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El 2018 arranca con todo: el plan del Gobierno para emitir bonos, conseguir dólares y enfrentar el calendario de la deuda

El 2018 arranca con todo: el plan del Gobierno para emitir bonos, conseguir dólares y enfrentar la deuda

El ministerio de Finanzas avanza con conversaciones informales con banqueros para delinear la estrategia de endeudamiento para el año próximo

Por Leandro Gabin
04.12.2017 17.00hs Finanzas

En el Ministerio de Finanzas que conduce Luis "Toto" Caputo siguen afinando el lápiz para delinear la estrategia de financiamiento del año próximo. 

De arranque, los funcionarios tienen una agenda bastante "apretada", ya que el plan es salir a emitir bonos lo más pronto posible, probablemente en enero

Si el mercado lo permite, apuntan a "primerear" con una colocación de deuda por, al menos, u$s5.000 millones. 

Caputo y su vice, Santiago Bausili, enfrentan una disyuntiva: si será o no necesario -tal como ocurrió en 2017- tener "abrochado" un Repo (préstamo de un consorcio de bancos a cambio de bonos).

Según contaron a iProfesional fuentes con conocimiento de la estrategia oficial, el ministro se inclinarí­a, llegado el caso, "por cualquiera de esas opciones, dependiendo de cómo esté el mercado". 

En otras palabras, la emisión del bono por u$s5.000 millones no va a depender de que tenga previamente acordado un préstamo bancario.

De hecho, el último Repo (aún vigente) se anunció en enero de este año pero se ejecutó muchos meses después. 

Finanzas indicó que habí­a cuestiones legales a cumplimentar antes de activar ese crédito. Pero lo cierto es que el plan siempre fue el mismo: utilizar el anuncio para mostrarle al mercado que no estaba con la soga al cuello, en cuanto a necesidades de fondeo, y que no podí­a "pasarse" con la tasa.

"La estrategia fue muy buena, porque le marcó la cancha a los inversores. Además, el circuito cierra perfecto: un grupo de bancos firma la intención de prestarte plata que luego puede, o no, ser tomada", indica el banquero de una entidad extranjera que participa de este tipo de operaciones.

"Además, esos mismos bancos son los que te consiguen los inversores que compran los bonos emitidos. Es un buen manejo el que hacen en Finanzas", completa. 

Evaluando costos
No obstante, el Repo también tiene efectos que no son tan positivos, ya que debe convalidarse la tasa Libor (la interbancaria de Londres) más un adicional. 

Por lo general, ese resultante es caro, teniendo en cuenta que es un préstamo de corto plazo. El que está actualmente vigente es por 18 meses

Con o sin la participación previa de un consorcio de bancos, lo cierto es que Caputo apunta a volver al mercado lo más pronto posible, ya que tiene por delante una abultada agenda de vencimientos

En efecto, si se considera lo que tendrí­a que colocar en forma de tí­tulos públicos, el Gobierno deberí­a emitir u$s12.500 millones el año próximo. 

En total, considerando las distintas monedas de pago, habrá que abonar 175.700 millones (en pesos) y 10.700 millones (en dólares), en concepto de vencimientos totales.

Según señalaron fuentes a iProfesional, Finanzas esperará que primero salga México -paí­s que suele inaugurar el calendario de emisiones internacionales-, para luego ir por los tan ansiados billetes verdes.

El plan oficial es claro: durante el primer trimestre de 2018 tendrí­a que quedar resuelto casi el 75% de las necesidades de fondeo en dólares del año próximo.

"Si el mercado sigue como ahora, ésa es la estrategia en mente. Si las condiciones cambian, habrá que ajustarla. Hay conflictos y temas en el mundo que generan incertidumbre y que pueden complicar el contexto", señalan a iProfesional desde uno de los bancos que interactúa con el equipo de Caputo

Así­ como este año arrancó con el temor a Trump, quien asumí­a la presidencia de EE.UU., ahora los riesgos se vinculan a los planes de Corea del Norte, a la suba de tasas estadounidenses y al calendario electoral de la región, ya que pueden darse resultados que generen ruidos en el universo emergente.

