Rigolleau eleva ventas, pero pierde $2.019 millones por la caída del consumo interno
Pese a vender más toneladas, la fabricante de vidrio Rigolleau sigue en rojo por el débil mercado interno y la competencia importada
La tradicional fabricante de vidrio Rigolleau cerró los primeros nueve meses de su ejercicio de este 2026 con una pérdida de $2.019 millones, pese a que produjo y vendió más toneladas que un año antes.
El resultado representa una mejora importante frente al rojo de $5.744 millones registrado en igual período de 2025, pero todavía deja a la compañía sin recuperar las ganancias mientras sus ingresos retrocedieron en moneda homogénea.
La situación surge de los estados financieros intermedios al 31 de agosto pasado, aprobados por el directorio el 8 de octubre y publicados en la web de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
En el documento aparece la principal tensión que atraviesa actualmente el negocio de la compañía que consiguió elevar su actividad industrial y comercial, pero que no logra que esa expansión se convierta en una recuperación equivalente de la facturación ni alcance para volver a terreno positivo.
De acuerdo al balance, las ventas alcanzaron $98.798 millones, frente a $102.516 millones del mismo período del ejercicio anterior, lo que representa una disminución del 4%.
Al mismo tiempo, Rigolleau comercializó 91.035 toneladas de vidrio contra 85.903 toneladas un año antes: vendió aproximadamente 6% más volumen, pero facturó menos en términos reales.
La propia compañía describe "un mercado de consumo todavía debilitado" y reconoce, además, el efecto de las importaciones sobre una parte de su negocio.
Ese escenario explica por qué la recuperación de la actividad todavía convive con pérdidas, aunque el resultado haya mejorado de manera sustancial respecto de 2025.
La mayor actividad reduce el rojo
La primera mejora aparece en el resultado operativo teniendo en cuenta que Rigolleau registró una pérdida operativa de $872 millones, frente al resultado negativo de $3.383 millones acumulado en los primeros nueve meses del ejercicio anterior.
En el caso del resultado financiero neto, continuó siendo negativo, aunque también mejoró ya que pasó de una pérdida de $3.208 millones a $2.296 millones.
Tanto la evolución operativa como la financiera le permitieron recortar el quebranto final, pero todavía resultó insuficiente para llevar nuevamente a la compañía a ganancias, además de que la comparación con ejercicios anteriores muestra el cambio atravesado por la empresa.
Rigolleau había registrado una ganancia de $4.435 millones en 2023, mientras que en 2024 anotó una pérdida de $3.560 millones, con un rojo que subió a $5.744 millones en el 2025 y un balance de agosto que muestra, por lo tanto, una mejora frente a ese deterioro, aunque todavía dentro de un ejercicio deficitario.
Cómo evolucionó la facturación de Rigolleau en el mercado interno
Por otra parte, la apertura de las ventas dentro del balance permite observar dónde se produjo el crecimiento si se tiene en cuenta que comercializó 81.496 toneladas en el mercado interno, frente a las 78.663 toneladas del período comparable, lo que implica un incremento de alrededor del 3,6%.
Pero las exportaciones tuvieron una expansión considerablemente mayor y pasaron de 7.240 a 9.539 toneladas, marcando un aumento cercano al 31,8% que, en conjunto, evidencia ventas que avanzaron desde 85.903 hasta 91.035 toneladas.
En el caso de la facturación tuvo un comportamiento diferente con ingresos provenientes del mercado doméstico que disminuyeron desde $96.559 millones hasta $91.778 millones, mientras que los correspondientes a exportaciones aumentaron desde $5.957 millones hasta $7.019 millones.
Sin embargo, el negocio local continúa siendo ampliamente dominante al aportar cerca del 93% de los ingresos de Rigolleau, aunque, en el período analizado fue el mercado externo el que mostró el mayor dinamismo en cantidades y también un crecimiento de la facturación medida en moneda homogénea.
El consumo demora la recuperación
Si bien el mercado local sigue siendo dominante dentro de la cartera de ventas de la empresa, también es cierto que la demanda doméstica es el centro del problema de Rigolleau.
De hecho, en el balance la empresa sostiene que "el panorama del consumo continúa sumamente deprimido" y señala que los niveles de ventas exigen un seguimiento permanente de gastos, inversiones y actividad fabril.
