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Dólar, peso y tasa: inversores vuelven a la "bicicleta financiera" con Lebac, confiados en el "seguro de cambio" del Banco Central

Dólar, peso y tasa: vuelve la "bicicleta financiera" con Lebac, con "seguro de cambio" del Banco Central

En la City creen que la alta inflación obligará a Sturzenegger a mantener alto el tipo de interés y, además, a evitar que el billete verde se escape. Tal combinación otorga un mayor atractivo a las apuestas en moneda local. ¿Qué rendimientos generó la triangulación "dólar-peso-dólar"?

Por Leandro Gabin
03.04.2018 16.00hs Finanzas

"Después de tres meses, revive el carry trade". Ese es el tí­tulo del último informe de Consultatio, compañí­a del "gurú" Eduardo Costantini, que se suma a lo que en voz baja ya se viene diciendo en la City.

En marzo, el Banco Central tuvo que intervenir para que el dólar no se escape, y esto lo llevó a "quemar" u$s2.000 millones de reservas. A la vez, "freezó" la tasa de interés que toma el mercado como referencia (27,25%).

Estas dos decisiones fueron lo suficientemente contundentes como para reincentivar las apuestas por los activos en pesos, que aún ofrecen un elevado rendimiento.

La operatoria -que consiste en vender dólares, pasarse a pesos y adquirir Lebac para luego, con lo obtenido, recomprar divisas estadounidenses- está volviendo a dar buenos frutos.

Nery Persichini, gerente de Inversiones de GMA Capital, compartió con iProfesional el derrotero de la "bicicleta financiera" (o carry trade) a la que recurren inversores para beneficiarse con la compra de estos tí­tulos:

- Desde que intervino el Banco Central (5 de marzo), el "carry trade" totaliza un beneficio del 2,4%

- Así­, recuperó bastante terreno, ya que vení­a de recibir una "paliza" durante el año, con una pérdida acumulada del 2,9%

- En lo que va de 2018, el carry trade está tan sólo 0,5% abajo. Principalmente por lo acontecido en los dos primeros meses del año

El factor de "salvación" para aquellos que pedalean la bicicleta financiera ha vuelto a ser la estabilidad del billete verde en marzo.

Esto, luego de que haya repuntado 4,70% en enero y 2,35% en febrero, subas que complicaron a quienes apostaban a que en la batalla "dólar-tasa", esta última iba a resultar vencedora.

Sin embargo, en marzo el tipo de cambio apenas se movió (0,14% hasta el miércoles), lo que marcó una importante recuperación para el carry trade.

"Hay venta de dólares de inversores del exterior y de cerealeras en el mercado cambiario. Se están animando después del seguro implí­cito que regaló el Banco Central y que dejó expresado en su último comunicado", reseñó el jefe de una mesa de dinero de una entidad privada.

Sus dichos tienen que ver con el giro de 180 grados dado por el Central: los funcionarios dejaron bien en claro que el billete verde no va a subir demasiado, ya que la inflación se mantiene alta (y genera preocupación).

El mercado interpretó estas palabras como un corrimiento del sistema de libre flotación y una reedición de la devaluación administrada.

Además, Federico Sturzenegger "avisó" que en caso de que el í­ndice de precios no ceda -más allá de que espera que ocurra-, no le temblará el pulso si tiene que tomar la decisión de una suba de tasas.

De cara a los próximos meses, "el nivel relativamente elevado del tipo de cambio real y la propia acción del BCRA llevan a no prever depreciaciones significativas del peso", aseguró el funcionario.

En otro orden, el titular del BCRA dejó en claro que apelará a todas las herramientas que tenga a su alcance para domar la inflación.

Sturzenegger se muestra convencido de que va por buen camino con su plan para domar a los precios. Y, más allá de que el í­ndice sigue en niveles elevados, entiende que esto es producto del la suba de tarifas.

Asegura que cuando concluya este proceso, el ritmo inflacionario bajará para comenzar a recorrer el sendero trazado. Pero, de no ocurrir, advierte que el Banco Central "estará listo para actuar ajustando la tasa".

Para el jefe de una mesa de dinero, sus palabras parecen "las recomendaciones de un banco de inversión".

Para los traders, en tanto, no hay segunda lectura: el terreno es más que propicio para que la apuesta por las tasas en pesos vuelva a ser un buen negocio.

