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Trump quiere aplicar un impuesto a los productos mexicanos para financiar el muro

Según el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, esta controvertida medida podría permitir recaudar unos 10.000 millones de dólares anuales 
27/01/2017 - 06:10hs
Trump quiere aplicar un impuesto a los productos mexicanos para financiar el muro

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere imponer un impuesto a todas las importaciones desde México para financiar la construcción de un muro en la frontera entre ambos países, según declaró el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, a la prensa.

"Si se grava con un 20% sobre unos u$s50.000 millones en importaciones, que por cierto es lo que hacen 160 países -afirmó el vocero- se logran u$s10.000 millones al año y se paga fácilmente el muro con ese mecanismo".

Aunque no proporcionó detalles del gravamen, señaló que este se englobaría en la prometida y amplia reforma fiscal de la nueva administración estadounidense, que tiene que negociar con las cámaras legislativas.

Además, la medida requeriría modificaciones en el Tratado de Libre Comercio. Sin embargo, Spicer llamó después a una improvisada conferencia para matizar la noticia.

"No se trata de ofrecer detalles, todavía no estamos en ese punto. En vez del 20%, podría ser un impuesto del 18% o del 5%. Estamos todavía en las primeras fases de diseño del plan", dijo.

Más allá de estas cuestiones técnicas, un puñado de cifras explican todo lo que se juega México, que tiene en el país de Donald Trump a su principal socio comercial: Estados Unidos representa el 80% de las exportaciones mexicanas, mientras que los estadounidenses envían tan solo el 16%

Al margen de la tensión diplomática que la construcción de esa frontera física provoca de por sí, el costo de la obra también ha sido un objeto de batalla desde que Trump comenzó su carrera electoral hacia la Casa Blanca.

No solo dijo que quería ese muro, sino que además prometió una y otra vez que serían los mexicanos los que lo pagarían. 

El problema que observan algunos analistas es que si se encarecen los productos procedentes de ese país, dicho sobrecosto en realidad lo terminarían pagando los propios consumidores estadounidenses