Biogénesis Bagó rompe una barrera y lleva una vacuna argentina a la Unión Europea
La compañía comenzó a abastecer a Chipre en plena emergencia de ese país por la fiebre aftosa y suma el mercado comunitario a su expansión
Biogénesis Bagó consiguió un ingreso inédito para su producción argentina al realizar el primer envío a Chipre de una vacuna contra la fiebre aftosa desarrollada y fabricada en el país, en medio de la emergencia sanitaria que atraviesa esa nación por la circulación de una variante del virus.
El movimiento tiene una particularidad que lo diferencia de las exportaciones que la empresa ya realiza a otros mercados ya que es la primera vez que una vacuna desarrollada y elaborada en Argentina contra la enfermedad llega a un país de la Unión Europea.
Según la documentación de la compañía, la operación se concretó mientras Chipre despliega una campaña extraordinaria de inmunización frente al serotipo SAT1.
La crisis obligó también a la Unión Europea a utilizar sus reservas al punto que durante febrero pasado puso a disposición del país 1.029 millones de dosis procedentes de su banco de vacunas.
De este modo, la llegada de Biogénesis Bagó incorpora producción argentina al abastecimiento requerido para enfrentar una variante que demanda vacunas específicas.
Cuál fue la emergencia que cambió el escenario
El ingreso de la compañía coincide con la situación sanitaria excepcional en Chipre, donde la circulación del serotipo SAT1 provocó brotes de fiebre aftosa y llevó a la Organización Mundial de Sanidad Animal a suspender, con efecto desde el 19 de febrero, el estatus de país libre de la enfermedad sin vacunación.
Las autoridades aplicaron restricciones al movimiento de animales, suspendieron las exportaciones de ganado en pie y pusieron en marcha un programa de emergencia relacionado con las características del virus SAT1, que requiere vacunas específicas porque las formulaciones destinadas a otros serotipos pueden resultar insuficientes frente a esta variante.
Al respecto, la documentación de Biogénesis Bagó ubica su origen en el sur de África y registra también su circulación en diferentes puntos del norte de África, Medio Oriente y Asia.
Efectividad de la vacuna de Biogénesis Bagó frente a la cepa SAT1
Antes del envío, la vacuna argentina había sido evaluada específicamente frente a SAT1 por el Wageningen Bioveterinary Research, que analizó el producto de Biogénesis Bagó contra la cepa SAT1 topotipo III.
Según los resultados difundidos por la compañía, la vacuna proporcionó una protección del 100% mediante un esquema de dos dosis y del 86% con una sola.
Wageningen es un laboratorio internacional de referencia en fiebre aftosa y el estudio utilizado corresponde al estándar recomendado por la Organización Mundial de Sanidad Animal para evaluar este tipo de vacunas.
La prueba aportó de esa manera evidencia científica sobre la respuesta del producto argentino frente a la variante que circula actualmente en distintos mercados.
Capacidad de producción de vacunas de la planta de Garín
La producción de la vacuna que ahora llega a Europa se apoya en una infraestructura que Biogénesis Bagó desarrolló durante décadas alrededor de la prevención de enfermedades animales.
La planta de la localidad bonaerense de Garín concentra la fabricación de productos biológicos contra la fiebre aftosa y la rabia, actividades de investigación y desarrollo y el banco de antígenos y vacunas contra la enfermedad.
En 2021, la empresa inauguró allí nuevas instalaciones después de una inversión de $400 millones para ampliar a 60 millones las dosis y contar con una mayor capacidad de respuesta frente a emergencias relacionadas con la aftosa.
Actualmente, Biogénesis Bagó declara una capacidad instalada global para producir 450 millones de dosis de vacunas por año, de los cuales 300 millones corresponden a vacunas contra la fiebre aftosa y 50 millones a vacunas antirrábicas.
La compañía administra además un banco de antígenos con capacidad equivalente a 110 millones de dosis y la planta de Garín permite conservar antígenos ultraconcentrados que pueden utilizarse posteriormente para formular vacunas frente a diferentes cepas.
