Lee Jae-Yong se encuentra bajo arresto después de que los instructores que investigan un caso de corrupción ordenaran detenerle   
Por iProfesional
20/02/2017 - 13,48hs

El viernes llegó a su fin la lujosa vida en libertad de uno de los hombres más ricos de Corea del Sur, cuya fortuna se estima en unos u$s6.200 millones.

Lee Jae-Yong (en el centro, en la foto), vicepresidente de Samsung Electronics y hededero de la máxima conducción de la famosa multinacional, se encuentra bajo arresto después de que los instructores que investigan un caso de corrupción ordenaran detenerle, informó la agencia Reuters.

En enero, la Fiscalía ya había solicitado la detención de Lee por soborno, malversación de fondos y perjurio.

La justicia surcoreana incrimina a Lee, de 48 años, por participar en el escándalo de corrupción que involucra a la presidenta Park Geun-hye, destituida temporalmente de su cargo. 

La investigación argumenta que Lee Jae-yong y otros directivos de Samsung ofrecieron apoyo financiero valorado en decenas de millones de dólares a Choi Soon-sil, amiga íntima de Park, apodada Rasputina por su capacidad de influir en las decisiones de la Presidenta.

Los ejecutivos ya admitieron que pagaron u$s37,7 millones a entidades presuntamente controladas por Choi a cambio del visto bueno del Ejecutivo a una fusión de las dos filiales de Samsung.

Este movimiento permitió al vicepresidente de la compañía aumentar su participación en la empresa y adquirir el control después de que su padre y presidente de Samsung, Lee Kun-hee, abandonara el cargo en 2014 por problemas de salud.

Entre otros cargos, a Jae-yong Lee se le imputan perjurio, obstruir a la justicia y violar la ley sobre la transferencia de activos al extranjero. 

Por el peso de todas estas acusaciones, el heredero del imperio Samsung tuvo que cambiar su lujosa mansión valuada en U$S4 millones por una celda de 6,5 metros cuadrados en la cárcel de Uiwang, cerca de Seúl.

El directivo deberá permanecer 21 días en prisión antes de que la Fiscalía presente cargos formales en su contra.

La celda en la que está recluido el vicepresidente de Samsung Electronics tiene un colchón en el piso, un inodoro en un rincón y un pequeño lavamanos. No tiene ducha.

No puede hablar con otros reos por razones de seguridad. También de este modo buscan evitar que discuta con otros su caso, ya que en el centro penitenciario están recluidos otros políticos y empresarios corruptos. Incluso algunos de ellos están vinculados al escándalo de Rasputina.

Lo pueden visitar sus familiares y amigos, pero por no más de 30 minutos. Además, Lee solo puede hablar con sus visitantes a través de un grueso vidrio. Pero puede hablar con su abogado por un tiempo ilimitado.

Su alimentación es barata: el precio de su menú no supera los u$s1,26. Su dieta se basa en arroz blanco y está servido en platos de plástico. La comida llega a su celda a través de un pequeño orificio en la puerta.

No le ayudan con las tareas domésticas, ahora tiene que encargarse él mismo de tareas como, por ejemplo, lavar su ropa.

Puede practicar 30 minutos de ejercicio diarios, ver la televisión desde las 8.00 hasta las 16.00, pero solo puede er el canal del Ministerio de Justicia. Y puede comprar comida y elementos de aseo que puede guardar en su celday y estudiar en un pequeño escritorio que tiene en la celda.

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