Cristina rompió el silencio: disparó contra Milei por $LIBRA y habló de la "farsa judicial" por la causa Cuadernos
La expresidenta Cristina Kirchner rompió el silencio, luego de más de un mes sin expresarse a través de sus redes sociales, como suele hacerlo desde que cumple prisión domiciliaria.
Este lunes, Cristina publicó un extenso mensaje en referencia a su indagatoria presencial en Comodoro Py por la Causa Cuadernos y aprovechó para criticar al Gobierno: se refirió a las "fábricas cerradas y obreros despedidos" y también hizo mención al caso $LIBRA.
El mensaje de Cristina Kirchner, que rompió el silencio
"Cuando el Poder Ejecutivo no le da pan y trabajo al Pueblo… el Partido Judicial y los medios hegemónicos le dan circo… No falla", comienza el mensaje de la exmandataria.
"El Tribunal Oral 7 en la farsa procesal titulada 'Cuadernos', que se viene tramitando vía zoom, acató la exigencia mediática de 'presencialidad'. Es que la foto que se puede capturar desde la pantalla del canal de YouTube con caras 'en cuadraditos' no da para tapa de diario ni videítos en la tele… y como ya se sabe… el 'show debe continuar'", señaló, y agregó: "Por esa razón, los jueces me citaron a indagatoria presencial en Comodoro Py para mañana martes a las 9 de la mañana… Faltaba más…"
"P/D 1: Igualmente, las fotos en las tapas o los videos en la tele no van a alcanzar para ocultar (como le gustaría a la selecta minoría que se beneficia con las políticas de Milei) las postales del nuevo paisaje nacional generado por el economista experto en crecimiento con o sin dinero…", sostuvo la exmandataria.
Y agregó: "Fábricas cerradas o tomadas y obreros despedidos; locales sin alquilar y negocios vacíos; inflación superior a los dos puntos desde hace meses (pese a transitar desde hace más de dos años el ajuste económico más brutal que se recuerde); salarios en caída libre; familias endeudadas y moras bancarias que no se veían desde el final de la convertibilidad; comer carne… un lujo y cada vez más gente en situación de calle…".
"Sólo por mencionar algunas de las imágenes de la catástrofe social y económica de este cuarto desgobierno neoliberal en la República Argentina", remarcó.
Y concluyó: "P/D 2: Lo que tampoco van a poder ocultar, pese al cajoneo del Fiscal Taiano (Comodoro Py… ¡cuándo no!), son las pruebas de lo que fue la estafa de LIBRA por la que Milei, autor de la célebre frase 'la moral como política de Estado', habría pactado la módica suma de… 5 millones de dólares. En fin…".
Cristina Kirchner rompió un largo silencio en sus redes
Más bien, prefirió delegar su defensa en los legisladores de su bloque, que después de la escandalosa sesión salieron a criticar el discurso presidencial.
De hecho, en el ámbito político se planteaba el interrogante sobre si la actitud de Cristina responde a un "retroceso estratégico" o si realmente está golpeada por la sucesión de derrotas políticas que el gobierno le inflingió al kirchnerismo en las urnas y en el Congreso.
Pero el hecho de que no haya respondido directamente a Milei después del 1 de marzo no significaba que Cristina no esté activa políticamente. Más bien al contrario, está en un momento de planificación estratégica con la mira puesta en la elección de 2027.
Y fue sugestiva, aunque haya pasado algo inadvertida, la reunión en San José 1111 con el diputado Miguel Angel Pichetto, el legendario estratega del peronismo en el Congreso, que pasó de ser la principal espada K durante el histórico conflicto con los productores sojeros, a posicionarse como "dador de convertibilidad" para Mauricio Macri, al punto de acompañarlo como vice en la fórmula electoral de 2019.
Después de una década sin hablarse, Pichetto y Cristina hablaron sobre el futuro del peronismo. Según el diputado, no hubo reproches ni pases de facturas. Más bien, un análisis sobre cómo recuperar el protagonismo político y la confianza de los votantes que se sintieron defraudados tras la gestión de Alberto Fernández.
Pichetto calificó de "fraternal" el encuentro, y presentó un plan que a Cristina siempre le cae bien: seguir la estrategia de Lula da Silva. Ya Cristina había tenido muy en cuenta las similitudes de su situación judicial con la que había sufrido el presidente brasileño -que pasó 19 meses preso por corrupción hasta que el juicio fue considerado nulo por vicios procesales-.
Y, esta vez, el líder del PT brasileño vuelve a ser puesto como ejemplo. Cristina está considerando la conformación de un gran frente opositor, que incluya a todos los sectores del peronismo y también a otros sectores críticos de la gestión de Milei. Y realizar una campaña como la de Lula en 2022, para la cual convocó a un ex rival -el socialdemócrata Gerardo Alckmin- como compañero de fórmula y derrotó a Jair Bolsonaro con un mensaje que planteó la disyuntiva entre democracia y autoritarismo.
Preparando la estrategia electoral
Claro que la propia Cristina deberá hacer un proceso personal para abandonar algunos de sus lemas preferidos, ya que según Pichetto debe plantearse "una nueva estética". Eso implica abandonar el lenguaje de la izquierda setentista y no insistir con "paparruchadas" como el intervencionismo económico ni "el Estado presente".
Antes de eso, Cristina había recibido a un grupo de economistas jóvenes que le presentaron documentos con propuestas con vistas a la formulación de un programa de gobierno donde se incorpore la responsabilidad fiscal y la preocupación por la inflación. La intención es que esos puntos dejen de ser banderas "de la derecha" y formen parte de la nueva etapa peronista.
No será fácil el cambio de estilo para la militancia de La Cámpora, como tampoco será sencillo aceptar que sean parte de ese "frente nacional" los gobernadores peronistas que le prestaron sus votos a Milei en el Congreso para que se aprobara su agenda de reformas.
Sin embargo, los antecedentes marcan que, a la hora de disputar una elección, Cristina puede firmar las paces con sus enemigos del pasado. Ya ocurrió en 2019, cuando pactó una tregua con Sergio Massa y el clan Moyano, sus más fuertes opositores durante el segundo mandato.
Y ahora, con más razón que en aquel momento, Cristina tiene un fuerte incentivo para que el peronismo gane la elección. Un incentivo que no tiene que ver tanto con lo político sino con su propia situación judicial.
Después de la amenaza explícita de Milei en el Congreso, donde ya adelantó que habrá una nueva sentencia condenatoria contra Cristina por la causa de "los cuadernos de las coimas", se reforzó más que nunca la visión de que no será por la vía judicial sino por la vía política que la ex presidente pueda cambiar su situación.
Tampoco ese objetivo es fácil, porque implica el compromiso del nuevo frente de abroquelarse tras la consigna de "Cristina libre". Fue notoria la incomodidad del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuando en una entrevista la preguntaron si otorgaría un indulto para CFK en caso de llegar a la Casa Rosada, y el precandidato dio una respuesta ambigua.
Este lunes, después de más de un mes en silencio en las redes, Cristina Kirchner reapareció con un contundente mensaje. Cargó contra la Justicia, por la Causa Cuadernos, y fue durísima nuevamente contra la gestión de Milei: atacando la caída en el consumo, el cierre de industrias y llevando al centro del debate la polémica por el caso $LIBRA.