American Jet amplía su negocio y recibe luz verde para vuelos internacionales
La compañía nacida en la aviación ejecutiva suma una habilitación que ensancha su campo de negocios en medio de la apertura del mercado aerocomercial
El Gobierno autorizó a American Jet a explotar servicios regulares de transporte aéreo de pasajeros y cargas tanto dentro de la Argentina como hacia el exterior.
Se trata de una habilitación que amplía el terreno de negocios de una compañía que nació en la aviación ejecutiva y desarrolló buena parte de su actividad alrededor de vuelos corporativos, chárter y servicios para sectores como petróleo y minería.
La decisión fue formalizada por la Subsecretaría de Transporte Aéreo del Ministerio de Economía mediante la Disposición 23/2026, publicada este martes 29 de septiembre en el Boletín Oficial.
La medida tiene una diferencia central respecto de otra autorización que recibió la empresa durante 2026 ya que no establece un listado específico de rutas sino que el artículo primero habilita a American Jet a explotar servicios regulares internos e internacionales de pasajeros y cargas en forma combinada y también servicios exclusivos de carga.
El permiso amplía así el marco regulatorio desde el cual la compañía puede diseñar su operación, pero no establece por sí mismo el lanzamiento de nuevas rutas ni determina destinos, frecuencias, fechas de inicio o tarifas.
Para ejercer los derechos concedidos, la norma explica que American Jet deberá además acreditar la emisión de sus certificados digitales de explotador dentro de los 180 días corridos desde la obtención de las autorizaciones aerocomerciales.
De corredores definidos a una habilitación abierta
La decisión representa otro paso dentro de una expansión regulatoria que American Jet viene desarrollando durante los últimos meses.
De hecho, en mayo pasado, el Gobierno la autorizó a operar las rutas Buenos Aires-General Pico y Buenos Aires-Comodoro Rivadavia-Perito Moreno, en ambos casos con regreso.
Lo hizo mediante la Disposición 7/2026, que habilitó servicios regulares de pasajeros y cargas en forma combinada, pero los circunscribió expresamente a esos corredores.
La nueva decisión publicada ahora tiene otro alcance ya que la autoriza a operar servicios regulares internos e internacionales, además de incorporar expresamente la posibilidad de realizar operaciones exclusivas de carga.
El expediente establece además que la compañía acreditó los requisitos de capacidad técnica y económico-financiera previstos por el artículo 105 del Código Aeronáutico.
Las áreas técnicas de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) se pronunciaron favorablemente sobre el pedido y también intervino la Secretaría de Transporte.
De todos modos, American Jet deberá acreditar dentro de los 180 días corridos la emisión de sus certificados digitales de explotador.
Si vence ese plazo sin cumplir el requisito, la autoridad deberá intimarla por única vez y otorgarle otro período idéntico, además de establecer que si tampoco cumple entonces, podrá operar la caducidad de pleno derecho de las autorizaciones.
El requisito surge del artículo 28 del Reglamento de Acceso a los Mercados Aerocomerciales aprobado por el Decreto 599/2024.
El pedido empresario fue tramitado mediante el expediente EX-2026-76840149-APN-DGDYD#JGM y la Disposición 23/2026 fue firmada por el subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Adrián Gómez, cinco días antes de su publicación oficial.
La apertura cambió la puerta de entrada
El movimiento de American Jet se produce dentro de la transformación regulatoria del mercado aerocomercial iniciada por el gobierno nacional desde que Javier Milei ocupa la presidencia del país.
En ese sentido, el Decreto 599/2024 estableció el Reglamento de Acceso a los Mercados Aerocomerciales, que fijó entre sus principios el libre acceso de nuevos explotadores mediante procedimientos administrativos breves y ágiles, el estímulo a la competencia, la desregulación tarifaria y la libertad comercial para determinar frecuencias y rutas, sujeta a criterios operativos y de seguridad.
El régimen alcanza el transporte aéreo interno e internacional de pasajeros y cargas, tanto regular como no regular, además del trabajo aéreo y los servicios aeroportuarios operacionales y de rampa.
Se trata del marco bajo el cual American Jet obtuvo la autorización publicada ahora y los otros permisos concedidos durante los últimos meses.
La compañía avanzó sobre ese escenario por etapas, teniendo en cuenta que primero amplió sus posibilidades en tierra, consiguió rutas regulares determinadas y ahora recibió una habilitación de alcance más amplio para transportar pasajeros y cargas dentro y fuera del país.
De vuelos ejecutivos a una operación más amplia
American Jet tiene una historia diferente de las compañías nacidas alrededor del transporte regular masivo de pasajeros.
La empresa fue fundada en 1983 y comenzó con servicios de vuelos ejecutivos nacionales e internacionales y, con el paso de los años incorporó aeronaves y extendió su actividad hacia otros segmentos de la aviación comercial.
Uno de sus negocios es el traslado de personal de empresas petroleras y mineras, al que se agregan vuelos corporativos y VIP, chárter, operaciones para delegaciones y otros servicios especiales.
Ese perfil le permitió desarrollar operaciones vinculadas con centros productivos que están fuera de los principales corredores comerciales del país.
La compañía dispone de aeronaves de distinta capacidad y alcance, una característica que le permite combinar operaciones ejecutivas, corporativas, regionales y especiales.
Una expansión que ya estaba en los papeles
La búsqueda de una operación regular más amplia tiene antecedentes anteriores al actual proceso de apertura, teniendo en cuenta que en marzo de 2017, el entonces Ministerio de Transporte autorizó a American Jet a explotar servicios no regulares internos e internacionales de pasajeros, carga y correo con aeronaves de gran porte y le concedió simultáneamente una extensa red para servicios regulares.
Ese mapa tenía a Neuquén entre sus puntos principales e incluía conexiones con Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, El Calafate, Río Grande, Ushuaia, Córdoba, Rosario, Buenos Aires, Bariloche, Mendoza, Tucumán y Salta, entre otras ciudades, y comprendía además conexiones internacionales hacia países de la región
El avance de American Jet sobre nuevas actividades tuvo otro capítulo en diciembre de 2025, cuando la Subsecretaría de Transporte Aéreo autorizó a la aerolínea a explotar servicios aeroportuarios operacionales y de rampa en general.
La empresa quedó así habilitada para participar de un negocio complementario al vuelo propiamente dicho, vinculado con la operación y atención aeroportuaria.
American Jet acumuló de esa manera tres avances regulatorios en menos de un año: la autorización para servicios de rampa de diciembre de 2025, los corredores regulares específicos concedidos en mayo de 2026 y la habilitación general para servicios regulares nacionales e internacionales y carga exclusiva publicada ahora.
En medio de ese proceso hubo además un movimiento societario directamente relacionado con la ampliación de actividades autorizado por una Asamblea General Extraordinaria del 6 de octubre de 2025 que modificó el objeto social de American Jet.
El nuevo artículo segundo del estatuto incorporó expresamente la posibilidad de realizar transporte aéreo general, civil y comercial, regular y no regular, interno e internacional, de pasajeros, carga y correo, con aeronaves de distinto porte y configuración.
También incluyó actividades relacionadas con mantenimiento y reparación de aeronaves, motores, turbinas y accesorios, servicios de atención en tierra y capacitación de personal.
La modificación fue publicada en el Boletín Oficial el 20 de octubre de 2025, dos meses antes de que la compañía consiguiera el permiso para prestar servicios de rampa.