y comercialización de combustibles, lubricantes y otros productos energéticos.

En 2025, la compañía produjo un promedio de 3,7 millones de barriles equivalentes diarios y declaró reservas comprobadas cercanas a 10.600 millones de barriles equivalentes.

Además, registró ganancias totales por u$s12.299 millones, por debajo de los u$s17.661 millones obtenidos durante 2024.

Su negocio de exploración y producción aportó u$s12.822 millones, mientras que el segmento de refinación y comercialización generó u$s3.022 millones.

Esos resultados fueron parcialmente compensados por pérdidas de u$s3.545 millones en las restantes actividades corporativas.

También en 2025, Chevron completó la adquisición de Hess Corporation, una operación que amplió su presencia en Guyana, Estados Unidos y el sudeste asiático.

Su cartera incluye además grandes desarrollos en la cuenca Pérmica, el Golfo de México, Kazajistán, Australia y África y dentro de esa estructura, cada proyecto debe competir por el capital que la casa matriz distribuye entre activos de diferentes escalas y ubicados bajo distintos marcos regulatorios.

Al presentar el proyecto argentino, Chevron sostuvo que los regímenes que aportan previsibilidad regulatoria e incentivan las decisiones de largo plazo son necesarios para el desarrollo de los recursos energéticos.

Otro frente regional

A este escenario global y mientras busca acelerar El Trapial y participa en la construcción de Vaca Muerta Oil Sur, Chevron abrió otro frente de inversión en América Latina.

Lo hizo el pasado 2 de septiembre, cuando anunció que sus empresas mixtas proyectan invertir más de u$s7.000 millones en Venezuela durante cinco años.

Según la comunicación oficial, el programa busca más que duplicar la producción hasta llevarla a aproximadamente 600.000 barriles diarios.

La expansión se apoya en los acuerdos alcanzados por el gobierno de Donald Trump con la administración venezolana para ampliar Petroindependencia, una de las sociedades que comparte con la petrolera estatal PDVSA en la Faja del Orinoco.

Chevron también participa en Petropiar, ubicada en esa misma región, y en Petroboscán, en el estado Zulia, que mantuvo durante el período de sanciones estadounidenses, aunque su actividad quedó condicionada por las licencias emitidas por Washington.

La petrolera señaló que las nuevas condiciones fiscales, comerciales y legales acordadas permiten respaldar las inversiones.

También destacó que dispone en ese país de rutas, energía, agua, oleoductos y otras instalaciones ya construidas.

Mike Wirth, presidente ejecutivo de Chevron, sostuvo que los activos venezolanos pueden competir por capital dentro de la cartera global de la compañía.

De todos modos, Chevron no informó cambios en su proyecto argentino después del anuncio venezolano.

Los dos programas, además, presentan dimensiones productivas diferentes porque mientras El Trapial apunta a alcanzar unos 30.000 barriles diarios, las empresas mixtas venezolanas proyectan acercarse a 600.000 barriles por día.

En ese escenario, la petrolera mantiene en la Argentina una propuesta por u$s13.800 millones sujeta a la aprobación del RIGI, participa en la nueva salida exportadora hacia el Atlántico y dejó formalizada una ampliación que elevó el capital de su filial hasta $1.259.716 millones.