El sistema creado por la empresa informática Nvidia funciona con tres redes neuronales, para las que se han utilizado las GPU Nvidia Titan X
Por iProfesional
22/05/2018 - 08,40hs

El fabricante informático Nvidia avanza en el campo de la inteligencia artificial. La compañí­a especializada en el desarrollo de unidades de procesamiento gráfico ha desarrollado un sistema para que los robots puedan aprender a comportarse a partir de la observación de un ser humano.

El sistema, desarrollado por un equipo de investigadores liderados por Stan Birchfield y Jonathan Tremblay, se basa en el aprendizaje profundo y permite enseñarle a un robot a completar una tarea imitando los gestos y comportamiento de una persona.

En su trabajo, explican que para conseguir que los robots puedan realizar tareas útiles en el mundo real, lo primero es conseguir que sea fácil comunicar esta tarea al robot, tanto el objetivo que se busca cómo los mejores medios para conseguirlo.

Por eso, consideran que "con demostraciones, un usuario puede comunicar una tarea al robot y proporcionar pistas sobre cómo realizar mejor la tarea".

El sistema funciona con tres redes neuronales, para las que se han utilizado las GPU Nvidia Titan X. Con estas redes se ha conseguido que el robot aprenda a realizar una tarea tan solo con ver cómo la hace una persona real.

El sistema funciona con una cámara de video que hace las veces de ojo. La cámara registra una acción y dos redes neurales se encargan de calcular las posiciones y relaciones de los objetos de la escena.

Una tercera red neuronal genera un plan para explicar cómo se ejecuta esa misma tarea. Una vez que el robot ve una tarea, genera una descripción legible por humanos de los pasos necesarios para volver a realizar la tarea.

La descripción permite al usuario identificar y corregir rápidamente cualquier problema con la interpretación que el robot hace del gesto humano antes de "imitarlo".

Para hacer su demostración del sistema, los investigadores entrenaron un brazo robótico para mover varios bloques de colores y un coche de juguete. El sistema aprendió cuál es la relación fí­sica de los bloques, ya estén apilados uno encima del otro o colocados de lado.

El operador humano muestra las pilas de cubos al robot. El sistema infiere un programa apropiado y coloca los cubos en el orden correcto. Y como tiene en cuenta el estado actual del mundo mientras ejecuta la tarea, el sistema puede recuperarse de los errores en tiempo real.