Ledesma se complica y los Blaquier enfrentan el deterioro de su histórico grupo
El histórico grupo agroindustrial de los Blaquier atraviesa un deterioro operativo que presiona sus finanzas y alcanza a sus principales actividades
Ledesma, uno de los principales grupos agroindustriales de la Argentina y emblema empresarial de la familia Blaquier, atraviesa un deterioro de sus resultados operativos, con una caída de ingresos del 24%, pérdidas que se mantienen por segundo año consecutivo y un incremento de las obligaciones financieras.
La situación quedó reflejada en el balance correspondiente al primer trimestre de su ejercicio económico 2026/2027 presentado por el grupo ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), que muestra una contracción de las ventas y una reducción de las disponibilidades de efectivo.
La compañía, cuya actividad se concentra en la producción de azúcar, alcohol, papel, frutas, jugos y productos agropecuarios, registró una pérdida neta de $22.813 millones entre junio y agosto, frente a los $23.072 millones negativos del mismo período del año anterior.
Aunque el resultado final fue ligeramente mejor, el desempeño de las operaciones industriales y comerciales mostró un deterioro considerable, con ingresos por actividades ordinarias que alcanzaron $188.416 millones, frente a los $248.051 millones del trimestre anterior, mostrando una disminución del 24%.
El dato adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que la pérdida operativa pasó de $9.911 millones a $25.543 millones, lo que representa un incremento cercano al 158% y evidencia que el deterioro de las actividades habituales fue más pronunciado que el reflejado por el resultado neto, sobre el cual también incidieron partidas financieras e impositivas.
El balance, revisado por los auditores externos de Pistrelli, Henry Martin y Asociados, también expone un aumento de los préstamos bancarios y financieros, que alcanzaron $230.203 millones, y una disminución del efectivo y las colocaciones de corto plazo, desde $26.330 millones al cierre de mayo hasta $9.552 millones al finalizar agosto.
El deterioro avanza sobre las operaciones
De hecho, la contracción de los ingresos fue acompañada por una disminución del resultado bruto y por un costo de ventas que alcanzó $152.321 millones, frente a los $202.331 millones registrados un año antes, reducción que permitió absorber parcialmente la caída de la facturación, aunque resultó insuficiente para mantener el nivel anterior de rentabilidad.
En tanto, la ganancia bruta se ubicó en $36.509 millones, frente a los $49.186 millones del ejercicio comparable, una disminución del 25,8%.
A partir de ese resultado, la empresa debió afrontar gastos de comercialización por $36.857 millones y administrativos por $24.658 millones.
El resultado fue una pérdida de explotación de $25.543 millones y, en términos de ingresos, el rojo operativo representó aproximadamente el 13,6% de la facturación trimestral, frente al 4% registrado un año antes.
Además, durante el período, Ledesma registró ingresos financieros por $2.747 millones y costos financieros por $11.946 millones, mientras que el resultado por exposición a los cambios en el poder adquisitivo de la moneda fue negativo en $1.630 millones, frente a un resultado positivo de $2.089 millones un año antes.
Otro dato relevante surge de la composición de los ingresos si se tiene en cuenta que las ventas de bienes en moneda extranjera cayeron de $112.881 millones a $60.105 millones, una disminución del 46,8%, mientras que las ventas en moneda nacional pasaron de $123.095 millones a $120.788 millones, con una reducción del 1,9%.
La diversificación enfrenta distintos mercados
El complicado escenario corresponde a una empresa con más de un siglo de trayectoria, una estructura productiva diversificada y una fuerte presencia industrial en Jujuy, cuya conducción continúa bajo control de la familia Blaquier.
La estructura productiva de Ledesma comprende cuatro segmentos principales, que combinan actividades destinadas al consumo interno con negocios vinculados con exportaciones y abastecimiento industrial.
Esa organización fue construida a lo largo de décadas a partir de la producción azucarera, que continúa siendo el origen y uno de los principales ejes de la compañía.
El negocio de azúcar y alcohol registró ingresos por $101.481 millones durante el trimestre, frente a los $140.621 millones del mismo período anterior, con una caída del 27,8%, en una actividad que concentra más de la mitad de los ingresos consolidados de Ledesma.
La producción se desarrolla principalmente en el complejo agroindustrial de Libertador General San Martín, en Jujuy, donde se procesa la caña para obtener azúcar y alcohol destinados a diferentes actividades comerciales e industriales.
La compañía abastece tanto al consumo masivo como a fabricantes de alimentos y bebidas y parte del alcohol también se utiliza para producir bioetanol, destinado a su incorporación a combustibles.
