Sale el í­ndice de pobreza en plena campaña electoral: el Gobierno confí­a en el impacto polí­tico de una nueva baja

Hoy el INDEC publica esta medición que es clave no sólo en lo económico sino también en el plano político, ya que el propio Presidente pidió que su gestión sea evaluada a partir de la evolución de este "termómetro social". ¿Mostrará un descenso, de la mano de los "brotes verdes" en la economía?
Por Juan Manuel Barca
28/09/2017 - 10,49hs
Sale el í­ndice de pobreza en plena campaña electoral: el Gobierno confí­a en el impacto polí­tico de una nueva baja

El "timing" político no podía ser mejor para el Gobierno: la publicación del índice semestral de pobreza cae en pleno tramo final de la campaña electoral para las legislativas.

En filas oficiales hay entusiasmo, sustentado en la última seguidilla de buenas noticias en la economía, que acumula cinco meses consecutivos de alza, según el indicador EMAE.

El mejor clima en lo económico lleva a los funcionarios a esperanzarse con cifras -que difundirá hoy el INDEC- que pueden significar para el Gobierno otro espaldarazo de cara a los comicios de octubre.

El índice de pobreza reviste un significado muy especial para Mauricio Macri.

Es que la baja de este indicador forma parte de uno de los tres objetivos prioritarios que definió para su gestión (la lucha contra el narcotráfico y la reconciliación de los argentinos son los otros dos).

Más aun, en repetidas oportunidades dijo que él quiere que su gobierno sea evaluado a partir de cómo evoluciona este "termómetro" social.

En este marco, en el Ejecutivo confían en que la publicación tenga un impacto en la opinión pública que beneficie a sus intereses electorales.

La expectativa entre los funcionarios macristas es que, de la mano de los "brotes verdes" en el sector privado y el nuevo impulso a la obra pública, se vuelva a constatar una reducción.

En su última medición -correspondiente al segundo semestre de 2016- este indicador marcó 30,3%. La de hoy será la tercera publicación del INDEC desde que Macri inició su mandato, en diciembre de 2015.

En septiembre 2016 (nueve meses después del cambio de Gobierno), la oposición lo criticó duramente por haber tomado ese nivel de pobreza como "punto de partida" para evaluar su política.

El argumento era claro: implicaba desconocer un probable aumento en el inicio de su gestión, consecuencia de los tarifazos y del alza inflacionaria. Pero el macrismo ya tenía la respuesta preparada: no había dato oficial contra el cual comparar.

Restituida la confiabilidad del INDEC, la evolución de la pobreza reviste una alta connotación política. "Esperamos que otra vez mejoren los números", señalaron a iProfesional fuentes de Casa Rosada.

Hoy, además, el organismo revelará el desempeño de la actividad industrial, de la construcción y el índice de salarios, para los que también se prevén mejoras.

En cuanto al empleo registrado, creció 1,8% en julio respecto del mismo mes del 2016, impulsado por el sector privado aunque con fuerte impulso de los "monotributistas".

También registró un repunte interanual el índice de actividad, el PBI y muy moderada el de industria. 

La distribución del ingreso, en cambio, mostró el martes una ampliación de la brecha y, en consecuencia, de la desigualdad. Al igual que el dato de pobreza, se alimenta de la Encuesta Permanente de Hogares, lo que lo hace "orientativo" aunque no anticipa el resultado del primero.

El último dato sobre el total de pobres fue dado a conocer en marzo y reveló que 8,2 millones de personas están en esa situación (30,3%), sobre un total de 27,3 millones contempladas en la medición.

En el Gran Buenos Aires (GBA), donde el oficialismo perdió la elección, la tasa alcanzó el 34,6%. De cara a los comicios, para Macri es clave mostrar una reducción.

Para reforzar ese objetivo, no en números pero sí en gestos, en estas últimas semanas intentó darle un toque social a la campaña.

Se observó al Presidente en la inauguración de plantas, rutas y obras en sus giras por el interior y la provincia de Buenos Aires, donde se mostró junto con María Eugenia Vidal.

En un raid de actos, visitó los partidos de Quilmes, Lanús y Lomas de Zamora -pertenecientes a la Tercera Sección Electoral-, en los que la lista de candidatos a senadores de Cambiemos perdió en las PASO.

