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Una empresa de más de 50 años cerró con $1.800 millones en cheques rechazados

La firma acumuló 195 cheques rechazados y registraba deudas bancarias por unos $3.200 millones. Cuál es la situación de sus trabajadores

28/10/2026
Actualizado 09:35hs

La conservera Alisan SRL, que comercializaba sus productos bajo la marca Mora en San Rafael, Mendoza, cerró sus puertas después de atravesar varios meses de paralización, atrasos salariales y dificultades financieras.

Los registros muestran que la empresa acumuló 195 cheques rechazados por unos $1.805 millones entre fines de diciembre de 2025 y septiembre de 2026. De ese total, 141 cheques, por alrededor de $1.650 millones, todavía figuraban como impagos en la consulta actualizada el 26 de octubre. Los 54 restantes, por unos $150,8 millones, aparecían como pagados.

Qué muestran los registros financieros de la empresa

La situación de Alisan también aparece reflejada en los registros de deuda bancaria. Según la información correspondiente a agosto de 2026 recopilada en la ficha de la empresa, su deuda con entidades financieras rondaba los $3.200 millones y estaba distribuida entre cinco acreedores. El registro ubicaba a la firma en situación crediticia 4, una categoría de alto riesgo.

La crisis financiera se produjo en paralelo con la paralización de la planta y los reclamos laborales. En agosto, los trabajadores denunciaban atrasos salariales y problemas para acceder a la cobertura de salud. Para entonces, la fábrica llevaba varios meses sin actividad productiva.

Entre los factores señalados en torno al deterioro de la compañía aparece un conflicto entre sus socios, Pedro Pascual Sánchez y Mario Óscar Cianci. De acuerdo con Mundo Gremial, las diferencias habrían trabado las alternativas para afrontar la crisis.

En concreto, uno de los dueños se habría negado a entrar en concurso preventivo de acreedores, lo que desató en una fuerte disputa. Este hecho habría derivado en el abandono gradual de las instalaciones, la interrupción de la producción desde mediados de año y maniobras de vaciamiento, incluida la venta no consultada de maquinaria considerada indispensable para las líneas de empaque y elaboración.

Los trabajadores reclaman respuestas tras el cierre

La interrupción de la actividad afecta a unos 35 trabajadores permanentes y deja sin continuidad laboral a más de un centenar de empleados temporarios que solían incorporarse durante las campañas agrícolas.

El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de San Rafael acompaña los reclamos para que los empleados puedan cobrar los salarios pendientes y avanzar con las gestiones vinculadas con sus indemnizaciones.

Es importante mencionar que la falta de pago de sueldos fue sistemática, las cuales se liquidaron de apoco a través de cuotas semanales irregulares hasta llegar a la interrupción total.

En paralelo, los empleados perdieron la cobertura de sus obras sociales por falta de contribuciones patronales, lo que derivó en protestas y movilizaciones frente al portón de la planta el mes pasado.

Asimismo, la organización también busca impulsar presentaciones judiciales y administrativas para resguardar los activos de la firma, según el material aportado sobre el conflicto. Con el fin de sus operaciones, se puso fin a la conservera que tenía más de 50 años de trayectoria en Cuyo, dejando en completa incertidumbre a decenas de familias.