El dueño de Rosenbusch activa millonario plan para rescatar al histórico laboratorio
Agro 2000 condona una deuda de casi 2.000 millones y la compañía revaluó sus inmuebles, máquinas e instalaciones para revertir el patrimonio negativo
El nuevo dueño del Instituto Rosenbusch comenzó a ejecutar el saneamiento financiero del histórico laboratorio veterinario. Se trata de Agro 2000, que asumió el control de la empresa a comienzos de este 2026 y ofreció condonar una deuda de $1.941,2 millones, mientras que la compañía aprobó un revalúo de sus inmuebles, máquinas, equipos e instalaciones por otros $12.328,3 millones.
Las dos medidas buscan atacar el principal desequilibrio que recibió el nuevo accionista que es que Rosenbusch cerró el balance correspondiente al primer trimestre de este año con un patrimonio neto negativo de $2.818,6 millones, un pasivo de $13.619,9 millones y activos contabilizados por $10.801,3 millones.
El reordenamiento propuesto ahora tendría capacidad suficiente para revertir ese rojo patrimonial ya que, descontado el pasivo por impuesto diferido originado por el revalúo, la mejora conjunta ascendería a unos $11.187 millones.
Si ambos efectos fueran reconocidos sobre las cifras de marzo y no intervinieran otras variaciones, Rosenbusch pasaría de un patrimonio negativo de $2.818,6 millones a uno positivo cercano a $8.369 millones.
De todos modos, el reordenamiento presentado por Rosenbusch no implica el ingreso de $11.187 millones en efectivo, sino que una parte corresponde a la eliminación de una deuda y la mayor porción surge de actualizar el valor contable de bienes que ya pertenecen al laboratorio.
Además, la operación es la primera intervención patrimonial relevante de Agro 2000 desde que adquirió el 80,16% del capital de Rosenbusch y el el objetivo inmediato es sacar a la empresa de la situación de patrimonio negativo que reflejó su último estado financiero y establecer una base más sólida para la nueva etapa.
Cómo es el millonario plan de rescate
En este sentido, la asistencia directa del nuevo controlador llegará mediante la condonación de todas las obligaciones que Rosenbusch mantiene con Agro 2000, como parte de un ofrecimiento que tiene carácter irrevocable y asciende exactamente a $1.941.213.008.
En este sentido, el directorio de la sociedad tomó conocimiento de la propuesta durante su reunión del 11 de septiembre pasado, luego de recibir una opinión favorable del Comité de Auditoría.
Igualmente la decisión todavía debe ser considerada por los accionistas en la próxima asamblea y una vez aprobada y contabilizada, Rosenbusch dejará de reconocer como deuda los casi $2.000 millones que adeuda a la sociedad que controla su capital.
El efecto será una reducción de pasivos y una mejora equivalente en el patrimonio, aunque Agro 2000 resigna su derecho a cobrar un crédito preexistente y transforma esa acreencia en un respaldo patrimonial indirecto para la compañía adquirida.
Agro 2000 utiliza así su doble posición de accionista controlante y acreedor para aliviar el balance del laboratorio como parte de una maniobra que constituye el componente financiero concreto del saneamiento, porque elimina una obligación exigible de la empresa.
El valor escondido en la fábrica
El segundo movimiento se concentra en los activos industriales, teniendo en cuenta que Rosenbusch recibió un informe de revalúo técnico preparado al 30 de junio pasado por el ingeniero Francisco Claver y emitido el 26 de agosto.
El estudio se dividió en tres anexos dedicados a bienes raíces, máquinas y equipos e instalaciones y la revisión determinó que esos activos debían registrar un ajuste de $12.328.258.993, expresado en moneda de cierre al 30 de junio.
La magnitud puede medirse contra el último balance disponible de marzo pasado en el cual Rosenbusch tenía contabilizadas sus propiedades, plantas y equipos en apenas $1.654 millones.
El revalúo busca acercar el valor reflejado en los estados financieros a una medición actualizada de su infraestructura fabril.
Para aplicar el cambio, el Directorio aprobó un memorándum de política contable mediante el cual adoptó el modelo de revaluación previsto en la Norma Internacional de Contabilidad 16 para propiedades, plantas y equipos.
