"Efecto Lousteau": Diputados busca calmar los ánimos polí­ticos antes de tratar el Pacto Fiscal y el Presupuesto

La agresión al diputado de Evolución fue el último episodio de una saga peligrosa que alertó al mundo político. En el debate que se inició este mediodía en la Cámara Baja, los legisladores dedicaron dos horas a reflexionar y distender el clima. Recién a las 14 comenzaron a tratar las iniciativas
Por iProfesional
21/12/2017 - 20,20hs
"Efecto Lousteau": Diputados busca calmar los ánimos polí­ticos antes de tratar el Pacto Fiscal y el Presupuesto

Son dí­as calientes, según el termómetro polí­tico. Sesiones extensas y ásperas en el Congreso, marchas multitudinarias que terminan con disturbios y represión, ataques a polí­ticos, periodistas heridos y hasta algún esporádico saqueo. Este diciembre encendió las luces rojas en el mundo polí­tico.

El último episodio que alarmó a la clase dirigente fue la agresión de este miércoles a Martí­n Lousteau, que estaba cruzando una protesta de bancarios, a metros del Congreso, y fue abordado por unos veinte manifestantes. La situación no pasó a mayores porque agentes de la policí­a lo ayudaron a salir ileso del ataque.

En este contexto, la sesión de este jueves en la Cámara de Diputados, que promete ser maratónica –se estima que culminará a la madrugada- comenzó en un clima de autocrí­tica y reflexión. Al menos esa fue la intención.

Antes de iniciar la sesión especial para tratar el proyecto de Presupuesto 2018 y el paquete de leyes comprendidas en el Pacto Fiscal, que fue rubricado por los gobernadores en noviembre pasado, los legisladores nacionales se tomaron más de dos horas para disminuir la tensión.

Uno de los protagonistas fue justamente el diputado nacional agredido, Martí­n Lousteau.

Luego de recibir muestras de solidaridad y de repudio de parte de colegas de otras bancadas, el diputado advirtió desde su banca sobre la existencia de un "estado de ánimo de tensión y de violencia".

El jefe del bloque de Evolución Radical agradeció los gestos de apoyo de todo el arco polí­tico, pero pidió a esa dirigencia que reflexione acerca de si está "contribuyendo a apaciguar o a incendiar esos estados de ánimo".

"La solidaridad y el repudio están bien, pero debemos reflexionar acerca de si estamos contribuyendo a apaciguar o a incendiar esos estados de ánimo", expresó el ex embajador ante Estados Unidos, al referirse a los feroces intercambios verbales que en la última semana involucraron a diputados oficialistas y opositores, enfrentados especialmente por la discusión de la reforma previsional.

Al respecto, consideró que los legisladores son "responsables de la violencia" con la que se tratan y de la violencia que se "contagia al resto de la sociedad".

"Somos responsables de no ayudar a sanar en esta sociedad. Somos responsables de la violencia con que nos tratamos y de la violencia que contagiamos al resto de la sociedad", evaluó.

Sobre las agresiones que sufrió, dijo que se resiste a la idea de "que un polí­tico o un referente no pueda caminar por la calle con la frente en alto".

"La grieta es una calamidad y la vivimos todos los dí­as", concluyó.

Las disculpas de Amadeo

En este contexto, el diputado del PRO Eduardo Amadeo se retractó de sus dichos y pidió "disculpas" por haber justificado el ataque con gas pimienta de efectivos policiales contra su colega del Frente para la Victoria (FPV), Mayra Mendoza, hecho ocurrido el jueves de la semana pasada en la puerta del Congreso, en el marco de la discusión de la reforma previsional.

Dí­as atrás, consultado en un programa de televisión sobre el proceder policial que tuvo como ví­ctima a la diputada camporista, Amadeo contestó: "Me parece perfecto. ¿Sabés por qué? Mayra Mendoza es una ciudadana que, igual que yo, es diputada porque la votó la gente. Eso no significa que pueda violar la ley".

Una fotografí­a habí­a retratado el momento exacto en que la diputada recibí­a gas pimienta en su rostro por parte de un uniformado, lo que generó el repudio de distintos sectores polí­ticos.

Al comienzo de la sesión especial de este jueves, y luego de que el diputado del FPV Horacio Pietragalla le pidiera que rectificara sus expresiones, Amadeo se disculpó de una manera particular, parafraseando una cita de Mahatma Gandhi.

"Hay una frase que ha marcado mi vida. Es una frase de Gandhi que dice que lo que se logra con violencia sólo se sostiene con violencia. Porque yo no quiero que haya más violencia en la Argentina, porque no quiero ser contradictorio con mis creencias y porque no quiero contribuir a esa violencia, me retracto y pido disculpas", manifestó.

Minutos antes, al plantear una cuestión de privilegio, Pietragalla habí­a lamentado que Amadeo se haya solidarizado por las agresiones contra Martí­n Lousteau, y que no haya tenido el mismo comportamiento en el caso de Mendoza.

"Pido que se rectifique, que diga que se equivocó, y que diga que no está de acuerdo con que se reprima a un diputado nacional. Eran cinco efectivos policiales contra una compañera que no pesa más de 50 kilos, que tení­a credencial en la mano, y le tiraron gas pimienta en la cara", denunció.

El legislador macrista, en sintoní­a con el clima que se le busca dar a la sesión de este jueves, tomó la posta y pidió perdón.

También habló Máximo Kirchner

Entre los que tomaron la palabra para solidarizarse con el lí­der de Evolución se encontraba el diputado del Frente para la Victoria Máximo Kirchner, quien llamó a Losteau "el ministro de Economí­a de Cristina (Kirchner)".

"La verdad que yo me solidarizo con vos, Martí­n. La verdad que sí­", le dijo a su par. Luego remarcó que "hay cosas que a uno lo mueven por dentro, sobre todo por el nivel de agresividad que se descarga en un sentido", y pasó a recordar distintos episodios de ataques a sus padres y a su mujer.

"A mí­ me tocó pasar violentí­simos cacerolazos adentro de la Quinta de Olivos. Me tocó ver cómo festejaban la muerte de Néstor (Kirchner) el 27 de octubre de 2010, o que en la televisión dudaran si el hombre estaba adentro del cajón o no", recordó, pero confesó: "Nunca tuve la suerte de tanta solidaridad".

Agregó que "incluso meses atrás, cuando la expresidenta y la gobernadora de Santa Cruz se encontraban en la residencia sitiaron prácticamente la casa, ingresaron casi hasta la puerta y las ventanas, rompieron todo. Dentro de ella estaba mi sobrina también, ¿pobre no? Kirchner y Vaca Narvaja, casi como un bocadito para la derecha".

"Nadie tampoco llamó", lamentó una vez más, si bien reconoció que el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, figuró entre las excepciones. De todos modos, aclaró: "Tampoco vengo a pedir que me llamen".