Gobernador de Río Negro rechaza central nuclear por impacto electoral negativo
Tras el fracaso de su frente local en las PASO, Alberto Weretilneck decidió no autorizar el proyecto de u$s8.000 millones
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, culpó a un polémico proyecto de central nuclear por la durísima derrota que sufrió su partido en las últimas PASO.
Como consecuencia, decidió rechazar de plano el proyecto que él mismo había pedido con insistencia al gobierno del presidente Mauricio Macri.
El mandatario provincial profundizará en las próximas semanas una fuerte campaña anti-gobierno nacional con el propósito de despegarse del presidente Mauricio Macri y reforzar un concepto político de rasgos locales, señala Clarín.
“Vamos a octubre e intentaremos romper la grieta”, dijo Weretilneck a la prensa.
La suspensión del proyecto nuclear en la provincia implica despreciar una inversión de u$s8.000 millones y más de 4.000 mil puestos de trabajo.
No obstante, el gobernador de Río Negro tomó en cuenta la visión negativa sobre la iniciativa energética que se había instalado en la opinión pública de la provincia.
Una comitiva de 30 empresarios y especialistas chinos recorrieron la zona atlántica, buscando locaciones en camionetas ofrecidas por el ministerio de Turismo de la provincia, entre el 26 y 29 de julio pasado.
Pero Weretilneck entendió que la discusión con los grupos ambientales y políticos opositores afectó su vínculo con la gente. La elección de octubre podría convertirse en la fecha de defunción de su partido Juntos Somos Río Negro si no logra ubicar un diputado en el Congreso, indica Clarín.
“Reafirmamos nuestra condición de fuerza rionegrina y que, como ya dijo el gobernador, no va a haber planta si no se cuenta con el consenso social de los habitantes para su instalación”, afirmaron fuentes de la gobernación.
En las PASO, el candidato de Weretilneck, Fabián Gatti, recibió apenas un 18% de los votos. Muy por debajo de la ganadora, la peronista María Emilia Soria, que obtuvo casi el 41%.
Semanas atrás, el gobernador se mostraba convencido de que la central era perfecta para su tierra por el gran caudal de dinero y actividad que traería el proyecto.