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Negocios

La empresa brasileña que fabrica las zapatillas Converse deja de producir en Argentina

El parque industrial de Las Flores sigue perdiendo empresas. La planta que llegó a fabricar 1,5 millones de pares sufrió la caída de la demanda

15/09/2026
Actualizado 12:33hs

La crisis que atraviesa la comercialización de indumentaria y calzado en la Argentina sigue cobrándose la vida operativa de auténticos "peso pesado" de esos rubros. En esa línea, áreas industriales como el parque industrial de Las Flores, en la provincia de Buenos Aires, atraviesan una instancia de cierres y parálisis productivas que siembran nubes negras en el horizonte del complejo. En menos de un mes, dos firmas de peso bajaron la persiana de sus líneas de montaje: primero fue la textil Will Der, la fábrica de exjugador de los Pumas Santiago Phelan que proveía a Adidas y Salomon, que cerró el 7 de agosto y dejó un tendal de despidos. Y en estos días ocurrió algo similar con la brasileña Coopershoes, que producía a nivel local la marca Converse y ahora decidió frenar la fabricación y recortar al menos 30 puestos de trabajo.

Según indicaron fuentes locales, la firma en cuestión se quedó sin carga de trabajo durante los últimos meses. Hoy por hoy, en la planta sólo permanece una estructura mínima de entre cinco y nueve empleados dedicados a tareas administrativas, comercialización de remanentes, contacto con proveedores y liquidación de indemnizaciones.

El desembarco de Coopershoes en Las Flores ocurrió en 2008. Fue su primera escala productiva fuera de territorio brasileño. En un primer momento ocupó un predio donde operó la emblemática GATIC, de la familia Bakchellian. Con el salto de los encargos, la firma mudó sus operaciones al parque industrial local tras inyectar capital para ampliar instalaciones.

La empresa llegó a emplear a 380 personas

El pico de exposición y mejor rendimiento comercial de la firma tuvo lugar en 2011. Incluso, ese año la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó la inauguración de una nueva nave industrial de la empresa financiada con un crédito del Bicentenario.

Hace algo más de una década, la fábrica saltó de una escala inicial de 150.000 pares a un volumen anual de 1,51 millones de unidades. La planta llegó a sostener un plantel de entre 350 y 380 trabajadores dedicados a abastecer marcas como Converse All Star, Grimoldi, Pony y DC.

El deterioro de la operación comenzó a acelerarse a fines de 2023. Según registros de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), la firma cerró ese año con 322 empleados activos. La caída del poder adquisitivo y el aumento de tarifas volcaron el consumo familiar hacia la alimentación lo cual, según UTICRA, postergó la compra de indumentaria y calzado.

En ese contexto, la carga de trabajo sufrió un recorte drástico. Los encargos de la marca Converse, que promediaban los 38.000 pares mensuales, se derrumbaron primero a 18.000 unidades para luego interrumpirse de manera definitiva.

A esa cancelación se le sumó el corte total de pedidos por parte de clientes como Grimoldi y Pony, dejando las líneas de ensamblaje vacías.

Las importaciones liquidan la producción de calzado

Desde el gremio conducido por los delegados Darío y Daniel Coronel vincularon el desenlace con el plan económico nacional. El sindicato apuntó a la combinación de mercado interno retraído y la apertura de importaciones de calzado finalizado, principalmente desde China, como los factores que liquidaron la competitividad del fabricante local.

A nivel nacional, UTICRA calcula que la importación indiscriminada ya destruyó el 80% de los puestos de trabajo en el sector del calzado.

La postura del gremio coincidió con las declaraciones del propio responsable de Coopershoes en Argentina, Markus Heyden. Semanas antes de ejecutar las últimas desvinculaciones, el ejecutivo admitió que el sector atravesaba una situación complicada por la baja del consumo y el ingreso de productos importados sin los límites vigentes entre 2015 y 2019.

"No vemos la luz al final del túnel, y si la vemos no sabemos si es un tren de frente", advirtió el ejecutivo.

Planta productiva cerrada al menos hasta 2027

Pese a liquidar al personal de fábrica, la firma brasileña no planea desprenderse de la propiedad ni desmantelar la maquinaría por el momento.

Según confirmó el secretario de Producción, Turismo y Ambiente local, Cristian Chiodini, la dirección de Coopershoes decidió preservar su planta y absorber los costos fijados por patentes e impuestos hasta el año 2027.

La estrategia de la compañía apunta a congelar el activo inmobiliario a la espera de un eventual viraje en las condiciones económicas que vuelva a hacer rentable la confección de calzado en el país. Mientras tanto, la producción de zapatillas en Las Flores quedó reducida a cero.