Telecomunicaciones: las empresas van por la IA, el 5G y los nuevos negocios digitales
La industria busca nuevas fuentes de ingresos mientras la IA, el 5G y los contenidos digitales cambian el nuevo mapa de inversiones y competencia
La transformación de las redes y los contenidos abre una nueva etapa de inversiones, competencia y servicios digitales entre las empresas de telecomunicaciones y contenidos de la Argentina que llegan al último trimestre de este 2026 enfrentando un cambio que excede la incorporación de nuevas tecnologías.
El negocio que durante décadas estuvo organizado alrededor de telefonía; internet y televisión paga avanza ahora hacia un modelo que combina conectividad; servicios digitales; contenidos; inteligencia artificial y soluciones para empresas.
El cambio se desarrolla de manera simultánea a la necesidad de los operadores del sector de sostener las inversiones necesarias para ampliar sus redes y encontrar nuevas fuentes de ingresos sobre una infraestructura que demanda desembolsos permanentes.
Ese proceso ocurre también mientras se reordena el mapa empresario de la industria a partir de la compra de Telefónica Móviles Argentina por parte de Telecom Argentina en febrero de 2025 por u$s1.245 millones.
Se trata de una operación que redefinió el mapa local y que reunió bajo un mismo grupo los negocios de Personal y Movistar y modificó la estructura del mercado argentino.
La transacción fue tan fuerte que en junio pasado, la Autoridad Nacional de la Competencia condicionó el deal y estableció medidas destinadas a preservar tres operadores móviles independientes de alcance nacional, entre ellas la transferencia de seis millones de clientes móviles y desinversiones en el mercado de internet residencial.
A partir de esa decisión, Telecom comenzó a negociar con Metrotel la cesión de esos usuarios como parte de un paquete que comprende cuatro millones de líneas del AMBA y dos millones del interior y está asociado al espectro y a los acuerdos de infraestructura necesarios para que el adquirente pueda operar como tercer competidor móvil de alcance nacional.
La operación también contempla mecanismos de roaming y compartición de infraestructura mientras el nuevo operador desarrolla capacidad propia.
La negociación colocó a Metrotel, históricamente concentrada en fibra óptica, conectividad corporativa y servicios mayoristas, ante la posibilidad de ingresar al mercado móvil masivo.
El acuerdo representa además un cambio de escala para la compañía porque recibir seis millones de líneas la convertiría desde el inicio en un operador con una base relevante de clientes particulares.
Una industria en busca de nuevos ingresos
Con ese escenario como telón de fondo, la 36° edición de Jornadas Internacionales 2026 se realizará el 27 y 28 de octubre en el Hotel Alvear Icon de Buenos Aires, organizada por la Asociación Argentina TIC, Video & Conectividad (ATVC) y la Cámara de Productores y Programadores de Señales Audiovisuales (CAPPSA).
Bajo el lema "Ecosistema en acción – Crear valor en red", el encuentro reunirá a empresarios, productores y programadores de contenidos, proveedores tecnológicos, funcionarios, legisladores y reguladores para discutir la transformación de una actividad surgida alrededor de la televisión por cable y que actualmente comprende distribución audiovisual, internet, redes móviles y servicios digitales.
La primera jornada del evento comenzará con una apertura institucional dedicada al nuevo concepto del encuentro y a la creación de valor en una economía conectada, con especial atención a las inversiones, la escala, la monetización, el consumo, la inteligencia artificial y los nuevos modelos de negocio.
La apertura institucional del 27 de octubre incluirá exposiciones de representantes del gobierno nacional y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con dos ejes diferenciados.
La administración porteña presentará "CABA como hub de innovación, talento y desarrollo tecnológico", mientras que el Gobierno nacional expondrá su visión y agenda de políticas públicas para posicionar a la Argentina como centro de innovación e impulsar una economía basada en el conocimiento, la tecnología y el talento digital.
El programa oficial todavía no identifica a los funcionarios que estarán a cargo de esas presentaciones, pero agrega que la programación continuará con Vivek Badrinath, director General de GSMA, quien abordará el nuevo mapa de la conectividad global y los desafíos de la industria móvil latinoamericana en materia de espectro, complementariedad satelital, monetización de 5G y regulación.
Posteriormente, CEOs de operadores líderes de la región analizarán las inversiones necesarias para competir y la evolución de las compañías desde prestadores de conectividad hacia plataformas integradas de servicios digitales.
Durante la tarde del 27 de octubre habrá también un diálogo federal sobre políticas públicas destinadas a promover la conectividad y la digitalización de la economía.
La IA cambia las reglas del negocio
La agenda incorporará además un espacio dedicado a la simplificación normativa para impulsar el desarrollo, otro sobre el posicionamiento de la Ciudad como centro de innovación en inteligencia artificial y un intercambio entre reguladores de distintos países de América Latina acerca de las condiciones necesarias para acompañar las inversiones y el crecimiento de la industria.