La producción azucarera constituye el origen del modelo industrial de Ledesma, que posteriormente incorporó otras actividades para aprovechar la caña como materia prima y desarrollar negocios complementarios.
El negocio papelero registró ingresos por $41.932 millones, frente a los $48.512 millones del trimestre anterior comparable, una caídel 13,6% que afectó una actividad estrechamente relacionada con la producción de azúcar, ya que utiliza el bagazo de caña como materia prima para fabricar papel.
En la actualidad, Ledesma produce más de 130.000 toneladas anuales de papel y destina cerca del 80% de su producción al mercado argentino, según la información institucional de la compañía.
Sus instalaciones industriales se encuentran en Jujuy y Villa Mercedes, San Luis, y entre sus marcas figuran Éxito, Gloria, Autor y Ledesma NAT.
La actividad incluye papeles para impresión y escritura, resmas, cuadernos, repuestos escolares y productos destinados a clientes industriales.
La comercialización también se realiza mediante Castinver, sociedad del grupo dedicada a la distribución de papeles, cartulinas y cartones.
En frutas y jugos, los ingresos alcanzaron $36.940 millones, frente a los $46.070 millones del mismo trimestre del año anterior, mostrando una disminución del 19,8% en una actividad que combina la comercialización de cítricos frescos con la elaboración industrial de jugos concentrados y aceites esenciales.
Ledesma dispone de más de 3.000 hectáreas destinadas a plantaciones de naranjas, pomelos y limones en Jujuy, Salta y Tucumán. Sus instalaciones permiten procesar fruta para abastecer tanto al mercado interno como a compradores internacionales, especialmente en Europa y Estados Unidos.
En el caso del segmento de productos agropecuarios registró ingresos por $8.063 millones, frente a los $12.848 millones del período comparable, con una disminución del 37,2%.
De esto modo, las cifras del balance de Ledesma muestran que la contracción alcanzó a las cuatro actividades principales del grupo.
El financiamiento gana protagonismo
De hecho, este deterioro operativo se produce mientras Ledesma mantiene una estructura de endeudamiento que combina préstamos bancarios, obligaciones negociables y operaciones vinculadas con exportaciones.
Al 31 de agosto pasado, los préstamos bancarios y financieros consolidados alcanzaban $230.203 millones, frente a los $192.025 millones registrados al cierre de mayo, mostrando un incremento del 19,9% durante el primer trimestre.
Del total, $145.306 millones correspondían a obligaciones no corrientes, mientras que $84.897 millones estaban clasificados como compromisos corrientes, es decir, exigibles dentro de los siguientes doce meses.
La compañía mantiene financiamiento denominado tanto en pesos como en moneda extranjera y entre los instrumentos identificados en el balance aparecen Obligaciones Negociables (ON), préstamos bancarios y contratos de prefinanciación de exportaciones.
Uno de los antecedentes es un préstamo obtenido del Banco BBVA Argentina en julio de 2025 por $12.000 millones, con seis meses de gracia y amortización mediante 18 cuotas mensuales consecutivas a partir de febrero pasado.
También figura una operación de prefinanciación de exportaciones suscripta con Rabobank en agosto de 2025, que comprende una línea denominada en dólares por u$s44,25 millones y otra en euros por 5 millones.
La caja refleja las necesidades financieras
La evolución de las disponibilidades constituye otro de los movimientos relevantes del trimestre ya que, al finalizar mayo, Ledesma contaba con $26.330 millones en efectivo y colocaciones de corto plazo y tres meses después, ese monto había descendido a $9.552 millones, una reducción del 63,7%.
El estado consolidado de flujos de efectivo permite identificar los movimientos que explican esa disminución, con actividades operativas que utilizaron $40.670 millones de efectivo durante el trimestre, frente a una utilización de $67.914 millones en el mismo período del año anterior.
Las actividades de inversión demandaron otros $5.077 millones, principalmente por adquisiciones de propiedades, planta y equipos, pero las actividades de financiación generaron un ingreso neto de $29.578 millones, asociado principalmente con el aumento de préstamos bancarios y financieros.
La combinación de estos movimientos, junto con los efectos monetarios y cambiarios, determinó una disminución neta de las disponibilidades de $16.778 millones.
El balance también muestra una reducción del patrimonio neto consolidado, que pasó de $585.642 millones al cierre de mayo a $562.829 millones al finalizar agosto, una diferencia equivalente a la pérdida neta del trimestre.