Quién es Guillermo Arancibia, el hombre clave de Milei que pasó de auditar gastos a dirigir ANSES
Guillermo Arancibia es el nuevo director ejecutivo de la ANSES. Quedó al frente de la Administración Nacional de Seguridad Social luego de la salida de Fernando Bearzi, quien había asumido en febrero de 2025.
El organismo previsional depende del Ministerio de Capital Humano. Arancibia venía ocupando el puesto de Subdirector Ejecutivo de Prestaciones, un cargo clave dentro de la estructura.
Ese rol le dio control sobre la gestión operativa de los beneficios que reciben millones de jubilados y beneficiarios de asignaciones, incluyendo la coordinación de las unidades de atención (UDAI) y el flujo de pagos del sistema previsional.
Quién es Guillermo Arancibia, el hombre clave que llegó con la misión de recortar gastos en ANSES
De 52 años, Arancibia es un técnico de perfil bajo. Desarrolló gran parte de su carrera en el sector privado y en asesorías técnicas, lejos del protagonismo mediático.
Se lo ve dentro del Gobierno como un "cuadrista": un ejecutor de políticas públicas antes que un operador político. Por eso fue parte fundamental de la reestructuración impulsada por La Libertad Avanza.
Cuando Arancibia ingresó al organismo, lo hizo con una premisa clara: auditar y recortar los gastos que el Gobierno considera "pérdidas de la casta". En la práctica, era quien tenía la firma sobre el flujo de dinero que llega a los beneficiarios.
Uno de los hitos más significativos en su gestión fue la implementación de la nueva fórmula de movilidad jubilatoria por decreto. También coordinó la transición hacia un sistema de actualización por inflación (IPC).
Además, tuvo a su cargo la logística técnica para que los aumentos y los bonos extraordinarios se liquidaran de manera efectiva. El cronograma de pagos es extremadamente sensible a errores, por lo que su rol fue clave en evitar demoras o fallas operativas.
Antes de saltar al primer plano de la escena nacional, mantuvo un perfil bajo asociado a sectores técnicos y administrativos vinculados al ámbito liberal. A diferencia de otros directores de Anses con trayectoria política o legislativa, él se consolidó como el "número dos" de la entidad.
El interlocutor de Milei ante la política y los proyectos legislativos
Ya por fuera de la gestión pura dentro de ANSES, Arancibia tuvo mayor exposición en 2024. Asumió el papel de interlocutor del Gobierno con figuras de la política.
Fue el encargado de destrabar proyectos legislativos relacionados con la reforma del Estado y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), un rol que lo posicionó como operador clave en el vínculo entre el Ejecutivo y el Congreso.
Ese perfil de negociador técnico le permitió avanzar en iniciativas sensibles sin quedar expuesto públicamente. Sin embargo, su gestión no estuvo exenta de conflictos internos.
Una de las características de su paso por la Subdirección fue la relación de extrema tensión que mantuvo con los sindicatos internos. Entre ellos, APOPS, SECASFPI y ATE.
Arancibia lideró procesos de desvinculación de personal que el gobierno consideraba militante. Eso le valió ser el blanco principal de las protestas sindicales durante todo el año pasado.
El escándalo de la caja chica y las acusaciones sindicales
El punto de mayor exposición negativa para Arancibia ocurrió en septiembre de 2024. Se vio envuelto en un episodio denominado mediáticamente como el "Escándalo de la caja chica".
Los gremios del organismo (como APOPS y SECASFPI) lo acusaron de utilizar fondos de la "caja chica" para gastos personales de refrigerio. Esto ocurrió en medio de los primeros pasos del discurso oficial sobre reducción del gasto público.
Desde su entorno se aclaró rápidamente que esos insumos estaban destinados a las reuniones de trabajo que el funcionario mantenía con directores a su cargo y organismos externos. La polémica quedó circunscripta al ámbito administrativo.
Este episodio se mantuvo solo en el terreno de la denuncia administrativa y el escrache gremial. Hasta el momento, no se convirtió en una causa penal con procesamiento o imputación formal.
No hay registros de que la Justicia Federal haya avanzado en una investigación por malversación de fondos públicos o enriquecimiento ilícito vinculada específicamente a este hecho. El cargo de Arancibia nunca estuvo en riesgo.
Ahora, como director ejecutivo de Anses, Arancibia tendrá bajo su responsabilidad la totalidad de las operaciones del organismo previsional, incluyendo la relación con los sindicatos que lo señalaron durante todo el año pasado.