Nace un nuevo polo urbano en una zona aislada del sur de la Ciudad
Busca revertir décadas de desigualdad mediante un desarrollo que combina integración territorial, actividad económica y nuevos espacios públicos
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un proyecto para transformar un sector de la Comuna 8 que hoy tiene acceso limitado, barreras urbanas y falta de infraestructura de servicios.
El objetivo es convertir a esta zona del sur de la Capital Federal en una nueva centralidad de escala metropolitana, con viviendas, actividad económica, innovación, espacios públicos y propuestas recreativas.
La iniciativa oficial se denomina "Ciudad 8" y apunta a intervenir sobre una parte del territorio integrado por Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo.
La intención de la administración que orienta Jorge Macri es conectar un área que actualmente funciona de manera fragmentada con el resto de Buenos Aires y concentrar allí diferentes usos dentro de un mismo desarrollo.
El primer paso concreto se conoció lunes 27 de octubre pasado, con la publicación de la Disposición 6/DGDSDS/26 de la Dirección General Desarrollo Sostenible del Sur en el Boletín Oficial de la Ciudad.
La norma autorizó la contratación del servicio que organizará el Concurso Público Nacional Ciudad 8, mediante el cual la administración porteña buscará las ideas que definirán el proyecto.
Se trata de una instancia previa a la ejecución de obras y mediante la cual el gobierno porteño comenzará por seleccionar propuestas destinadas a establecer cómo organizar esa transformación.
La especialización como mecanismo elegido
Para iniciar el proceso, la Dirección General Desarrollo Sostenible del Sur autorizó la Contratación Directa por Especialidad 2051-1266-CDI26, con un presupuesto oficial de $74,8 millones.
La Ciudad decidió invitar a cotizar a la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), medida que se fundamenta en el artículo 29, inciso 4, de la Ley 2.095, que contempla las contrataciones directas por especialidad.
Según el acto administrativo, la entidad posee experiencia específica en la organización de esta clase de concursos y "no existe otra firma que lleve a cabo este tipo de tareas".
La apertura de la oferta quedó establecida para el pasado 30 de octubre a las 13 y los $74,8 millones corresponden al concurso y no constituyen el presupuesto de las futuras obras.
Del total, $27,8 millones están asignados a la primera etapa e incluyen la gestión, los gastos operativos y administrativos y los honorarios del adjudicatario, mientras que los restantes $47 millones serán destinados a los premios.
El proyecto ganador recibirá $30 millones, el segundo puesto obtendrá $12 millones y el tercero, $5 millones.
Separar las ideas de la ejecución
La contratación tendrá una duración de seis meses desde el perfeccionamiento de la orden de compra y la entidad adjudicataria deberá trabajar junto con la Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sur.
Entre sus funciones estarán organizar y difundir la convocatoria, participar en la elaboración del programa y las bases definitivas, seleccionar y contratar asesores, coordinar las reuniones del jurado, recibir las propuestas y organizar la premiación, el debate y la exposición de los trabajos.
El jurado será presidido por el subsecretario de Integración y Desarrollo del Sur o quien éste designe, que tendrá doble voto en caso de empate.
Los trabajos premiados aportarán propuestas para el desarrollo del área, pero obtener el primer puesto no implicará recibir la adjudicación de las futuras obras.
Nueva estrategia contra el aislamiento territorial
La dimensión del cambio que pretende impulsar la Ciudad surge del diagnóstico incorporado a la documentación oficial.
Los pliegos describen el lugar sobre el que se proyecta intervenir como "un área de la Comuna 8 de acceso limitado, con barreras urbanas y sin una infraestructura de servicios".
También se aclara que la premisa es convertir ese territorio en un "nuevo subcentro urbano de escala metropolitana" capaz de reunir oportunidades de vivienda, actividad productiva, innovación, recreación y encuentro ciudadano.
El proyecto plantea además integrar lo existente con lo proyectado y coloca entre sus principales componentes la integración territorial, la conectividad, el espacio público, la sostenibilidad y la calidad de vida.
Adicionalmente, se contemplan los impactos positivos en cuatro dimensiones como son las de ambiental, social, económica y energética.
De allí surge otra denominación utilizada por el Gobierno para la iniciativa: "Hacia el 1° Distrito Positivo del país", concepto que excede la cuestión energética y que apunta a combinar la transformación física del territorio con vivienda, actividad económica, ambiente y calidad del espacio público.
