Faltante y suba de precios: sigue la novela del gasoil en Capital y la provincia
La novela sobre el desabastecimiento de combustibles acaba de poner en escena otro esperable capítulo semanal: diversas estaciones de servicio de Capital Federal y la provincia de Buenos Aires ya registran un faltante de gasoil pese a tratarse de la primera semana de un nuevos mes. A eso hay que sumarle otra suba de precios fijada para el mismo producto.
En la Ciudad de Buenos Aires, puntos de venta de barrios como Caballito y Mataderos cuentan con un stock limitado, capaz de garantizar la provisión hasta los primeros días de la próxima semana, o directamente carecen del combustible.
La situación se agrava en la zona sur del Conurbano, en donde establecimientos que operan bajo las banderas de Petrobras, Shell e YPF venden de manera restringida naftas Premium y ya no disponen de gasoil en sus surtidores.
El faltante se exhibe, además, como un terreno propicio para la suba de precios y, también, las oscilaciones respecto de los valores bajos los cuales se comercializa el combustible en cada barrio porteño. Eso explica que el mismo litro de gasoil cueste $2,090 en Mataderos, $2,19 en Constitución, $2,45 en el Abasto, o $2,499 en Flores.
Las cotizaciones cambiantes se suceden, incluso, entre estaciones que operan bajo una misma bandera.
Estas diferencias surgen de un relevamiento efectuado por infobaeprofesional.com, que tomó contacto con diversas estaciones de servicio a fin de confirmar una máxima: más allá del fin del lockout, la situación en cuanto al abastecimiento del combustible dista en mucho de verse normalizada.
El marco, al parecer, resulta similar en buena parte de la provincia de Buenos Aires. "Se está dando una situación parecida a la de Capital. Hay escasez, mal abastecimiento, y todavía hay que esperar qué sucederá con el combustible que llegue importado", comentó, a este medio, Luis Machiodi, presidente de la Federación de Entidades de Combustibles bonaerense (Fecoba).
El representante de Fecoba cargó contra las petroleras en cuanto a las causas del nuevo faltante. "Siguen utilizando manejos arbitrarios. Los argumentos son repetitivos y en casos como el cupo no hacen más que demostrar los errores que cometen", dijo.
Con relación a esto último, Machiodi sostuvo que no se explica el desabastecimiento de gasoil "en tanto estamos en la primera semana de julio, por lo que debería haber combustible".
El régimen de cupos, reglamentado por la Ley de Comercialización de naftas, establece una cuota fija de combustibles que las petroleras deben entregar a las estaciones a comienzos de cada mes.
El entrevistado también hizo referencia a los últimos aumentos de precios. "Desgraciadamente, no hay precios de referencia. Y las estaciones de bandera blanca se ven obligadas a obtener el producto mucho más caro que las empresas de bandera de una petrolera", dijo.

Panorama
La suba continua de precios, que se dio en tres oportunidades el último mes, volvió a tomar forma el viernes 27 de junio, cuando estaciones de servicio de ciudades como Trenque Lauquen, Pehuajó y Chivilcoy –todas en la provincia de Buenos Aires– evidenciaron nuevos valores para el litro de gasoil.
"Si bien no tenemos un faltante en la ciudad hasta el momento, sí recibimos un nuevo incremento el último viernes", comentó a este medio un estacionero de Trenque Lauquen. La fuente sostuvo que hasta ese día el litro de gasoil se cotizaba a $2,035, y que a partir del sábado 28 de junio pasó a costar $2,065.
En Chivilcoy los aumentos se sucedieron en los mismos valores. "Es cierto, tocaron un poco el precio, pero todos estos cambios ahora se están dando en un tiempo de abastecimiento bastante normalizado. Eso amortigua un poco el aumento", señaló un estacionero local.
Consultado en cuanto a cómo se fue dando la mejora en la disponibilidad de naftas, la fuente explicó que "el remanente de lo que no se vendió el mes pasado por el paro aportó oxígeno".
"Pasó lo inverso de lo que sucedió en Capital: ahí no se sintió tanto el paro y se vendió normal, en cambio en el interior hay más reservas debido al freno en la comercialización", dijo.
El resto, mucho mejor
Respecto del panorama en otras provincias, infobaeprofesional.com dialogó con Marcelo Rovasio, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha), quien comentó que "la situación en Santa Fe y Rosario está normalizada, al igual que en Córdoba".
"Poco a poco se ha ido reestableciendo la logística en Rosario y Santa Fe. Ahora estamos en un período de recuperación y vivimos una sobredemanda a raíz del paro por las medidas del campo", explicó.
Rovasio sostuvo que "no se han registrado reclamos fuertes en Córdoba". Y añadió: "Estamos a principios de mes. En teoría, el reestablecimiento de los cupos nos permitiría superar cualquier situación de faltante".
Igualmente, y en virtud de los últimos sucesos, el titular de Cecha no descartó posibles complicaciones. "Como ya dije, el tema de los cupos nos aseguraría combustible. Pero de haber un faltante, estimo que comenzaremos a sentirlo a partir de la semana que viene", aseveró.
Asimismo, este medio tomó contacto con estacioneros de la ciudad de Santa Rosa, capital de La Pampa, quienes también dieron cuenta de un panorama de estaciones abastecidas aunque siempre alertas "al desempeño de las petroleras y la entrega del cupo de naftas establecido".

Problema
El problema del gasoil volvió a generar conflictos esta semana luego de que los transportistas de cereales denunciaran que la situación de faltante no se había modificado pese al fin del lockout agrario.
La falta de combustible "es nuestra mayor preocupación hoy", declaró este martes el presidente de la Federación Entrerriana del Transporte Automotor de Cargas (FETAC), Roque Guy.
Según explicó el dirigente, el sector ya había advertido, en pleno conflicto agropecuario, que "los cortes de ruta no eran motivo para el desabastecimiento de combustible". La prueba está en que "se levantaron los cortes de ruta y el desabastecimiento continúa", sostuvo.
Guy indicó que las dificultades con el combustible se vienen presentando "desde hace dos años y cada día se agudizan más".
El transportista consigue en la actualidad que le carguen entre 50 y 100 litros de gasoil o $100, a precios que oscilan entre los $2 y 2,60 pesos.
Si logran llenar el tanque, generalmente lo hacen en aquellas estaciones que tienen precios más caros, por lo que deben pagar entre $3 y $3,10. "Nos racionan y lo entregan a cuentagotas", se quejó el dirigente.
Como viene sucediendo en las últimas semanas, la discusión inherente a la disponibilidad de combustibles sigue con final abierto. Los diversos puntos sin resolver que atosigan a los estacioneros y preocupan a las petroleras dejan entrever que, en breve, el conflicto volverá a entregar un nuevo capítulo.
Patricio Eleisegui
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