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Interna caliente: Milei busca desesperadamente sellar una alianza con el PRO para tener gobernabilidad

El fracaso de la Ley ómnibus en el Congreso y el desguace del DNU que realiza el Poder Judicial alertaron al Presidente, quien ahora debe negociar
Por S.R.
12/02/2024 - 08:20hs
Interna caliente: Milei busca desesperadamente sellar una alianza con el PRO para tener gobernabilidad

El estrepitoso fracaso de la Ley Ómnibus en el Congreso y la imposibilidad de conseguir los números para darle respaldo parlamentario al DNU que el Poder Judicial está desguazando impiadosamente por no tener el aval parlamentario, convencieron al presidente Javier Milei de que su gobernabilidad está en serio riesgo y que debe construir un barco que pueda llegar al puerto.

Si bien el titular del Ejecutivo entiende que mantiene buena parte del respaldo social que lo llevó a la Rosada, especialmente porque resulta muy influenciable por el clima tuitero que manejan sus propios trolls, acaba de darse cuenta de que la "casta" tiene herramientas de alto poder de fuego para poner límites a sus reformas.

Por otra parte, Mauricio Macri hizo muy bien su trabajo: alineó al bloque del PRO para que, sin fisuras, le votase cada uno de los pedidos de Milei en la fracasada ley. En su interna con Patricia Bullrich, esto le sumó mucho frente al presidente. Los diputados que responden a la ministra de Seguridad no podían no votar por su propio gobierno, pero el espacio amarillo estuvo muy cerca de tener en mapeo de votos muy parecido al de los otros bloques dialoguistas, con legisladores acompañando algunas propuestas y rechazando otras. Fueron Macri y Cristian Ritondo los autores de la completa sumisión.

Eso bien lo sabe Milei y ha comprendido que una cosa es tratar de alcanzar una mayoría con 38 diputados y otra muy diferente partiendo de los 75 que tendría si LLA y el PRO funcionan como interbloque, y tal cosa depende del ex presidente mucho más que de Bullrich. Sin embargo, está última intenta adjudicarse, aunque sea en parte, la autoría del futuro acuerdo, cuyas condiciones están todavía por verse.

El presidente necesita tanto como un acuerdo parlamentario, colaboración en una gestión que no arranca. Los "funcionarios que no funcionan" proliferan tanto como en el gobierno de Alberto Fernández. "Vos fijate, (Nicolás) Posse está muy activo, viaja, obtiene algunos logros personales, pero la Jefatura no funciona, los funcionarios no están designados, no hay firma casi para nada, no hay administración del Estado. Le pasaron los medios públicos y metió dos interventores que no conocen de medios ni tienen un plan, es nombrar por nombrar. Pero esto no solamente pasa ahí, (Mariano) Cúneo Libarona viene denunciando que en su cartera le rompen las cosas, que hay cientos de personas que no hacen nada ¿y que hace? Nada, no hay sumarios, no hay despidos, no hay políticas. El gobierno no arranca", dice con preocupación una fuente que cumple un rol relevante en la Casa Rosada.

Milei depende de Bullrich y Caputo para mostrar gobernabilidad

En un repaso rápido por cada una de las áreas de gobierno, puede comprobarse que pasa mas o menos lo mismo. Milei está dependiendo exclusivamente de lo que hagan Luis Caputo en Economía y Bullrich en Seguridad para mostrar gestión. Es cierto, son las dos áreas con mayor impacto, pero pasaron dos meses y no pudo "poner en la cancha un equipo sólido, que se articule, porque no tiene los jugadores. Compró un 10 y un 9, uno gambetea bien, el otro es potente y goleador, pero atrás son todos unos burros, los pasan por todos lados, al 9 no le llegan los centros y el arquero es manco", describe un secretario de Estado mediante una metáfora futbolera.

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Mauricio Macri, pese a su interna con Bullrich, alineó al PRO para que votase a favor decada uno de los pedidos de Milei 

El mismo funcionario se explaya: "Entendámonos, esto no es una empresa que si el gerente es bueno todo camina. Acá hay todo un andamiaje y todos tienen que ser eficientes y estar comprometidos con el objetivo común. Si vos, de subsecretarios para abajo, tenés peronistas que, o quieren cubrirse de sus irregularidades de la gestión anterior, o están por el sueldito, o incluso te conspiran, no vas a poder, olvídate".

