Aunque usualmente se presentan como rivales tecnológicos, la verdad es que los surcoreanos y los de California se llevan bien a la hora de hacer negocios
Por iProfesional
03/10/2017 - 00,31hs

Apple y Samsung son protagonistas de lo que parece ser una lucha sin cuartel por el mercado de los smartphones. Pero la realidad su relación es más bien simbiótica: por cuestiones de patentes, uno también gana dinero cuando el otro vende sus equipos y hasta algunos de los componentes del iPhone X son fabricados por la empresa surcoreana.

Las dos empresas acaparan casi el 95% de las ganancias del sector, según datos revelados por la consultora Strategy Analytics.

El principal componente del nuevo iPhone X es su enorme pantalla, que es producida por Samsung. Y también lo son sus chips de memoria. Así, un éxito del smartphone de Apple no hará llorar a los directivos de Samsung, sino que les dará muchos motivos para festejar.

La empresa asiática podría ganar aproximadamente u$s4.000 millones más gracias a la producción de partes para el iPhone X que de la venta de su propio Galaxy S8 en los 20 meses siguientes al lanzamiento del teléfono de Apple, según informó The Wall Street Journal.

Por cada equipo vendido, Samsung gana u$s110 y se espera que vendan 130 millones de unidades en ese tiempo.

El grupo surcoreano es el principal proveedor de pantallas OLED del mundo y también fabrica las memorias flash NAND que implementó Apple.

Con el tiempo se transformó en la única empresa capaz de satisfacer la demanda de pantallas y componentes que genera el iPhone, indica Information Technology.

Apple está en la búsqueda de proveedores alternativos para evitar depender de su principal rival. Entre ellos estarían Sharp, Japan Display y Toshiba, a quién podría comprarlo parte de su división de producción de memoria NAND.