La CGT confirmó un paro general para el día que se trate la reforma laboral: qué pasará con el transporte
La CGT confirmó un nuevo paro general contra el gobierno de Javier Milei: será convocado el día que se trate en Diputados la reforma laboral, que puede ser este jueves 19 o el miércoles 25 de febrero.
Desde la central obrera acordaron con la UTA y los gremios ferroviarios para que no haya colectivos ni trenes el día que se haga la huelga. De esta manera, el impacto del paro será más visible: muchas personas directamente no tendrán manera de llegar a sus lugares de trabajo durante la jornada de protesta.
Además, si bien desde la CGT señalaron que no habrá movilización, los gremios más combativos sí anunciaron marchas para el día en que se debata la reforma.
Se tratará del cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei y, de acuerdo con fuentes sindicales, contaría con la adhesión total de los gremios del transporte, un factor clave para garantizar alto impacto. La decisión formal se conocerá tras la reunión virtual del consejo directivo que se desarrolla este miércoles.
"Están dadas las condiciones y se vienen generando consensos colectivos hacia una huelga nacional", afirmó Cristian Jerónimo (Sindicato del Vidrio), quien asumió la conducción de la central el año pasado junto a Jorge Sola (Seguros) y Octavio Argüello (Camioneros).
La convocatoria de la cúpula cegetista fue definida de urgencia luego de que los gremios más duros se adelantaran con anuncios de protestas, lo que aceleró los tiempos internos. En la central obrera sostienen que el Gobierno, a través de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, impulsa un tratamiento exprés del proyecto en el Congreso, pese a que todavía existen puntos controvertidos del texto que obtuvo media sanción en el Senado.
Entre los aspectos pendientes figura el esquema de remuneraciones por licencias médicas, uno de los capítulos que genera mayor resistencia sindical. En este contexto, la CGT busca mostrarse cohesionada frente a sus bases y enviar una señal política clara ante el avance de la reforma laboral.
La central sindical endureció su postura en las últimas horas, tras la presión del Frente de Sindicatos Unidos, integrado por la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA, que ya habían anunciado una medida de fuerza con movilización al Congreso para la fecha en que Diputados trate la iniciativa.
Acompañarán La Fraternidad y la UTA: qué pasará con el transporte
La posibilidad de una postal de país paralizado sin transporte era una incógnita para la Confederación General del Trabajo (CGT) debido a la postura de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que agrupa a los choferes de colectivos.
La UTA ya no integra la conducción cegetista por diferencias con la elección del triunvirato y, además, suele mostrarse reticente a adherir a los paros generales. De hecho, el 10 de abril pasado no se sumó a la huelga convocada por la central obrera, al argumentar que se encontraba bajo conciliación obligatoria en el marco de un conflicto salarial.
Sin embargo, según trascendió, uno de los líderes de la CGT se comunicó el sábado con la conducción del gremio, encabezada por Roberto Fernández, para sondear su postura ante un nuevo paro general. Esta vez, la respuesta fue afirmativa, lo que aseguró un respaldo clave para el éxito de la medida de fuerza.
"Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida", señalaron desde el gremio de colectiveros.
La adhesión de este sindicato estratégico refuerza la expectativa de un alto impacto nacional en la nueva huelga general, que podría concretarse este jueves -si la Cámara de Diputados sesiona para tratar la reforma laboral- o el miércoles 25, en caso de que el oficialismo necesite más tiempo para negociar con sus aliados.
Además de la UTA, el resto de los gremios del transporte anticiparon su acompañamiento. Entre ellos, la Unión Ferroviaria, liderada por Sergio Sasia; La Fraternidad, que conduce Omar Maturano; y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), dirigida por Juan Carlos Schmid, que nuclea a Camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y personal del subte, entre otros sectores.
Con el respaldo casi total del transporte, la CGT se asegura uno de los factores determinantes para que la medida tenga alcance federal y paralice buena parte de la actividad económica.
"Están dadas las condiciones para una huelga nacional"
Jerónimo consideró que "están dadas las condiciones y se vienen generando consensos colectivos hacia una huelga nacional". Detalló que "la CGT agrupa a cientos de organizaciones sindicales y las definiciones estratégicas se adoptan en su órgano colegiado", luego de un plan de acción desarrollado en distintas etapas. Destacó que "la resolución final del conflicto trasciende el ámbito gremial, dado que la aprobación o rechazo del proyecto depende de decisiones políticas institucionales".
Avisó que la iniciativa en debate busca debilitar el rol del sindicalismo, al considerar que "se promueve la ruptura de la estructura representativa de los trabajadores con el objetivo posterior de avanzar sobre derechos y conquistas históricas". Asimismo, cuestionó el modelo económico por el endeudamiento de los hogares, el aumento del costo de vida, la pérdida de empleo y el cierre de empresas, señalando que "la mayoría del pueblo argentino atraviesa una situación crítica, mientras sectores concentrados resultan beneficiados".
En términos históricos, evaluó que la reforma en discusión representa "la más regresiva y perjudicial de las últimas décadas, incluso por encima de procesos de apertura económica previos". En esa línea, planteó la necesidad de construir "un modelo de país con justicia social e integración plena, que incluya al conjunto de la población y no a una minoría".
Los aceiteros confirmaron un paro contra la reforma laboral
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (Aceiteros) convocó este jueves 19 de febrero a un paro nacional en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, en una señal de endurecimiento del conflicto gremial que también aumenta la presión sobre la Confederación General del Trabajo (CGT).
La medida fue anunciada por el titular del gremio, Daniel Yofra, quien sostuvo que las protestas "no alcanzan solo con manifestarse en las calles" y llamó a profundizar las acciones frente a un Ejecutivo con el que reconoció no mantener diálogo.
"El paro es una herramienta fundamental, somos producto de los paros y de las huelgas", afirmó el dirigente, al presentar la convocatoria. Según explicó, la decisión responde al avance de un proyecto que —a su entender— afecta derechos laborales conquistados.
La huelga de los aceiteros se inscribe en un creciente plan de lucha sindical contra la reforma laboral, que ya obtuvo media sanción en el Senado y se encamina a su tratamiento en la Cámara de Diputados.
Sindicatos como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Asociación Trabajadores del Estado (ATE), las dos CTA y otros gremios vienen reclamando a la CGT que convoque a un paro general con movilización al Congreso, al considerar que sin una huelga nacional será difícil frenar o modificar puntos centrales del proyecto oficial.
En ese marco, la convocatoria de Aceiteros también funciona como un mensaje interno hacia la conducción cegetista, que tiene previsto reunirse para analizar la posibilidad de un paro nacional de 24 horas. Mientras sectores más combativos sostienen que "están dadas las condiciones" para una medida contundente, el ala dialoguista mantiene debates sobre la oportunidad y el alcance de una eventual huelga masiva.