Rosenbusch deberá reconocer $3.082.064.648 como pasivo por impuesto diferido y, descontado ese efecto, la mejora patrimonial neta asociada al revalúo rondaría los $9.246,2 millones.
La actualización revela que una parte considerable del valor industrial de Rosenbusch permanecía rezagada dentro de sus estados financieros, aunque no genera fondos para pagar proveedores, financiar producción o ampliar el capital de trabajo.
Es decir, la quita reduce una deuda real con el controlador, mientras que el revalúo fortalece el patrimonio mediante una nueva medición de activos existentes y juntas, ambas decisiones corrigen el desequilibrio contable, pero la recuperación económica dependerá de los resultados futuros del negocio.
Balance en zona crítica
La intervención de Agro 2000 responde a un deterioro que todavía estaba activo cuando asumió el control de Rosenbusch que en el primer trimestre de este año registró ingresos por $1.504,2 millones, pero soportó costos de ventas por $1.767,4 millones.
La actividad dejó así una pérdida bruta de $263,1 millones, antes de contabilizar los gastos administrativos, comerciales y financieros, en tanto que el resultado final del período fue negativo en $466,3 millones.
Al término del trimestre, los resultados no asignados acumulaban un saldo negativo de $10.803,8 millones que consumió el capital ajustado, las reservas y los restantes componentes patrimoniales hasta llevar el patrimonio neto total a -$2.818,6 millones.
La cifra representó, además, un deterioro frente al patrimonio negativo de $1.946,5 millones informado como saldo del ejercicio anterior.
La estructura financiera también mostraba una fuerte presión de corto plazo ya que contabilizaba activos corrientes por $5.223,4 millones, frente a pasivos corrientes por $6.908,1 millones, marcando una diferencia negativa que superaba los $1.684 millones.
Una crisis con historia
De todos modos, los problemas financieros de Rosenbusch anteceden ampliamente al desembarco de Agro 2000.
En septiembre de 2019, el Directorio de la sociedad decidió solicitar el concurso preventivo de acreedores a la justicia y convocó a los accionistas para ratificar la continuidad del procedimiento.
El Juzgado Nacional en lo Comercial N°14 abrió formalmente el concurso el 1° de noviembre de 2019, en el expediente 24.992/2019, fecha desde la cual la compañía quedó sometida al proceso de verificación de créditos y negociación con sus acreedores.
En el formulario correspondiente a marzo pasado presentado ante la Comisión Nacional de Valores, Rosenbusch consignó que ya no se encontraba en concurso preventivo, a pesar de que la finalización de esa instancia judicial no había solucionado el deterioro operativo ni la insuficiencia patrimonial.
De hecho, la nueva conducción heredó una empresa que había superado la etapa concursal pero continuaba mostrando pérdidas, capital de trabajo negativo y patrimonio por debajo de cero.
La condonación y el revalúo intentan cerrar ahora la segunda parte de aquella crisis para no solamente ordenar judicialmente a los acreedores, sino también reconstruir el balance para sostener la continuidad empresaria.
El desembarco que busca reordenar las cuentas
El cambio de control de Rosenbusch se concretó en febrero pasado, cuando Agro 2000 adquirió el 80,16% del capital social que estaba en manos de Rinder, San Teobaldo y miembros de la familia Balestrini.
La operación puso fin a la conducción histórica de los anteriores accionistas mayoritarios y abrió una nueva etapa para una de las pocas compañías argentinas de sanidad animal que cotizan en el mercado bursátil y lo hacen bajo la especie ROSE.
Agro 2000 es una empresa de origen cordobés vinculada con la provisión de productos y servicios para el sector agropecuario y esta operación le permite ampliar su presencia dentro de la cadena y sumar la fabricación de productos veterinarios mediante una compañía con marca, registros, capacidad industrial y más de un siglo de trayectoria.
Por su parte, Rosenbusch fue fundada en 1917 y desarrolló su actividad alrededor de productos farmacéuticos y biológicos para la sanidad animal.
Su cartera se orienta principalmente a la ganadería e incluye antiparasitarios, antibióticos, vacunas y otras soluciones veterinarias.