La escala demográfica amplifica el desafío
Para dimensionar la importancia de la iniciativa cabe agregar que actualmente en la Comuna 8 viven 204.367 personas, según los resultados del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022.
Su superficie alcanza los 22,5 kilómetros cuadrados, equivalentes a 2.250 hectáreas, y registra una densidad de 9.083 habitantes por kilómetro cuadrado.
La zona está integrada por Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano y los diagnósticos territoriales oficiales describen un tejido particular, donde conviven barrios de baja densidad, grandes conjuntos habitacionales, infraestructura, equipamientos y extensas superficies verdes.
Entre los grandes complejos residenciales aparecen General Savio, conocido como Lugano I y II; Comandante Luis Piedra Buena; y el Barrio Soldati, además de que la comuna concentra piezas de escala metropolitana como el Parque de la Ciudad, el Parque Indoamericano y el Autódromo Oscar y Juan Gálvez.
Reflejo de la desigualdad porteña
La decisión de impulsar una nueva centralidad en esa zona se produce sobre uno de los territorios con mayores diferencias socioeconómicas respecto del promedio porteño.
Los últimos datos oficiales disponibles muestran que en 2023 el 40,8% de los habitantes de la Comuna 8 estaba en situación de pobreza o indigencia, de los cuales el 27,3% era pobre no indigente y otro 13,5% se encontraba bajo la línea de indigencia.
Para el conjunto de la Ciudad, esos indicadores sumaban 14,3%, lo cual muestra que la Comuna 8 encabeza el registro de pobreza e indigencia entre las 15 comunas porteñas.
Las diferencias también aparecen entre los chicos y adolescentes, ya que el 73,1% de la población de entre 3 y 17 años de la Comuna 8 está bajo la línea de pobreza, frente al 39,6% registrado para ese grupo etario en toda Buenos Aires.
La brecha se extiende a la educación con habitantes de 25 años o más que acumulaban un promedio de 10,6 años de escolarización, contra 13,6 años para toda la Ciudad, mientras que el 43% tenía el secundario incompleto, frente al 19,3% del promedio porteño.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el 20% no estudiaba ni trabajaba, casi el doble del 11,5% registrado para toda Buenos Aires.
Se trata de diferencias que forman parte del escenario sobre el que Ciudad 8 pretende incorporar vivienda, actividad económica, innovación, recreación y nuevos espacios de encuentro.
La fragmentación limita la integración
La posición de la Comuna 8 agrega otro componente al proyecto ya que se encuentra ubicada en el extremo sur porteño, limitando con el conurbano y constituyendo uno de los puntos de articulación entre la Capital y los municipios del sur metropolitano.
El diagnóstico territorial elaborado por la Ciudad identifica dificultades asociadas a grandes infraestructuras, trazados ferroviarios y el Riachuelo, que actúan como barreras dentro del territorio.
También la red de transporte incluye numerosas líneas de colectivos, el ferrocarril Belgrano Sur y el Premetro, además de grandes corredores como la avenida General Paz y la autopista Dellepiane.
El propio Gobierno porteño caracterizó históricamente a la Comuna 8 por sus "desigualdades estructurales" respecto del resto de la Ciudad e identificó entre sus problemas la accesibilidad, las centralidades débiles y escasas, las barreras urbanas y la calidad de algunos espacios públicos.
El plan Ciudad 8 busca intervenir sobre esa fragmentación mediante una planificación que combine diferentes usos y genere una nueva centralidad de alcance metropolitano.
Dos décadas de inversiones
El proceso se incorpora además a una secuencia de políticas destinadas a modificar el perfil económico y territorial de Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo.
Uno de los antecedentes centrales fue la creación del Distrito del Deporte mediante la Ley 5.235 y sobre un área que comprende unas 1.934 hectáreas concebida para incentivar, mediante beneficios fiscales, la radicación de empresas vinculadas con la producción y la industria deportiva.
Otra intervención de escala llegó con los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018 cuando se construyó la Villa Olímpica, un complejo de 1.200 viviendas utilizado inicialmente para alojar a unos 7.000 atletas y destinado posteriormente a uso residencial.
Entre los proyectos ejecutados en diferentes etapas aparecen también el Parque Olímpico, obras sobre el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, el Puente Lacarra, establecimientos educativos, intervenciones habitacionales y mejoras sobre distintos espacios públicos del sur porteño.