La Suipachense ya procesa 100.000 litros de leche y apunta a cruzar el Río de la Plata
La láctea pasó de la parálisis total y el concurso a trabajar de forma sostenida. Los planes de la nueva conducción apuntan a sanear la marca y exportar
Tras una etapa marcada por la caída productiva y la pérdida de puestos de trabajo, La Suipachense, un emblema de la producción láctea en el oeste bonaerense, sigue sumando actividad. Superado el concurso preventivo y la quiebra decretada de Lácteos Conosur SA —la firma del grupo venezolano Maralac que controlaba la usina—, la empresa en cuestión retomó sus operaciones el 1° de junio y hoy busca dar un paso clave: volver a contar con avales oficiales para alcanzar el mercado internacional y comenzar a exportar leche ultrapasteurizada a Uruguay. La compañía en cuestión funciona en la actualidad con una dotación de 63 empleados.
El regreso a la actividad fue posible luego de que el juez civil y comercial de Mercedes, Leandro Julio Enríquez, autorizara el alquiler de la planta, las máquinas y las marcas a Compañía Láctea Suipacha SA.
Dicha sociedad la encabeza Pablo Asci, de 62 años, exCEO de Parmalat Latinoamérica y Lactalis, junto a un grupo de accionistas locales. El contrato de alquiler de las instalaciones corre por dos años mientras avanza el proceso de quiebra.
La Suipachense, en el desafío de recuperar mercado
Poner en marcha el complejo exigió levantar un escenario de abandono. Según explicó Asci, la gestión anterior no puso un peso durante sus últimos tres años de operación.
"Nos encontramos con una fábrica que era un caos porque no funcionaba ninguna máquina. Ni la de Tetra, ni la de envasado de sachet, ni el secador ni la caldera; todas las habilitaciones estaban caídas", declaró el empresario durante el fin de semana.
El caso más grave fue la caldera: Asci explicó que requería una habilitación anual de industria por seguridad y llevaba cuatro años sin inspección.
Para activar la fábrica hicieron falta más de $1.000 millones en reparaciones y puesta a punto.
El proceso sumó el respaldo de la intendencia local, el juzgado, el gremio ATILRA y la empresa Tetra Pak. Hacia finales de julio, la planta estabilizó sus líneas empaquetadoras y el área de secado.
Nómina y volumen de leche
En cuanto a la evaluación de los empleos, la reapertura permitió reincorporar a 63 operarios sobre un plantel de 140 personas que quedaron en la calle con la quiebra.
Para cuidar los costos de arranque, la conducción y el sindicato acordaron esquemas de trabajo ajustados, con la meta de sumar personal a medida que crezca la recepción de materia prima.
La leche llega desde tambos de Carlos Casares, Luján y la cuenca del oeste bonaerense. El plan inmediato no busca forzar una escala de dos millones de litros diarios, sino afirmar el volumen actual de 100.000 litros para sanear los números de la empresa.
La mira puesta en exportar a Uruguay
El plan comercial busca recuperar el mercado interno y sanear una marca castigada en los últimos años por problemas de calidad. La Suipachense ya vende leche entera y descremada en sachet y Tetra Pak, más yogur bebible.
En el corto plazo prevé lanzar queso crema y leche en polvo, para después sumar manteca, postres y quesos. La distribución abarca comercios de cercanía y cadenas regionales en la Mesopotamia, Bariloche, el conurbano y otras ciudades bonaerenses como Bahía Blanca, Junín, 9 de Julio, Chivilcoy, Luján y Suipacha.
En el frente externo, la empresa negocia un acuerdo con una firma uruguaya para despachar leche ultrapasteurizada. Para concretarlo, la planta necesita que el Senasa rehabilite la torre de secado y la línea internacional de Tetra Pak. En semanas recientes, sendos directivos uruguayos ya recorrieron las instalaciones para avalar el proyecto.
Impacto en Suipacha y opción de compra
La vuelta de la fábrica cambió la dinámica de Suipacha, un municipio de 12.000 habitantes que depende del movimiento de la usina. Durante los diez meses de parálisis, el freno productivo borró unos $400 millones en sueldos y paralizó la cadena de pagos de la zona.
En paralelo a la operación, la causa judicial sigue su marcha. La Facultad de Ciencias Económicas de la UBA realizará la tasación del predio para avanzar en la liquidación. El esquema de la Justicia contempla que la fábrica se venda funcionando y con preferencia de compra para el actual inquilino.
Asci confirmó que la intención de Compañía Láctea Suipacha SA es hacer uso de la opción de compra cuando venza el contrato. En ese marco, pedirá al síndico que la inversión inicial de $1.000 millones se descuente de la negociación final.