El Gobierno evaluó sacar la reforma previsional por decreto, pero ahora analiza alternativas

Este jueves se llevó adelante una reunión de emergencia del Gabinete nacional, donde se sopesó la decisión entre los principales miembros de Cambiemos. Más tarde, la diputada Elisa Carrió salió a marcarle la cancha a Macri y advirtió que el DNU "violaría gravemente la Constitución Nacional"     
Por iProfesional
15/12/2017 - 02,30hs
El Gobierno evaluó sacar la reforma previsional por decreto, pero ahora analiza alternativas

Tras levantarse este jueves la sesión especial en la Cámara de Diputados para tratar la polémica reforma previsional, el Gobierno parece estar decidido a avanzar: según trascendió en horas de la tarde, estaba todo preparado para que la reforma saliera por decreto. Sin embargo, tras horas de deliberación y con las duras crí­ticas de Elisa Carrió y la CGT, el ejecutivo descartó la idea y busca otra salida.

Las alternativas están siendo analizada por las máximas figuras del Ejecutivo: el presidente Mauricio Macri, Marcos Peña y Nicolás Dujovne. De las conversaciones también participan la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el presidente del Senado, Federico Pinedo, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, y el jefe del interbloque Cambiemos en Diputados, Mario Negri.

La intención del DNU incluirí­a un bono compensatorio para paliar la pérdida de poder adquisitivo que implica la nueva fórmula que se implementarí­a con la reforma. Aunque se haya dejado de lado el decreto, la erogación de una suma compensatoria "de empalme" para evitar un impacto inmediato en los jubilados se mantendrí­a en la agenda del Presidente.

La medida en ciernes generó una dura respuesta de parte de la diputada Elisa Carrió, quien la rechazó y la calificó de "inconstitucional" en su cuenta de Twitter.

La reacción de Carrió, que por su dureza se perfilaba para provocar una ruptura en la alianza gobernante, habrí­a sido clave para modificar la perspectiva del Ejecutivo. 

CGT y oposición, en alerta

Ante los rumores del decreto presidencial, el triunvirato de la CGT se apuró a realizar una conferencia de prensa en la que advirtieron que lanzarí­an un paro desde las 0 horas de este viernes si se confirmaba la decisión del Ejecutivo de evitar el debate y la votación de la reforma en el Congreso.

"Vamos a esperar y ver lo que pasa", dijo Héctor Daer. Y agregó: "serí­a lamentable que se utilice el decreto de necesidad y urgencia".

Por su parte, El jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustí­n Rossi, consideró que "serí­a un grave error y una burla" por parte del Gobierno si finalmente desiste de tratar la reforma previsional por medio del Congreso y por el contrario decide ejecutarla mediante un decreto.

"Serí­a un grave error del Gobierno y del presidente Macri si por no tener consenso parlamentario insiste en sacar la misma reforma por decreto de necesidad y urgencia", sostuvo el diputado santafesino durante una conferencia de prensa en el tercer piso de la Cámara baja.

"Serí­a una burla para el conjunto del pueblo argentino. El pueblo argentino estaba esperando que esto se trate en la Cámara de Diputados. El gobierno no encuentra consenso y apela a la ví­a del decreto", advirtió.

"Voy al Congreso, si gano, es diálogo y consenso, y si pierdo, lo saco por decreto", añadió.Por qué el Gobierno pensó en un decretoEl Gobierno está muy focalizado en los cambios que debe implementar en jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales para así­ poder cerrar un poco mejor las cuentas del próximo año.

El "verdadero" interés del Palacio de Hacienda es sacar los cambios en materia jubilatoria, porque es precisamente en este í­tem donde se esconde buena parte del ahorro fiscal.

En palabras de un miembro del equipo económico, este rubro es la clave del "ajuste estructural" de la economí­a. Además, se trata de erogaciones que se ahorran de acá en más y con efecto inmediato.

De acuerdo con la fórmula escrita en el pizarrón del funcionario, ese ahorro alcanzarí­a los $60.000 millones, equivalente al 0,6% del PBI.

Para el Gobierno, la disminución del desembolso en el rubro jubilaciones y pensiones pasó a ser un tema prioritario, por una sencilla razón: es el renglón más grande del gasto público (57% del total).

Más aun, si se le suma las erogaciones del PAMI, el número trepa otros tres puntos adicionales para situarse en un 60%.