La segunda jornada comenzará con un análisis de la inteligencia artificial como herramienta de automatización y transformación empresarial, con la participación de referentes tecnológicos que discutirán sus aplicaciones para mejorar la productividad y la competitividad.
Después se abordarán los factores que facilitan o dificultan la innovación, incluidos los obstáculos que enfrenta América Latina para ampliar las inversiones en infraestructura y desarrollar nuevos servicios.
El programa continuará con un capítulo sobre geopolítica, tecnología y políticas públicas en una globalización fragmentada, seguido de una exposición sobre liderazgo empresarial en tiempos de cambios tecnológicos acelerados.
Allí se analizarán las capacidades que necesitan las organizaciones, la adaptación de las culturas de trabajo y las formas de acompañar la transformación tecnológica, con atención a la creatividad y al desarrollo del talento.
Habrá otro espacio que estará dedicado a la creación de valor en la nueva economía digital, con empresarios que analizarán cómo desarrollar negocios sostenibles en una industria atravesada por grandes plataformas tecnológicas y modificaciones constantes de los modelos comerciales.
La discusión incluirá las oportunidades de incorporar nuevos servicios sobre las redes existentes y el papel de las empresas de menor escala.
Una disputa por los contenidos
La actividad audiovisual ocupará buena parte de la tarde del 28 de octubre al punto que se analizará la economía de la atención y la competencia por las audiencias, con especial atención a las nuevas formas de descubrir, consumir y comercializar contenidos.
Luego habrá un panel sobre el futuro de la distribución digital, las alianzas entre plataformas y operadores, la integración de servicios y los modelos colaborativos para captar y fidelizar clientes.
La programación contará con un espacio dedicado a la piratería de contenidos y las acciones para reducir su impacto, mediante experiencias de cooperación entre empresas, asociaciones, titulares de derechos y autoridades públicas.
En paralelo se realizarán tres mesas de trabajo de acceso exclusivamente por invitación: una con legisladores y representantes de GSMA el 27 de octubre, otra sobre ciberseguridad el 28 y una tercera denominada ODN Digital, con participación de SCTE.
Del debate a las decisiones de inversiones
El encuentro finalizará con una mirada hacia 2027 y la continuidad de las propuestas surgidas durante las jornadas, con la intención de transformar los consensos empresariales e institucionales en iniciativas concretas.
La Mesa TIC aparece así como uno de los ámbitos para sostener el trabajo entre el sector público y el privado sobre conectividad, tecnología, regulación y desarrollo de nuevos negocios.
De hecho, los temas incluidos en esa agenda no son casuales sino que las autoridades de ATVC y CAPPSA buscaron reflejan las preocupaciones, proyectos e iniciativas de una industria que mantiene una presencia significativa en los hogares argentinos mientras modifica la infraestructura y las formas de comercializar servicios.
Un ejemplo es el de la televisión por suscripción que registró 8.437.566 accesos durante el segundo trimestre de este 2026, según las estadísticas del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), de los cuales 7.684.717 correspondieron a televisión mediante vínculo físico o radioeléctrico y otros 752.849 a televisión satelital.
La evolución de ambas modalidades muestra recorridos diferentes si se recuerda que a fines del 2019 había 7.296.185 accesos mediante vínculo físico o radioeléctrico, frente a los 7.684.717 registrados en junio pasado, mientras la televisión satelital pasó de 2.459.872 a 752.849 conexiones durante el mismo período.
En conjunto, la televisión por suscripción retrocedió desde aproximadamente 9,76 millones hasta 8,44 millones de accesos, pero la mayor parte de esa reducción se concentró en el segmento satelital.
De hecho, ese mercado explica el perfil de las entidades organizadoras como el caso de la ATVC, que nació vinculada con los operadores de televisión por cable y amplió su representación hacia empresas de conectividad, tecnología y servicios TIC a medida que esas compañías diversificaron sus actividades.
CAPPSA, por su parte, reúne a productoras y programadoras de señales audiovisuales, empresas que desarrollan y comercializan contenidos distribuidos mediante operadores y plataformas.
Pero la relación entre ambos sectores se modificó con la expansión del streaming si se tiene en cuenta que, durante décadas, el cable reunió señales dentro de un abono y mantuvo el vínculo comercial directo con los hogares y que ahora las plataformas digitales permiten que productores internacionales lleguen al consumidor mediante internet, mientras los operadores tradicionales incorporaron aplicaciones, contenidos bajo demanda y acuerdos de distribución para conservar clientes.
