Alberto Fernández se juega su futuro político con el reemplazante de Martín Guzmán

La abrupta salida de Martín Guzmán del Ministerio de Economía puso al Presidente en un escenario político extremadamente complejo
Por Claudio Zlotnik
03/07/2022 - 09,00hs
Alberto Fernández se juega su futuro político con el reemplazante de Martín Guzmán

La decisión que Alberto Fernández tome en las próximas horas sobre el reemplazo de Martín Guzmán sellará la suerte del tramo final de su mandato. La intempestiva salida del economista precipitó una determinación que el jefe de Estado venía demorando, en medio de la aceleración inflacionaria y la escasez de divisas.

Para decirlo de manera lineal: no es lo mismo que el Presidente se vuelque por un funcionario que proponga el menú defendido por Cristina Kirchner -quien ayer en Ensenada volvió a defender el déficit fiscal- que nomine a un economista que salga como resultado de un acuerdo político en el seno de la coalición gobernante.

Hasta acá, Sergio Massa venía insistiendo ante Fernández la idea de que él mismo (y un grupo de economistas cercanos, encabezado por Martín Redrado) tomase el control de la economía.

La iniciativa formaría parte de una reconsideración de toda la coalición, que incluiría un profundo cambio del gabinete nacional.

Para ser claros: ningún dirigente tomaría el hierro caliente en el que se ha convertido la economía argentina sin que eso suponga el control del área energética, en donde el Gobierno se comprometió a reducir subsidios en el último acuerdo con el FMI.

Los desacuerdos entre el exministro y los funcionarios kirchneristas sobre las tarifas de los servicios públicos fue el detonante que desembocó en la salida de Guzmán.

La sorpresiva salida de Guzmán dejó al Presidente ante una decisión urgente y crucial: el reemplazo del ministro.
La sorpresiva salida de Guzmán dejó al Presidente ante una decisión urgente y crucial: el reemplazo del ministro.

Renunció Guzmán ¿se viene un maquillaje o cambio integral?

Con un acuerdo vigente con el Fondo Monetario, el Gobierno no tiene demasiado margen de acción: hay que cumplir sí o sí con la letra firmada.

Se trata del único ancla con el que cuenta la de por sí frágil situación económica y financiera.

Por eso, lo más relevante tras la repentina salida de Guzmán es si eso dará lugar a un acuerdo político en la coalición gobernante. La señal política definirá las próximas decisiones. 

Por eso mismo, en la noche del sábado empezaba a trascender que Alberto Fernández incluirá en los próximos cambios a varias dependencias, y no solamente al área del Ministerio de Economía.

A última hora del sábado, una de las cuestiones era si ese cambio incluiría al Banco Central. Miguel Pesce dejó trascender que se mantenía firme en su puesto. Se trata de un funcionario cercano al Presidente, y valorado en el mercado.

Las reservas del BCRA y el acuerdo con el FMI condicionarán también al próximo ministro.
Las reservas del BCRA y el acuerdo con el FMI condicionarán también al próximo ministro.

El desafío sigue siendo cuidar los dólares

La salida de Guzmán se dio luego de una semana en la que el propio ex ministro dio la orden de bloquear las importaciones del país, con el objetivo de recuperar reservas en el Banco Central.

Solo una medida extrema evitó la semana pasada una nueva severa crisis cambiaria: el bloqueo de las importaciones durante cuatro días consecutivos le permitió al Banco Central alzarse con unos u$s1.500 millones. Fue la respuesta contundente de Guzmán y Miguel Pesce a los serios cuestionamientos que les hicieron a la gestión. Tanto dentro como desde fuera de la administración. El FMI, de hecho, había mandado señales de que así la cosa no podía continuar.

La convicción de la mayoría de los economistas es que el equipo económico ganó tiempo con las medidas que cambiaron las condiciones para pagar las importaciones, que en la práctica funcionaron como una verdadera barrera a las compras en el exterior. 

Pero como esa dinámica no puede continuar -como quedó demostrado el último viernes, cuando el BCRA se vio forzado a vender nada menos que u$s190 millones durante la rueda cambiaria-, la cuestión ahora es atender a qué pasa con las reservas y las cotizaciones de los dólares alternativos.

Esa ya será cuestión del nuevo ministro. Del cual todavía se desconoce su nombre.  Y, muy probablemente, también será lo que definirá la suerte del peronismo en las próximas elecciones presidenciales.

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