"El BCRA está indicando, y de manera muy explí­cita, que el dólar no va a subir en los próximos meses. Es toda una invitación para que aparezca la oferta privada de divisas de los exportadores y para aquellos que quieran apostar al carry trade", afirman desde ACM.

Para esta consultora, habrá que ver si los dichos de Sturzenegger son lo suficientemente convincentes como para que tanto el sector rural como los inversores vuelvan a apostar por los activos en moneda local. 

Esto, luego de que muchos se vieran afectados por la fuerte (e imprevista) alza del billete verde que tuvo lugar entre noviembre y marzo.

Por lo pronto, la pregunta que hoy dí­a se escucha en las oficinas de la City es cuánto tiempo podrí­a durar esta "tregua". Es decir, que se mantenga la tasa en los niveles actuales y que, a su vez, el dólar no sorprenda con un fuerte repunte.

En relación con la primera variable (tasa), algunos creen que el Banco Central no tiene margen para bajarla demasiado, aun si la inflación empezase a mermar a partir de mayo o junio.

En el caso de la segunda variable (dólar), hay cierto consenso en que la suba será en cámara lenta, muy lejos de lo observado desde mediados de diciembre.

En Banco Mariva creen que el Banco Central está decidido a mantener el tipo de cambio dentro de un rango estrecho.

Esto, para ir equilibrando las presiones polí­ticas vinculadas con mantener la competitividad cambiaria, por un lado, y con no echar fuego a la hoguera inflacionaria, por otro.

Las limitaciones que encuentra Sturzenegger para "toquetear" el actual nivel del dólar y de la tasa tienen su lectura financiera: son un fuerte apoyo al carry trade.

Pasado inigualable
Esta operatoria, caí­da en desgracia a finales del año pasado, vení­a de ser muy festejada por los inversores, tanto locales como extranjeros.

El resultado del carry trade en 2017 fue positivo: la reinversión en Lebac corta rindió 28,6% y superó con creces a la suba del billete verde, que fue del 18,4% (la mitad de ese repunte ocurrió en las últimas dos semanas).

La triangulación "dólar-peso-dólar" rindió 8,6% el año pasado. Vení­a siendo del 16,7% hasta el 12 de diciembre, pero el alza abrupta de la divisa le restó varios puntos.

Durante todo el 2017 fue la estrategia predilecta. Dejó importantes ganancias si bien no estuvo exenta de sustos. Entre los más recordados:

- 17 de mayo al 21 de junio: la crisis polí­tica en Brasil, que afectó el tipo de cambio en Argentina, llevó a que la triangulación quedara en terreno negativo: 2%

- Fines de junio al 19 de julio: los que apostaron por la tasa en pesos terminaron con un rojo de casi 4% (por la devaluación previa a las PASO)

- Septiembre: la apuesta por los activos en moneda local también quedó corta frente a la suba del billete verde. Así­, la pérdida fue del 0,4%

- Octubre: la divisa estadounidense acumuló un alza de 34,5 centavos respecto del mes previo. Esa devaluación, del 2%, complicó a los inversores en Lebac

Como contrapartida, los "carry traders" lograron picos de rentabilidad en dólares entre principios de enero y mediados de febrero. En ese entonces, la bicicleta funcionó a máxima velocidad y les regaló cerca de un 7% en moneda dura.

Luego de ese auge, las ganancias comenzaron a moderarse hasta un ritmo de entre 2% y 3%, excepto en los perí­odos descriptos.

¿En qué momento del año tendrí­an que haber comprado Lebac y cuándo les hubiera convenido salir para maximizar la rentabilidad?

Aquellos inversores que adquirieron estos tí­tulos a fines de 2016 y los mantuvieron hasta mediados de mayo de 2017 (es decir, hasta antes de la crisis brasileña), se alzaron con un beneficio de casi 10% en dólares.

Pocos creen que vuelva a darse un rinde como ese. De hecho, está por verse cómo será el recorrido del tipo de cambio y el rumbo de las tasas. Lo que sí­ se sabe es que después del castigo de comienzo de año, los meses de tregua venideros serán aprovechados por muchos inversores.

En particular, por los que tienen cintura para "entrar y salir" con rapidez de activos con alta dosis de incertidumbre.