La competencia por las audiencias incorporó así una dimensión comercial adicional con un negocio que actualmente depende de la cantidad de abonados, pero también de la capacidad de integrar contenidos, ofrecer diferentes modalidades de acceso y sostener la relación con consumidores que pueden contratar televisión tradicional y varias plataformas digitales al mismo tiempo.
La fibra cambia la infraestructura del negocio
En el mismo sentido, la transformación de los operadores surgidos del cable está directamente relacionada con la expansión de internet, en especial de la banda ancha, infraestructura que hoy atraviesa una nueva migración tecnológica a medida que la fibra óptica gana terreno frente al cablemódem y otras tecnologías.
Datos del ENACOM dan cuenta que la Argentina alcanzó 13.768.437 accesos de internet fijo en el segundo trimestre de este año, frente a 12.253.770 un año antes, lo que representa un crecimiento interanual aproximado del 12,4%, con una velocidad media de descarga que alcanzó los 264,56 Mbps frente a 224,57 Mbps en igual período de 2025.
Pero la transformación aparece con mayor claridad al observar las tecnologías utilizadas si se tiene en cuenta que la fibra óptica alcanzó 6.900.971 accesos y superó al cablemódem, que registró 5.058.986 conexiones, mientras el ADSL quedó reducido a 278.151.
Es decir, en 12 meses, la fibra incorporó aproximadamente 1,58 millones de accesos y el cablemódem perdió cerca de 399.000, una evolución que muestra el desplazamiento hacia redes capaces de transportar mayores volúmenes de información.
En el caso de la inversión necesaria para sostener ese proceso varía según la escala y el territorio como lo evidencia, por ejemplo, la estrategia de Telecom que participa en conectividad fija, móvil y distribución audiovisual mediante Personal y Flow.
En el caso de Claro, combina su negocio móvil con el despliegue de fibra y servicios residenciales, mientras que Telecentro mantiene una presencia importante en televisión e internet, especialmente en el AMBA.
En numerosas ciudades del interior, esa estructura convive con cableoperadores regionales, cooperativas y proveedores locales que despliegan infraestructura sobre mercados de menor escala.
Por otra parte, la conectividad satelital incorporó una alternativa adicional, especialmente en zonas donde extender redes terrestres exige mayores inversiones por cliente.
Su expansión amplía las opciones tecnológicas disponibles para hogares y empresas, aunque las características de cobertura, capacidad y prestación difieren de las redes físicas tradicionales.
La inversión empuja hacia nuevos servicios
En este contexto, la evolución hacia plataformas integradas de servicios digitales responde a la necesidad de obtener mayores ingresos sobre infraestructuras que requieren inversiones continuas.
El negocio se extiende desde la venta de televisión, telefonía o acceso a internet hacia soluciones empresariales, almacenamiento y procesamiento de información, servicios en la nube, ciberseguridad y otras aplicaciones que utilizan la conectividad como soporte.
Todos servicios que se suman a las comunicaciones móviles, sector que agrega otra escala según se desprende de datos oficiales que dan cuenta que la Argentina registró 64.282.292 accesos móviles durante el segundo trimestre de este año, de los cuales 9.087.752 correspondieron a líneas pospagas y 55.194.540 a prepagas.
Es decir, la cantidad de accesos supera a la población debido a que una misma persona puede utilizar más de una línea, por lo que el indicador mide conexiones y no individuos únicos.
La comparación interanual muestra una situación diferente de la expansión registrada en internet fijo teniendo en cuenta que en el segundo trimestre de 2025 había 64.278.241 accesos móviles, por lo que el crecimiento fue de apenas 4.051 conexiones, equivalente a aproximadamente el 0,006%.
Un escenario global que crece
Por otro lado, la dimensión regional permite entender el escenario que abordará GSMA en donde las tecnologías y servicios móviles aportaron u$600.000 millones a la economía latinoamericana durante el año pasado y se estima que la cifra alcanzará los u$s700.000 millones hacia 2030.
También estima que la tecnología 5G representará aproximadamente la mitad de las conexiones móviles de América Latina al final de la década.
El escenario explica por qué la agenda empresaria incorpora a las pymes y los nuevos modelos comerciales si se entiende que la conectividad permite ofrecer servicios de almacenamiento, seguridad, gestión de información y herramientas digitales a empresas que antes contrataban principalmente telefonía o internet, mientras los operadores buscan ampliar la facturación sobre relaciones comerciales existentes.
La IA amplía la oferta empresarial
En el caso de la incorporación de inteligencia artificial (IA), en el programa de las jornadas se vincula con el efecto de automatizar procesos que las compañías ya realizan y también con la posibilidad de abrir el desarrollo de productos destinados a terceros.
Las aplicaciones abarcan atención al cliente, administración de redes, análisis de información, detección de fallas y automatización de operaciones, además de herramientas que pueden comercializarse a empresas.