He ahí, la otra gran crisis de Milei que va a generarle enormes problemas en el corto plazo, y la que Macri puede ayudar a resolver: cubrir los cargos para los que el presidente no tiene gente, con compromiso, con ideas similares y sin antecedentes penales o merecimientos de los mismos. Y el ex titular del Ejecutivo, quiere hacerlo, tiene con quienes, tiene un equipo real.

En este punto vuelve una puja con los libertarios que fue la que rompió un eventual acuerdo similar que se anunció antes de que el presidente asuma el 10 de diciembre pasado y luego se diluyó: dicen que el acuerdo debe ser parlamentario y no incluir cargos en el gobierno. Bullrich abona esa posición cuando declara que "el acuerdo no es por cargos".

Dentro del macrismo se ríen de esa idea: "Esto es política, los cargos son una forma de integrarse. Mauricio no se va a subir a un gobierno sin posibilidades de éxito y que, si en el mejor de los casos llega a la elección de medio término, pierde por escándalo y se cae a pedazos. Para asegurarse que el PRO se integre a un gobierno con alguna posibilidad de éxito, tiene que manejar el eventual interbloque en el Congreso y estar tranquilo de que el Ejecutivo funciona, sin conspiradores y sin incompetentes", dice un dirigente muy cercano al ex presidente.

Los problemas en el área de Comunicación se replican en el Gobierno

El área de Comunicación es un claro reflejo de lo que argumenta el macrismo. Después de varias idas y vueltas, Milei colocó allí a Eduardo Serenellini. El periodista, que habría usado la dependencia para sus contactos personales, fue incapaz de empezar a trabajar en sus fines específicos. Entonces Milei le pasó la estructura completa que manejaba Serenellini al vocero Manuel Adorni, bajo la órbita de su hermana Karina. Pero Adorni no es un especialista en la comunicación de gobierno, y se rumorea en la Rosada que mantendría debajo de él a la misma estructura que gestionó en el gobierno de Alberto, un grupo de funcionarios que fueron parte de un entramado que respondía a los intereses de José "Pepe" Albistur, y que algunos dicen, habrían favorecido escandalosamente sus clásicos negocios publicitarios.

"Si va a dejar a los mismos que le administraron los negocios a Pepe, lo vas a tener brindando en la playa por la caída del gobierno en Pascua y recaudando del propio gobierno, estos son exageradamente boludos", dice otra fuente de la Rosada que no puede creer lo que escucha.

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sEl gobierno del presidente Javier Milei se encuentra en su peor momento desde que asumió el pasado 10 de diciembre

Vale recordar, hace unos días, circuló en la red X, un video del ex secretario de medios de Néstor Kirchner, diciendo que hay que comprar pochoclo para sentarse a ver la caída del gobierno en abril. Mientras tanto, Adorni habría confirmado a su estructura recaudatoria en publicidad oficial. "Todavía no hay pauta, pero en algún momento va a haber, solo tienen que sentarse a esperar para que Albistur siga haciendo negocios con la tuya", se ríen los pocos experimentados que circulan todavía por Casa de Gobierno.

El área de comunicación es solamente una fotografía. Lo mismo ocurre en casi todos los ministerios, los cargos de segundas y terceras líneas con poder de decisión: están vacíos o están poblados de peronistas residuales que en el mejor de los casos no hacen daño y en el peor, responden a La Cámpora y quieren hacer volar por el aire al propio gobierno. De esto quiere prevenirse Macri.

"Fracasar siempre se puede. Fracasar por idiotas, por darle la posibilidad a estos tipos, no nos lo podemos permitir. Son células dormidas, cuando el gobierno tambalee, Máximo (Kirchner) los va poner en acción", dice un conspicuo macrista de alta influencia en el ex Jefe de Estado.

El gobierno está así, en su peor momento desde que asumió. Con una paliza inédita en el Poder Legislativo, perdiendo todos los partidos en el Judicial y sin poder arrancar la gestión en el Ejecutivo. Todo indica que los libertarios que resisten la entrada del macrismo, tienen hoy muchas menos chances de imponer su purismo, que al inició del gobierno de Milei.

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