El Gobierno pone en venta el control de tres centrales eléctricas
Las participaciones accionarias se encuentran bajo control de Enarsa y su venta lleva la privatización de esta empresa estatal al negocio de generación
El Gobierno autorizó la venta de las participaciones de control que Energía Argentina (Enarsa) posee en dos sociedades termoeléctricas y de las acciones que recibirá en una tercera, como parte de una operación que abre la segunda etapa de la privatización de la empresa estatal y lleva el proceso al negocio de generación eléctrica.
La decisión fue formalizada mediante el Decreto 1107/2026, publicado este lunes 28 de septiembre en el Boletín Oficial y que habilita la venta de 4.601.324 acciones de Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A., equivalentes al 65,01% de su capital, y de 4.871.709 acciones de Termoeléctrica José de San Martín S.A., representativas del 68,83%.
Ambos paquetes accionarios corresponden a la totalidad de las tenencias de Enarsa en esas sociedades y deberán venderse mediante licitaciones públicas de alcance nacional e internacional.
La operación incorporará después las acciones de Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A, aunque en ese caso existe un paso previo ya que Enarsa deberá convertirse formalmente en accionista una vez completado el proceso previsto para la extinción del fideicomiso vinculado con la central y recién entonces Economía podrá licitar la totalidad del paquete que quede en manos de la estatal.
La ejecución de este proceso quedó en manos del Ministerio de Economía, con intervención de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.
Qué centrales eléctricas se privatizarán primero
Las primeras sociedades alcanzadas por la decisión están vinculadas con centrales construidas mediante el llamado Fondo para Inversiones Necesarias que Permitan Incrementar la Oferta de Energía Eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista, conocido como Foninvemem.
En el caso de la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano, ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires, tiene 800 MW de potencia nominal instalada.
En agosto pasado, la Secretaría de Energía autorizó el cambio de titularidad de la central en favor de Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A.
Por su parte, la Central Termoeléctrica Timbúes, ubicada en Santa Fe y correspondiente a Termoeléctrica José de San Martín S.A., también cuenta con 800 MW de potencia nominal instalada y la Secretaría de Energía autorizó ese mismo mes el cambio de titularidad en favor de esa sociedad.
Cabe aclarar que el Gobierno venderá las participaciones mayoritarias de Enarsa en ambas centrales y no la totalidad del capital de las sociedades ya que las acciones restantes permanecen en manos de agentes generadores privados que participaron del mecanismo utilizado para financiar las centrales.
Esa estructura tendrá incidencia sobre las licitaciones teniendo en cuenta que el Decreto 1107/2026 ordena que los pliegos respeten los derechos de preferencia reconocidos por los estatutos a los restantes accionistas.
El procedimiento excluye, además, la implementación de un Programa de Propiedad Participada y las preferencias contempladas por el artículo 16 de la Ley 23.696.
Una tercera venta con otro calendario
El caso de la central Guillermo Brown tiene una secuencia diferente porque Enarsa todavía debe recibir las acciones que posteriormente serán privatizadas.
Su origen se remonta al acuerdo celebrado en noviembre de 2010 entre la Secretaría de Energía y agentes acreedores del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), para aumentar la disponibilidad de generación térmica.
En abril de 2011 se constituyó el Fideicomiso Central Termoeléctrica Guillermo Brown, destinado a la construcción, operación y mantenimiento de la central hasta el repago de las inversiones necesarias para su entrada en operación comercial.
Una adenda firmada en julio de 2012 estableció que, una vez liquidado ese fideicomiso, la participación del Estado sería ejercida por Enarsa y se determinaría en función de los aportes realizados para construir la central.
El instrumento estableció además que la participación de Enarsa no podrá ser inferior al 70% del capital accionario.
El mecanismo fue actualizado el 9 de abril pasado mediante otra adenda suscripta por Cammesa, el banco estatal BICE, la Secretaría de Energía, Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. y AES Argentina Generación S.A.
El fideicomiso expirará el próximo 30 de septiembre, según precisa el nuevo decreto en el cual también se establece que, dentro de los 90 días posteriores a esa fecha, deberán realizarse los actos societarios necesarios para incorporar a Enarsa como accionista.
El Ministerio de Economía deberá gestionar, a través de la Secretaría de Energía y de los órganos societarios de Guillermo Brown, la liquidación del fideicomiso y la suscripción de las acciones a nombre de Enarsa.
Cumplido ese paso, el Decreto 1107/2026 ordena vender esas acciones mediante otra licitación pública de alcance nacional e internacional.
El origen de los activos en venta
Las centrales Manuel Belgrano y José de San Martín nacieron de un esquema diseñado para incorporar nueva capacidad al sistema eléctrico.
En 2004, la Secretaría de Energía creó el Foninvemem, al que podían incorporarse agentes privados acreedores del MEM y en octubre de 2005 se firmó el acuerdo definitivo para instrumentarlo a través del cual los generadores participantes asumieron el compromiso de construir dos centrales de ciclo combinado de al menos 800 MW cada una.
El 13 de diciembre de ese año se constituyeron Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. y Termoeléctrica José de San Martín S.A, sociedades que quedaron encargadas de gestionar la compra del equipamiento, la construcción, operación y mantenimiento de cada planta.
En abril pasado se constituyeron los fideicomisos correspondientes a Manuel Belgrano y Timbúes, destinados a administrar y financiar las centrales hasta su habilitación comercial y permitir el repago de las inversiones mediante los contratos de abastecimiento con Cammesa.
El esquema establecía posteriormente la transferencia de los activos a las sociedades generadoras.
Del transporte a la generación
La decisión oficial de vender estos activos forma parte de un proceso iniciado con la Ley Bases 27.742, que declaró a Enarsa sujeta a privatización en abril de 2025 mediante el Decreto 286/2025, que además estableció que ese proceso se realizaría mediante la separación de las actividades y bienes correspondientes a cada unidad de negocio y por etapas.
Ese mecanismo buscó mantener la continuidad de los servicios y de las obras en ejecución mientras avanzaban las distintas operaciones.
La primera etapa se concentró en el transporte eléctrico y el Decreto 286/2025 autorizó la venta de las acciones de Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec) pertenecientes a Enarsa mediante un concurso público con base, de alcance nacional e internacional.
Con el Decreto 1107/2026, el proceso pasa a las participaciones en sociedades vinculadas con generación termoeléctrica de una empresa estatal que Enarsa fue creada mediante la Ley 25.943 de 2004 con un objeto que abarca diferentes actividades del mercado energético.
La legislación la habilitó para intervenir en actividades vinculadas con hidrocarburos y también para generar, transportar, distribuir y comercializar energía eléctrica, por sí misma, mediante terceros o asociada con otras empresas.
Esa amplitud explica que, a lo largo de los años, la compañía incorporara activos y participaciones societarias correspondientes a diferentes segmentos del sector energético.
Pero el esquema aprobado en 2025 eligió separar esas unidades para ejecutar la privatización por etapas en lugar de transferir toda Enarsa mediante una única operación.