La ampliación inaugurada en Garín incorporó 20 tanques para mantener esos materiales en nitrógeno líquido a -180 grados.
Acuerdos internacionales de Biogénesis Bagó contra la fiebre aftosa
La especialización en aftosa llevó a Biogénesis Bagó a participar durante más de dos décadas en bancos de antígenos de Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur, Taiwán, Brasil y Argentina.
Esa actividad tomó nuevo impulso durante el último año, al punto que en diciembre de 2025, Brasil creó su primer banco nacional de antígenos y vacunas contra la fiebre aftosa.
En ese contexto, el Instituto de Tecnología del Estado de Paraná había firmado meses antes un acuerdo de cooperación tecnológica con Biogénesis Bagó, que quedó a cargo de tareas vinculadas con la producción de vacunas, control de calidad y almacenamiento de antígenos.
En enero pasado apareció otro mercado a partir del suministro de vacunas a Sudáfrica frente a los brotes registrados en ese país como parte de un acuerdo que contempló un primer lote de 1 millón de dosis y otras 5 millones antes de marzo contra los serotipos SAT1, SAT2 y SAT3.
El primer embarque llegó a Sudáfrica en marzo y en julio, Biogénesis Bagó concretó además la entrega de la reserva estratégica de antígenos correspondiente al programa brasileño.
Historia de la fusión de laboratorios Biogénesis y Bagó
La estructura actual de Biogénesis Bagó comenzó a tomar forma en 2006, cuando se fusionaron Biogénesis y el negocio de salud animal de Bagó para constituir la compañía actual.
Desde entonces desarrolló una red que actualmente comercializa productos en más de 70 países y cuenta con 13 filiales internacionales, ocho sitios productivos distribuidos en seis países y más de 1.300 colaboradores.
Su portafolio supera los 270 productos destinados a más de 10 especies animales y la planta de Garín continúa como uno de sus centros especializados en biológicos, mientras Monte Grande produce medicamentos veterinarios, hormonas, antiparasitarios y otros productos farmacéuticos.
Fuera del país, la red industrial alcanza actualmente a Brasil, España, China, Corea del Sur y Arabia Saudita, entre otros mercados.
En Campo Largo, Brasil, fabrica vacunas vivas atenuadas para animales de compañía y ganadería, además de hormonas y antiparasitarios.
En España posee capacidad productiva en León que forma parte de su desembarco comercial europeo que había recibido un impulso en 2022 mediante la adquisición de la línea de productos hormonales para reproducción animal de la española HIPRA, una operación que agregó mercados y productos a su negocio internacional.
Inversión de Biogénesis Bagó en la planta de Yangling en China
Por otra parte, en 2013, Biogénesis Bagó puso en marcha junto con Hile Biotechnology un proyecto para instalar una fábrica de vacunas contra la fiebre aftosa en Yangling, en la provincia china de Shaanxi con una inversión de u$s50 millones para un proyecto que contemplaba transferir tecnología argentina para producir vacunas directamente en China.
La planta fue diseñada para fabricar vacunas antiaftosa bajo tecnología desarrollada por Biogénesis Bagó y se convirtió en uno de los primeros grandes proyectos internacionales de transferencia tecnológica de la compañía.
La estrategia posteriormente se extendió a otros mercados como el de Arabia Saudita, donde participa de un proyecto de transferencia tecnológica para producir vacunas contra la fiebre aftosa, mientras que en Corea del Sur desarrolló otro proyecto industrial vinculado con su especialización veterinaria.
En 2024, además, inauguró una nueva planta en Shanghái junto con un socio local y amplió su presencia asiática con nuevas oficinas en Vietnam.
Ese mismo año, sus vacunas contra la fiebre aftosa llegaron a Tailandia, Indonesia y Arabia Saudita y fueron utilizadas frente a emergencias sanitarias registradas en Argelia y Libia.