"Gastamos más que Italia. Estamos por encima de España o de Francia. No quiere decir que nuestras jubilaciones sean mejores. Significa que, en términos de recaudación, nosotros destinamos más fondos que ellos", afirmó un funcionario en off a iProfesional.

Para tener una idea más precisa sobre el monto que está en juego, indica que en los primeros diez meses del año las prestaciones a la Seguridad Social le significaron al Estado una erogación de $797.000 millones.

Esa cifra es 39,8% más elevada que la de un año atrás, de acuerdo con el registro de la ASAP.

Tal repunte está directamente relacionado con el costo de la "reparación histórica", la polémica medida tomada por Macri apenas asumió y que provocó un gran agujero fiscal. Incluso, fue muy criticada por quien ahora es su ministro de Hacienda.

El ahorro con el que se entusiasman Dujovne y equipo equivale, cuanto mucho, al 7,5% de lo que se pagó en jubilaciones y pensiones entre enero y octubre.

Semejante salto en las erogaciones está provocando un enorme bache en el patrimonio de la Anses.

Dujovne estimó que ese agujero "supera tres puntos del PBI". Sin embargo, los últimos cálculos que llevan en Hacienda se ubican por encima de esa estimación.

Este año, la asistencia del Tesoro nacional a la ANSES alcanzará al 4% del PBI, unos $400.000 millones en números redondos.

Para 2018, ese agujero será más grande, siempre de acuerdo al borrador que guarda (y preocupa) a Dujovne: treparí­a a 4,6% del Producto.

Esto significa que, de haberse impuesto por decreto el nuevo esquema, el "ahorro" previsto para el próximo año apenas servirá para evitar que ese agujero fiscal se siga profundizando.Un bono para emparchar el "empalme" 

Antes del escándalo que se armó este jueves, el proyecto habí­a tenido un paso tranquilo por el Senado.

Pero el Gobierno ya sospechaba que la reforma previsional iba a generar grandes resistencias en la Cámara baja.

Y uno de los puntos más conflictivos es la nueva fórmula de actualización, que ahora pretenderí­a imponerse por DNU. Y la raí­z de la pelea está en que en el empalme entre el viejo y el nuevo sistema los jubilados sufrirí­an una pérdida de ingresos. 

El método que se vení­a utilizando estaba basado en gran medida en la evolución de la recaudación de ANSES.

Ahora en cambio, tras haber llegado a un consenso con el senador peronista Miguel Pichetto, el oficialismo terminó por decidirse por un mecanismo que tuviera más que ver con la "realidad económica". 

Así­, apuntan a que el aumento de las jubilaciones se calcule en un 70% por inflación y en un 30% según el coeficiente del RIPTE.

El RIPTE es la sigla significa "Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables", y da cuenta del total de empleados afiliados al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones.

Su cálculo surge del cociente entre los sueldos sujetos a aportes y el total de asalariados del sector privado con más de 13 meses de antigí¼edad.

Además, los haberes se actualizarán en base al í­ndice de precios al consumidor (IPC) más un 5% del incremento del PBI.

En paralelo, la reforma contempla ajustes trimestrales en marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año.

Sin embargo, las principales crí­ticas están en lo que dejarí­an de percibir los jubilados cuando se tenga que realizar el "empalme" entre el sistema actual y la nueva propuesta.

Sucede que el próximo aumento de jubilaciones y pensiones tendrá lugar en marzo, y para su determinación se tendrá en cuenta la inflación del trimestre y el RIPTE de julio-septiembre último.

En cuanto al incremento jubilatorio de marzo, calculado en base de estos dos parámetros (inflación trimestral y RIPTE), rondará el 5,7%.

El otro será en junio y, de acuerdo con la expectativa oficial, será de una magnitud similar (ya que el í­ndice inflacionario de octubre fue 1,5%; el de noviembre del mismo orden y el de diciembre saltarí­a al 2%).

Desde el Gobierno aseguran que, con el ajuste de junio, los jubilados van a recuperar lo perdido en marzo.

Sin embargo, desde la oposición mostraron su rechazo a la medida, argumentando que habrá una caí­da real de ingresos.

Por eso, fuentes de Presidencia adelantaron que, además de la fórmula contemplada en el proyecto de ley que se iba a votar y que se tuvo la intención de sacar por DNU, se agregarí­an un bono compensatorio para los jubilados.