Entre quienes monitorean la deuda argentina, como es el caso de las calificadoras de riesgo, aún no se observa temor (mucho menos pánico) por el nivel de compromisos contraí­dos por el Gobierno

En este sentido, el managing director de Standard and Poor's, Roberto Sifón Arévalo, señala: "En términos generales, el nivel del endeudamiento es moderado, si bien no es bajo".

Indica que la nota que tiene el paí­s es acorde con el total de compromisos asumidos y que la agencia irá monitoreando la evolución del déficit fiscal. "Por ahora, el apetito por financiar al paí­s está intacto", afirma.

Advertencias globales
De todos modos, para las agencias de rating, Argentina es vulnerable a los shocks externos, ya que necesita tomar deuda para poder continuar con su plan "gradualista".

Es decir, con su objetivo de ir reduciendo de a poco, y no de manera abrupta, el déficit de sus cuentas públicas

S&P considera que distinta serí­a la situación si el paí­s contara con un mercado de capitales más grande en volumen, que le permita financiar sus necesidades en dólares en caso de que los inversores del exterior se asusten por alguna crisis.

De hecho, la agencia no sólo mira la deuda en términos de moneda, sino también de "residencia". Es decir, en base a cómo podrí­an actuar los tenedores de esos bonos de ocurrir una situación de estrés financiero.

Por lo pronto, las últimas noticias juegan a favor de la estrategia de Caputo, ya que la visión del mercado es que la deuda argentina resulta cada vez más atractiva. 

No sólo S&P le subió la nota dos veces este año, sino que también lo hizo Moody's (la vez anterior le habí­a cambiado la perspectiva).

La agencia, que precisamente mira la capacidad de repago de los bonos que emite el ministro de Finanzas, hace referencia a factores clave que impulsaron la suba de calificación:

1- Un historial de reformas económicas que están comenzando a resolver distorsiones que son de larga data

2- Las mayores probabilidades de que esas reformas continúen y, a su vez, apuntalen el reciente regreso a la senda del crecimiento

Según Moody's, la perspectiva estable de la calificación (B2) de Argentina balancea las fortalezas de su economí­a, ingresos moderados y los desafí­os crediticios que se le presentan para cubrir el déficit fiscal.

Esto último hace que el paí­s sea muy dependiente de las fuentes de financiamiento internacionales, "lo que aumenta su vulnerabilidad a eventos de riesgo externos", indican desde la agencia.

En otro orden, los niveles de incertidumbre local vienen en franco descenso. El riesgo paí­s que mide el JP Morgan (EMBI) ha descendido 21% este año y ahora se sitúa en torno a los 356 puntos básicos.

Hoy dí­a, está a poco más de 100 puntos de alcanzar al de Brasil, una plaza que siempre es muy mirada por los inversores y cuyas comparaciones abundan.

Para el Gobierno, llegar a tener un indicador similar serí­a todo un logro. Más que nada, porque estarí­a mostrándole al mundo que con su gestión pudo recuperar el tiempo perdido en todos estos años, principalmente durante el kirchnerismo.

Esto es así­ porque, antes de que interviniera el INDEC, en 2007, Argentina ostentaba niveles de riesgo incluso levemente inferiores a los de Brasil

La grotesca manipulación de las estadí­sticas perjudicó el ánimo de los inversores y disparó el EMBI, indicador que nunca más volvió a niveles competitivos, comparados con los de otras naciones de la región. 

De hecho, otros paí­ses como Colombia, Uruguay o Perú pagan menos de 200 puntos básicos por sobre la tasa del tesoro americano.

¿Qué podrí­a pasar el año próximo? Según Capital Markets, en la medida en que el Gobierno avance en las reformas y reduzca el rojo fiscal, podrí­a darse una reducción del riesgo paí­s de 50 puntos básicos hacia fines de 2018.

No obstante, de plasmarse este escenario y salvo que Brasil se deteriore (algo poco probable ya que está empezando a crecer), Argentina seguirá aún lejos de igualar el indicador de su principal socio comercial. 

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