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iProfesional | Negocios

Café Martínez se alía con productores de Tucumán para asesorar la cosecha local de café

Las primeras cosechas de café tucumano dejaron buenos resultados. Café Martínez dará asistencia técnica y analiza comprar esos granos

08/10/2026
Actualizado 07:35hs

Café Martínez firmó un acuerdo con la Municipalidad de Tafí Viejo para acompañar la producción de café tucumano y evaluar su futura incorporación al abastecimiento de la cadena. El cultivo todavía atraviesa una etapa experimental y no tiene volumen suficiente para llegar al mercado. La empresa brindará asistencia técnica, pero por el momento no anunció una inversión ni asumió un compromiso de compra.

La iniciativa también involucra al Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán, conocido como IDEP, y a los productores que comenzaron a cultivar café en distintas localidades de la provincia.

"Queremos acompañar el proceso con nuestro conocimiento, una mirada de largo plazo y poniendo a disposición nuestra cadena de distribución con cobertura nacional. Nuestro aporte se concentrará en tres áreas vinculadas con el cultivo y el manejo productivo, el procesamiento y la poscosecha, y la evaluación y mejora de la calidad", explicó a iProfesional Leandro Canabe, CEO de Café Martínez.

La escala actual es pequeña. La primera cosecha de Tafí Viejo en 2025 alcanzó apenas 18 kilos y se destinó por completo a evaluaciones, según informó la Municipalidad de Tafí Viejo. Para este año se proyectó una producción mayor, aunque los granos todavía no están a la venta.

Alrededor de 35 productores tucumanos cultivan entre 1.000 y 9.000 plantas cada uno. Muchas de esas plantas son jóvenes y comenzarían a alcanzar su madurez productiva durante 2027. Recién entonces será posible medir rendimientos, regularidad y capacidad de crecimiento con mayor precisión.

"Todavía es prematuro proyectar un volumen. En esta primera etapa, el foco está puesto en desarrollar un café de calidad, consistente y con identidad tucumana, más que en alcanzar grandes volúmenes", señaló Canabe.

Cómo es el café tucumano que evaluó Café Martínez

La principal variedad utilizada en las pruebas es Geisha, una de las más reconocidas dentro del mercado de cafés de especialidad. Los ensayos continúan y todavía se analiza cómo responde la planta a las condiciones de la provincia.

David Ledesma, especialista en origen y calidad de Café Martínez, participó de la cata de la primera producción. Encontró un café dulce y equilibrado, con notas frutales, presencia de durazno y una acidez moderada que aportaba frescura.

"Para tratarse de una producción experimental, el resultado fue alentador. Es una primera evaluación y necesitamos analizar las próximas cosechas para conocer su evolución y determinar si esa calidad puede sostenerse de manera consistente", indicó Canabe.

Las zonas de pedemonte y yungas ofrecen humedad, lluvias, vegetación y sombra natural, condiciones que pueden favorecer el desarrollo de las plantas. "El principal desafío son las heladas. Será fundamental evaluar las variedades, las ubicaciones y las prácticas más adecuadas para proteger las plantas. Ese factor, que hoy aparece como un problema, podría convertirse en una característica particular del café argentino. El frío puede ralentizar y prolongar la maduración del fruto y generar una mayor complejidad frente a los cafés de zonas tropicales", señaló el ejecutivo.

La apuesta pasa por desarrollar microlotes de café de especialidad, con perfiles propios, antes que competir en cantidad con países como Brasil o Colombia. El cultivo bajo la sombra de otros árboles también permite una maduración más lenta que la registrada en grandes plantaciones a cielo abierto.

Café Martínez trabaja actualmente con granos provenientes principalmente de Brasil y Colombia. También compra café de Guatemala, Perú, Honduras y El Salvador. "En el largo plazo, podría ayudarnos a diversificar el abastecimiento y reducir parcialmente la dependencia de los granos importados. No estamos planteando una sustitución. El primer desafío es construir una cadena local que sea viable, mantenga la calidad y pueda crecer de manera sostenible", explicó Canabe.

Las primeras catas detectaron un café dulce, equilibrado y frutal, con presencia marcada de durazno (Gentileza IDEP)

 Antes de llegar a la franquicia de Café Martínez o a su red de sucursales, el café tucumano deberá superar una evaluación que no se limita a su sabor.

"Estamos conversando sobre futuras compras y existe una voluntad concreta de evaluar su incorporación a nuestro abastecimiento. Para que eso ocurra, deberá alcanzar los niveles necesarios de calidad, trazabilidad, consistencia y volumen. También tendrá que cumplir con nuestros controles de humedad, defectos, inocuidad y procesos de cosecha, fermentación, secado y almacenamiento", sostuvo el CEO.

El aporte de Café Martínez se limitará al conocimiento y la asistencia técnica. No incluye por ahora plantas, maquinaria ni infraestructura. "Primero necesitamos completar el diagnóstico y comprender las necesidades reales de los productores. Cualquier decisión futura deberá estar sustentada en una evaluación técnica y productiva", explicó Canabe.

El IDEP ya había firmado en 2025 un acuerdo de cooperación con Cabrales para capacitar a productores e intercambiar información técnica. El convenio con Café Martínez suma otra empresa con experiencia en selección, procesamiento y comercialización.

"Todavía no podemos establecer cuándo llegará el café tucumano a nuestras sucursales. Las próximas cosechas serán determinantes para evaluar la evolución de las plantas, la consistencia de la calidad y la disponibilidad de volumen", sostuvo.

Según los registros difundidos por Café Martínez, en la Argentina se consumen unas 4.800 toneladas anuales dentro de un mercado de café de especialidad que atraviesa una fuerte competencia. La producción tucumana todavía representa una porción mínima frente a ese mercado. El primer desafío será demostrar que puede ofrecer, cosecha tras cosecha, un café argentino con calidad e identidad propias.