"No es verdad que estamos condenados a vivir de esta manera. La realidad es que merecemos vivir mejor, pero no lo vamos a lograr quejándonos sino trabajando en equipo", sostuvo Macri al estrenar una planta depuradora de efluentes cloacales en Villa Fiorito.

Para el Gobierno, la pobreza es una cuestión "multidimensional que se ataca por distintos frentes. Lo primero es que haya medidas como los programas de Desarrollo Social, pero también cloacas, hospitales y escuelas", aseguran fuentes oficiales.

Como parte de su paquete, el Ejecutivo también echó mano a descuentos del Banco Provincia de hasta el 50% para compras en los supermercados.

En otro orden, si Cristina Kirchner en su momento apostó a las cooperativas estatales, Cambiemos se inclina por los emprendimientos como la "herramienta" para contener a las casi 5 millones de personas que padecen la pobreza e indigencia en los partidos del GBA.Ser o no ser (pobre)Días atrás, Macri elaboró una sugestiva frase que pronunció en el marco de un acto en Chaco: "No somos pobres, podemos estar pobres". 

Así, el oficialismo reforzó un nuevo concepto, que empezó a utilizar para enfatizar que es posible salir de esa situación a partir del esfuerzo individual.

En un intento fallido por aplicar esta nueva máxima, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, tuvo que borrar un tuit en el que celebró la iniciativa de un hombre que armó una parrilla en la puerta de su casa.

La publicación le valió críticas en redes sociales y, como era de prever, de Cristina Kirchner. "No hay que sacarse fotos con los pobres, hay que sacarse fotos cuando los pusimos en el lugar donde tienen que estar, en el de la dignidad", disparó la ex Presidente en un acto.

Este caso confirma la importancia que cobró la discusión de la pobreza a pocas semanas de las legislativas.

Mientras que el oficialismo busca conectar un presente de gestión con la "esperanza", la oposición aspira a que el votante compare el pasado con "cómo está ahora".

Desde que Macri asumió el poder, el INDEC volvió a publicar los datos de pobreza, luego de que el kirchnerismo dejara de hacerlo en 2013, decisión que sumó cuestionamientos a la manipulación de las estadísticas, desde la intervención del organismo en 2007.

Ahora, el Gobierno pretende sacar el máximo rédito político de lo que se espera será una nueva caída del índice.

En el segundo trimestre del 2016, la tasa de pobreza había alcanzado el 32,2%, y la de la indigencia, el 6,3%. Macri aspira a que el indicador se ubique por debajo del que dejó Cristina Kirchner en diciembre de 2015. Pero, al no haber datos oficiales, la única referencia la aportó la Universidad Católica (UCA): 29%.

Claro que no es un desafío fácil. En las últimas horas se conocieron números que siembran dudas: mientras la Ciudad mostró una baja interanual del 3,8, el INDEC informó que la brecha entre los más pobres y los más ricos -lejos de reducirse- creció 1 punto, con ingresos 17 veces mayores de estos últimos.

Así, en el segundo trimestre de 2017:

- El 10% de la población de menores ingresos per cápita familiar percibió en promedio $1.200 mensuales

- En el otro extremo, el 10% de la población obtuvo en promedio $23.560

- Según la distribución del ingreso, 8 de cada 10 asalariados percibieron $14.340. Esta cifra se ubica por debajo de la canasta total de una familia tipo de cuatro miembros ($15.244 en agosto), utilizada para medir la pobreza

- El coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar de las personas fue de 0,428, contra 0,427 de 2016 (cuanto más alto es el índice, mayor es la inequidad)

El problema de la pobreza no es nuevo. Más bien, se fue agravando en las últimas décadas, consecuencia de la inflación y de la precarización del mercado laboral, entre otros factores.

En su último informe, la ONU advirtió que la desigualdad ha ido en aumento desde 1974, y que "el piso promedio superior al 20% de los últimos 25 años es indicativo de la conformación de un núcleo duro de pobreza".

En 2012, el Gobierno llegó, a través de planes sociales, al 16% de la población. En tanto, un 29% accedió a la seguridad social, con beneficios para niños y embarazadas, discapacitados, desempleados, víctimas de accidentes de trabajo y adultos mayores.

La Argentina es uno de los países que adhirió a la agenda 2030 impulsada por la ONU, un programa que plantea la erradicación de la pobreza como el primero de sus objetivos, y la "racionalización" del heterogéneo sistema de protección por parte del Estado.