• 13/6/2026
ALERTA

Unión Cívica Rota: luego de la fractura en el Congreso, bandos del radicalismo chocarán en otra batalla decisiva

La tensión entre los radicales los llevó a una ruptura del bloque en diputados y se vislumbra un futuro de duro combate por el poder en el partido
Por S.R.
09/12/2021 - 15:18hs
Unión Cívica Rota: luego de la fractura en el Congreso, bandos del radicalismo chocarán en otra batalla decisiva

No es la primera vez que los radicales ocupan estas líneas. En varios artículos previos veníamos analizando el proceso que condujo a la ruptura del bloque radical en Diputados y que puede intensificarse en los próximos meses. ¿Más todavía? El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales llegó a romper un vaso en una reunión con el senador Martín Lousteau, en la que estuvieron a centímetros de irse a las manos.

Pero sí, hay más. Porque estamos a muy pocos días de que los de boina blanca elijan nuevo presidente y esa será otra batalla a muerte. Ambos sectores de encuentran "poroteando" juntando convencionales, acumulando poder. Todo indica que "los tradicionales", los mandamases clásicos, podrán mantener el poder. Pero el Coti Nosiglia siempre puede dar una sorpresa, subestimarlo puede ser letal, y el que está detrás de la estrategia del sector de Lousteau, es el Coti.

Y en un lugar donde van a reunirse cientos de convencionales, divididos en dos posiciones tan rígidas, especialmente cuando los líderes estuvieron cerca de irse a las manos, no pueden descartarse encontronazos de alta intensidad.

Este momento, en el que los radicales debaten con fuerza de modo tan explícito, es bastante excepcional. Pero si en la UCR los corrillos son el modo de confrontación más corriente, cuando todo se explicita de este modo, los susurros sin nombre alimentan y condimentan el conflicto.

"No importa si perdemos la pelea, hay que darla, hay que dejar sentado que más tarde o más temprano los vamos a correr. No podemos permitir que sigan atornillados, sin importar si pierden elecciones, si arrastraron al partido al servilismo bajo el yugo de (Mauricio) Macri y ahora arreglan con Alberto (Fernández), hay que dar la pelea, con energía y de cara a la sociedad", dice uno de los 12 apósteles que rompió el bloque y que se cobija hoy bajo el paraguas de Evolución.

image placeholder
Lousteau y Yacobitti. La renovación que quebró el bloque de la UCR en Diputados.

Del otro lado, la furia está desatada. "No son nadie, no son nadie (repite a voz alzada), juntaron unos loquitos que creen que pueden desarmar años de construcción en todo el país, se van a comer una paliza en la Convención", pronostica un tradicional radical del interior del país, con facturas para Mario Negri, pero con necesidad de que continúe al frente del bloque.

El mismo dirigente, en un momento dejó escapar una frase a considerar: "Si dejamos que lo saquen a Mario, ¿quién va a pagar todos los favores que fue pidiendo? Se tiene que quedar y cumplir", espetó. Parece ser uno de los motivos de tan amplio respaldo en el bloque, el interés individual de los "acreedores" de Negri.

Del otro lado, cerca de Lousteau, lo saben: "Es como una empresa que está hecha pelota y los acreedores la sostienen a ver si alguna vez se pueden cobrar", explican, poniendo el acento en lo que entienden es un interés egoísta y sin visión de futuro.

Esto sigue. Gane quien gane en la elección de presidente del partido. Gerardo Morales quiere tomar el poder y los mendocinos de Alfredo Cornejo están dispuestos a cedérselo, lógicamente a cambio de ciertas compensaciones políticas.

image placeholder
Negri y Morales: los "tradicionales" se aferran al poder y cuentan con respaldo en el partido.

"Acá las cosas están dadas así: ellos tienen el control interno y nosotros los votos de la gente. Se vio en Córdoba. Dos meses antes de las PASO, Negri le ganó una interna a (Rodrigo) De Loredo por el control del partido. Pero después en la PASO, donde salís del afiliado y votan todos, el pibe (De Loredo) lo pasó por encima. Después, en la elección de la Juventud Radical, volvieron a ganar ellos. Hay que preparar el terreno, acorralarlos, para cuando lo que vuelva a valer sean los votos y no el aparato: eso es en menos de dos años", dice alguien que colabora activamente en la estrategia de los 12.

Mientras tanto, hay figuras a las que se puede considerar "renovadoras" que buscar escapar a la conflagración. Uno es Facundo Manes, del que poco se escuchó decir en estos días sobre el litigio. Manes no quiere enredarse. Es cierto que está recostado en la estructura tradicional del partido, pero él cree que debe haber una renovación.

Muy, pero muy cerca del médico, dicen que "Negri debió correrse sin llegar a esto, con todos los honores. Y Morales debería proponer a alguien cercano a él si quiere, pero no a él mismo, estos personalismos nos hacen muy mal. Gerardo es el mismo que armó la alianza con (Roberto) Lavagna en 2007, un papelón histórico, a los tres días de la elección el tipo (Lavagna) se paseaba a las risas con (Néstor) Kirchner por Olivos y se sacaban fotos para los diarios. No puede seguir Morales casi 15 años después. ¿Y (Julio) Cobos? Vice de Cristina. Está bien volvió, lo perdonamos, todo bien, pero ¿seguir dándole cargos?". Si ese es el pensamiento de Manes, y todo indica que lo es, probablemente su acercamiento a los 12 sea gradual. Otros opinan que tal vez aproveche la disputa para "filtrarse por el medio y emerger", según analiza otro dirigente experimentado.

Carolina Losada también es renovación. Viene de afuera, del periodismo, nunca hizo política y se impuso en un territorio hostil como Santa Fe. Pero su alianza es con Mario Barletta, que fue en su boleta encabezando la lista de diputados. Y Barletta es un "tradicional".

Losada va a ser usada en el Senado para aleccionar a Lousteau: probablemente sea colocada en su lugar, en la vicepresidencia de la Cámara Alta. Y Carolina se va a dejar usar sin confrontar con nadie, para ganar un lugar que nunca ha sido para novatos en el cuerpo, un salto que si sabe aprovecharlo, lucirá una carrera política meteórica.

Pocos lo esperaban, pero la temperatura interna venía subiendo. En definitiva, son los radicales los grandes animadores del fin de año político que sacudió la modorra, no solo del partido centenario, sino de toda la política argentina.