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Flybondi anunció su concurso preventivo de acreedores

La aerolínea low cost realizó la presentación judicial, tras casi dos meses sin realizar vuelos, que recayó en el juzgado comercial n.24

05/10/2026
Actualizado 12:25hs

Después de 57 días sin operar vuelos, la aerolínea low cost Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores. Este lunes, se realizó el sorteo para asignar el juzgado que tendrá a su cargo el expediente.

La presentación fue realizada por el estudio Grispo y recayó en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con la Secretaría N° 47, a cargo de Santiago Medina.

El concurso preventivo le permitirá a FB Líneas Aéreas S.A., la sociedad que opera Flybondi, concentrar en un proceso judicial los reclamos de sus acreedores y avanzar en una negociación colectiva sobre las obligaciones contraídas antes de la apertura del concurso.

La presentación se produce en un contexto de fuerte reducción de la actividad de la compañía, con deudas fiscales, comerciales y laborales, embargos y reclamos de proveedores y pasajeros.

Qué implica el concurso preventivo para Flybondi

El concurso preventivo está previsto por la Ley de Concursos y Quiebras para empresas que atraviesan dificultades para cumplir regularmente con sus obligaciones. El proceso permite ordenar los reclamos de los acreedores y presentar una propuesta de pago que debe alcanzar las mayorías exigidas por la legislación.

La apertura del concurso no elimina las deudas ni implica por sí misma la quiebra de la empresa. Las obligaciones anteriores quedan sometidas al proceso de verificación y negociación, mientras que las que se generen después de la apertura deben ser atendidas durante el trámite.

Uno de los objetivos centrales para Flybondi será demostrar que conserva una actividad que permita sostener el negocio mientras se desarrolla la reestructuración.

La situación resulta particularmente relevante porque la compañía lleva casi dos meses sin operar vuelos. Además, su página web volvió a quedar fuera de servicio, lo que afecta la venta de pasajes y la gestión de las reservas existentes.

La página de Flybondi ya no está operativa

Deudas fiscales, comerciales y laborales

La situación financiera de Flybondi incluye reclamos de distintos tipos de acreedores.

Las cuentas de la compañía fueron embargadas entre agosto y septiembre por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), por deudas que superan los $1.500 millones en cada caso, según la información disponible sobre los expedientes.

También existen reclamos de proveedores y prestadores. Entre ellos se encuentra el Hotel Presidente, que reclamó judicialmente una deuda de $660.721.114,03 correspondiente a 49 facturas emitidas entre diciembre de 2025 y junio de 2026.

El hotel había solicitado la quiebra de FB Líneas Aéreas, pero el planteo fue rechazado en primera instancia y la decisión fue apelada. Por lo tanto, no existe una declaración de quiebra contra Flybondi.

A estas obligaciones se suman cheques rechazados y otros compromisos comerciales acumulados durante la crisis.

La situación laboral también representa uno de los principales componentes del pasivo. La semana pasada, un grupo de extrabajadores de Flybondi se concentró frente a la Secretaría de Trabajo para reclamar por el atraso en los retiros voluntarios y por indemnizaciones correspondientes a despidos sin causa.

Según los representantes de los trabajadores, los incumplimientos alcanzan a unas 1.000 familias. También señalaron que existen empleados que continúan vinculados con la compañía y que registran atrasos en el pago de salarios.

Qué pasa con los pasajeros afectados

La reducción de la actividad también generó reclamos de pasajeros por vuelos cancelados.

Según un relevamiento citado en el material disponible, durante 2026 Flybondi canceló alrededor de 2.400 vuelos y afectó a unos 383.000 pasajeros.

La misma fuente sostiene que desde enero la compañía no habría realizado reembolsos a pasajeros cuyos vuelos fueron cancelados. Tomando como referencia un ingreso mínimo de u$s50 por pasajero y por tramo, el monto involucrado superaría los u$s19 millones.

La ANAC, además, había labrado actas de infracción contra Flybondi por cancelaciones sin aviso previo y exigido a la empresa la presentación de un plan correctivo para mejorar la regularidad de sus servicios.

La flota de Flybondi quedó reducida

La crisis financiera también tuvo impacto directo sobre la disponibilidad de aeronaves.

Flybondi conserva actualmente tres aviones en el país, que permanecen sin operar. Las otras diez aeronaves fueron devueltas a sus lessors. Algunas todavía mantienen matrícula argentina y permanecen en el país a la espera de completar el proceso de devolución.