La empresa también reconoce que su actividad permanece ligada a la evolución del consumo, la actividad de supermercados y mayoristas y, en general, los rubros de bebidas y alimentos.
En el análisis incorporado a los estados financieros, Rigolleau señala que el 2026 "presenta condiciones macroeconómicas más estables que 2025" y destaca que "durante el ejercicio no se produjeron los períodos de tensión política provocados por procesos electorales que habían marcado el año anterior".
Sin embargo, esa mayor estabilidad todavía convive con indicadores de consumo y actividad comercial que la propia empresa considera débiles.
La compañía también menciona entre las variables que afectan al negocio los aumentos en los precios del gas y la electricidad, junto con otros factores de público conocimiento que, para una industria intensiva en energía, esa evolución forma parte de los elementos que condicionan los márgenes.
En el informe, Rigolleau sostiene que respondió a esos aumentos mediante una estrategia destinada a trasladar parte de los mayores precios a sus productos y, al mismo tiempo, reconoce que la posibilidad de hacerlo depende de las condiciones comerciales y de la competencia existente en cada mercado.
Las importaciones cambian uno de sus negocios
Otro de los puntos centrales del balance aparece en la unidad Hogar ya que en el balance la empresa reconoce que la presencia de importaciones en esa unidad de negocios continúa creciendo y que ese proceso plantea el desafío de adaptar nuevamente sus operaciones.
La respuesta de Rigolleau incluyó un cambio concreto en su estructura industrial al reemplazar determinados productos de la línea Hogar por artículos importados y dejó de fabricar localmente esos productos.
La propia compañía vincula esa decisión con "la necesidad de seguir siendo competitiva en un mercado sumamente externo y con la posibilidad de mejorar sus márgenes".
Rigolleau señala además que se encuentra trabajando con sus clientes para diseñar una mejor oferta en el mercado local y que continúa colaborando con esquemas de financiación, condiciones comerciales y productos destinados a sostener las ventas.
La estrategia muestra cómo el aumento de las importaciones empezó a modificar una parte del modelo industrial de una empresa históricamente asociada con la producción local de vidrio.
Cuáles son los tres negocios principales de Rigolleau
Rigolleau tiene domicilio legal en Berazategui, provincia de Buenos Aires y se define como uno de los mayores fabricantes de artículos de vidrio del país y Latinoamérica.
Actualmente desarrolla sus actividades en tres negocios como son Hogar; Envases y Pharma, con distribución tanto en la Argentina como en mercados internacionales.
La estructura accionaria también está concentrada bajo Industrias Integrales del Vidrio S.A., que controla el 73,96% del capital y de los votos de Rigolleau.
El presidente es Andrés Davenport y el capital está representado por 145.069.464 acciones ordinarias y las decisiones actuales forman parte de un proceso de adaptación que precede al balance actual.
En su Reporte de Sostenibilidad 2022-2023, Rigolleau ya había identificado la necesidad de mejorar la eficiencia de sus operaciones y adaptar su actividad a las modificaciones del mercado internacional del vidrio, proceso que adquirió una nueva dimensión con el aumento de las importaciones y la debilidad de la demanda local.
En este sentido, la compañía afirma que la mayor estabilidad de este año le permitió "mejorar la calidad de las decisiones" y sostiene que procura recuperar los niveles históricos de ventas, aunque reconoce que los indicadores de consumo todavía muestran un escenario complejo.
La producción crece más que las ventas
Durante los primeros nueve meses del ejercicio, Rigolleau produjo 92.482 toneladas, frente a 83.713 toneladas del mismo período de 2025, mostrando una suba del 10,5%.
En el caso de las ventas pasaron de 85.903 a 91.035 toneladas, alrededor de 6%.
Es decir, el dato relevante es que, durante los nueve meses analizados, la producción creció a mayor velocidad que las toneladas comercializadas.
La propia compañía sostiene que espera que los resultados de las medidas adoptadas "comiencen a verse en el último trimestre y primer mitad del ejercicio 2027".
Además, anticipa que su mayor desafío será llegar con solidez financiera a 2027, año electoral en el que espera inestabilidad en la demanda y variaciones en las condiciones, especialmente en las tasas de financiamiento.
En su reseña también informa que espera que los resultados sean mejores que los registrados al cierre del ejercicio 2025, mientras procura preservar una posición que le permita continuar invirtiendo y acompañando a sus clientes durante 2027.