Según GSMA, la atención al cliente concentra el 78% de las implementaciones de inteligencia artificial relevadas en la industria móvil latinoamericana, una proporción que muestra dónde comenzó buena parte de la adopción.
El mismo informe señala que el 85% de las implementaciones de inteligencia artificial registradas en la región ya se encuentra en funcionamiento, frente a un promedio mundial del 66%.
Para los operadores, el siguiente paso consiste en incorporar esas herramientas a la oferta destinada a empresas y pymes, un mercado donde compiten con proveedores de software, compañías de servicios en la nube y grandes plataformas internacionales.
La ciberseguridad también forma parte de esa transformación porque la multiplicación de servicios, aplicaciones y dispositivos aumenta los puntos de acceso a las redes y la cantidad de información que debe protegerse.
Su incorporación dentro de los nuevos negocios permite que una necesidad operativa de las propias compañías se convierta también en una prestación comercializable a terceros.
La piratería afecta la distribución de contenidos
La cooperación contra la piratería responde a un problema que afecta directamente al negocio audiovisual, al punto que ATVC y CAPPSA informaron que el 47% de los hogares argentinos con acceso a internet consume contenidos piratas, equivalente, según el relevamiento difundido por ambas organizaciones, al 34% del total de hogares del país.
Las cámaras sostienen además que el consumo ilegal entre hogares conectados aumentó 108% entre 2020 y 2025 y aseguran que, entre quienes utilizan esos servicios aparecen películas en el 85% de los casos, series en el 79%, deportes en el 58%, documentales en el 52% y señales de televisión paga en el 43%.
Para productores, programadores y distribuidores, el impacto está relacionado con señales y contenidos por los cuales realizan inversiones o pagan derechos y que circulan posteriormente mediante sitios, aplicaciones y dispositivos fuera de los canales comerciales.
Las entidades agregan riesgos vinculados con seguridad informática y exposición de información personal, mientras la persecución de los servicios ilegales requiere coordinación entre titulares de derechos, compañías tecnológicas y autoridades públicas.
Las normas que cambian la competencia
En el caso del diálogo entre funcionarios, legisladores y reguladores que también tendrá un lugar en el evento, responde a una industria donde una decisión pública puede modificar la escala de las empresas, el uso del espectro y el acceso a infraestructura.
La operación Telecom-Telefónica constituye el antecedente más reciente y en el cual la Autoridad Nacional de la Competencia estableció condiciones para preservar tres operadores móviles independientes y exigió desinversiones en mercados donde identificó riesgos para la competencia.
Antes de la operación, los datos utilizados por el organismo, correspondientes al tercer trimestre de 2024, mostraban a Claro con el 41,8% del mercado móvil, Personal con el 33,8% y Movistar con el 24,4%.
Pero la combinación de las dos operadoras protagonistas del deal colocaba al nuevo grupo con cerca del 58% del mercado, situación que derivó en la obligación de transferir seis millones de clientes junto con espectro y condiciones de acceso a infraestructura para permitir el funcionamiento de otro operador nacional.
Las condiciones alcanzaron también internet residencial ya que el paquete de desinversión comprende 211.400 abonados distribuidos en 28 localidades de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro, mientras en la Ciudad la transferencia de la red de fibra óptica hasta el hogar desplegada por Telefónica forma parte obligatoria de los activos involucrados.
El plazo establecido para completar las desinversiones es de 18 meses, bajo supervisión de un agente de monitoreo independiente y de la autoridad de competencia.
La geopolítica y las decisiones tecnológicas
En el caso del capítulo del evento dedicado a geopolítica, tecnología y políticas públicas responde a una característica estructural del sector argentino en donde una parte relevante del equipamiento necesario para desplegar fibra, redes móviles, centros de datos e inteligencia artificial depende de proveedores y cadenas de producción internacionales.
Antenas, componentes electrónicos, servidores, equipamiento óptico y semiconductores forman parte de mercados globales, por lo que las restricciones comerciales, los cambios tecnológicos y las decisiones de los principales países productores pueden trasladarse a los proyectos locales.
Esa dependencia ganó importancia con la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China y con las restricciones aplicadas durante los últimos años al comercio de determinados semiconductores y tecnologías avanzadas.
Para los operadores argentinos, las variables relevantes incluyen disponibilidad de equipamiento, selección de proveedores, seguridad de redes, compatibilidad tecnológica y plazos de inversión.
La planificación de esas inversiones exige considerar la vida útil de las redes y comprender que una compañía que despliega fibra, 5G o infraestructura para centros de datos debe evaluar mantenimiento, disponibilidad futura de componentes, actualización tecnológica y condiciones de financiamiento durante varios años, mientras las decisiones de proveedores y fabricantes pueden modificarse por políticas comerciales adoptadas fuera de la Argentina.