La empresa no posee aeronaves propias y depende de contratos de leasing para conformar su flota. La disponibilidad de los aviones requiere, además, afrontar los costos asociados al mantenimiento, seguros, combustible, tasas aeroportuarias y servicios de asistencia en tierra.

La reducción de la flota provocó modificaciones y cancelaciones de vuelos y limitó la capacidad de la compañía para sostener una programación regular.

Para una empresa que atraviesa un concurso preventivo, mantener algún nivel de actividad adquiere relevancia porque permite conservar ingresos, personal, relaciones comerciales y activos vinculados con la operación.

Por qué es importante que Flybondi conserve actividad

La continuidad de los vuelos no constituye un requisito formal para solicitar un concurso preventivo. Sin embargo, la viabilidad de la reestructuración dependerá de que la empresa pueda demostrar que mantiene un negocio capaz de generar recursos.

En el caso de una aerolínea, esto supone conservar elementos como el certificado de explotador de servicios aéreos, las autorizaciones correspondientes, los sistemas de comercialización, las relaciones con los aeropuertos, las aeronaves disponibles y el personal necesario para operar.

La compañía había reactivado su página comercial el 22 de agosto y comenzado a ofrecer vuelos de una programación reducida desde el 10 de septiembre. Sin embargo, la comercialización de pasajes no resuelve por sí misma el problema operativo: Flybondi necesita contar con aviones y recursos suficientes para cumplir los vuelos que vende.

En ese contexto, la preservación de una estructura operativa mínima puede resultar relevante para sostener el valor de los activos vinculados con la actividad mientras avanza la negociación con los acreedores.

Por qué Flybondi no puede transferir automáticamente sus rutas y permisos

La eventual creación de otra sociedad no permitiría trasladar automáticamente las autorizaciones de Flybondi.

La operación aerocomercial se encuentra sujeta a requisitos específicos y los permisos otorgados a una empresa no pueden transferirse libremente como un activo comercial. El Código Aeronáutico contempla una excepción cuando el Estado autoriza la operación y verifica que el receptor cumple las condiciones exigidas.

Además, una nueva aerolínea debería obtener su propio certificado de explotador de servicios aéreos y acreditar capacidad jurídica, financiera y técnica, además de cumplir con los requisitos vinculados con aeronaves, personal, seguridad y procedimientos operativos.

Por ese motivo, una eventual sustitución de Flybondi por otra sociedad requeriría decisiones societarias, laborales, contractuales, judiciales y regulatorias que todavía no fueron concretadas.

La situación de los trabajadores dentro del concurso

Los reclamos laborales constituyen otro de los componentes centrales de la situación de Flybondi.

Entre las obligaciones denunciadas por los trabajadores figuran:

  • Salarios atrasados
  • Indemnizaciones pendientes
  • Retiros voluntarios incumplidos
  • Aportes vinculados con la cobertura de salud

Si los créditos laborales son incluidos en el concurso, quedan sujetos a los mecanismos de verificación correspondientes. La Ley de Concursos y Quiebras, además, establece privilegios específicos para determinados créditos laborales y contempla la posibilidad del pronto pago bajo determinadas condiciones.

Los movimientos de trabajadores hacia otras sociedades vinculadas también deberán determinar, en caso de concretarse transferencias, cómo quedan definidos la continuidad laboral, la antigüedad y las responsabilidades por obligaciones pendientes.

El conflicto entre los accionistas

La situación de Flybondi también está atravesada por el conflicto entre Cartesian Capital Group, inversor histórico de la aerolínea, y COC Global Enterprise, presentado inicialmente como el nuevo accionista mayoritario.

La transferencia del control no terminó de completarse y Cartesian conservó facultades de decisión, mientras que COC sostuvo que aportó más de u$s70 millones como financiamiento y cuestionó la administración anterior por las deudas y los embargos acumulados.

El holding también intimó a Cartesian por la situación financiera y los embargos que afectaron a Flybondi.

El concurso preventivo abre ahora una instancia judicial en la que deberán ordenarse los reclamos de los acreedores y definirse las condiciones para una eventual reestructuración del pasivo.

Para que el proceso avance hacia un acuerdo, Flybondi deberá obtener las mayorías exigidas por la legislación y, al mismo tiempo, afrontar las obligaciones que se generen durante el trámite. La continuidad de la actividad y la capacidad de generar recursos serán factores centrales para determinar si la sociedad puede sostener el proceso de reestructuración.