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ALERTA

Los secretos de la pelea entre Santiago Caputo y Karina Milei por el futuro de Adorni

Pese a su enfrentamiento con Karina Milei, el asesor presidencial necesita al exvocero porque le garantiza espacios que un reemplazante no le aseguraría
24/03/2026 - 16:38hs
Santiago Caputo y Karina Milei

En la superficie, el gobierno de Javier Milei intenta mostrar normalidad. El Presidente se reunió en Olivos este domingo con Manuel Adorni y Karina Milei y de allí salió la consigna de que Adorni "está firme", si no aparecen más sorpresas en su patrimonio. Pero debajo de esa postal de unidad libertaria, el asesor presidencial Santiago Caputo apareció como aliado inesperado para sostener a Adorni como jefe de Gabinete y que no sea desplazado.

El asesor estrella de Milei —en tensión abierta con Karina— juega, paradójicamente, a favor de la continuidad de Adorni. No por afinidad política ni lealtad interna, sino por una razón más pragmática: Adorni le garantiza espacios de poder que otro no le aseguraría.

Santiago Caputo, el aliado inesperado de Manuel Adorni

Según reconstruyen fuentes oficiales a iProfesional, Caputo necesita que Adorni siga al frente de la Jefatura de Gabinete porque existe una buena sintonía oculta entre ambos: el jefe del Gabinete le garantiza la continuidad de su influencia en áreas clave del Estado que ningún otro le garantizaría.

Ese control recae en la figura de la abogada María Ibarzabal Murphy, secretaria Legal y Técnica, una funcionaria del riñon de Caputo que conserva resortes decisivos del poder que dependen de la Jefatura de Gabinete, más allá de la redacción de decretos hasta la arquitectura jurídica del Gobierno.

"Son asuntos que antes atendía Guillermo Francos cuando era jefe de Gabinete y que Adorni no atiende y en el reparto de funciones quedaron para Ibarzábal", confiaron a iProfesional fuentes cercanas a Adorni. Hay otro motivo oculto en la conveniencia de Caputo: un Adorni devaluado como jefe de Gabinete quedaría herido como candidato a jefe de gobierno de la Ciudad y ello le podría devolver protagonismo a Caputo para las elecciones de 2027.

La pelea con Karina Milei por la jefatura de Gabinete

Por eso, mientras Karina Milei ensaya un "casting" silencioso de eventuales sucesores —con nombres que van desde Pablo Quirno, Eduardo "Lule" Menem hasta Diego Santilli o Sandra Pettovello—, la secretaria general de la Presidencia aboga por mantener a Adorni donde está con la ayuda inesperada de su adversario interno irreconciliable, Caputo, que empuja en para sostener a Adorni para no perder terreno.

"Para ‘Santi’ Adorni es el mal menor, porque peor será Lule Menem, Diego Santilli, o Sandra Pettovello que podrían desembarcar con su propia gente y acaparar todo lo que tenía Guillermo Francos", señalan cerca de Adorni.

En las últimas horas, ese operativo se volvió visible. Hubo una cumbre en Olivos entre Milei, Karina y Adorni que selló, al menos por ahora, la continuidad. Pero en paralelo, Caputo activó sus propios canales: conversaciones con funcionarios de segunda línea de Adorni, contactos cruzados y un viejo operador en común que volvió al centro de la escena.

Se trata de Sergio Neiffert, ex jefe de la SIDE, amigo histórico de Caputo y con llegada al universo karinista. Su nombre aparece como pieza de enlace en una negociación subterránea que busca un objetivo concreto: bajar la tensión interna y "cubrirle las espaldas" al jefe de Gabinete. Así las cosas, trascendió una supuesta reunion el domingo a la noche entre Adorni y Neiffert. Allegados a Adorni dijeron desconocer ese encuentro; del lado de Neiffert lo negaron. Pero existen varios indicios de que pudo haber ocurrido.

Neiffert opera como puente entre Caputo y el entorno de Adorni. Mientras que funcionarios formados en la ex consultora Move, de Caputo, sostienen canales paralelos de negociación con Adorni. Caputo y Karina Milei no se hablan hace seis meses, salvo en mesa política.

La paradoja es evidente: quienes no se hablan, negocian por terceras personas. Y quienes compiten por el poder, coinciden en algo básico: evitar una crisis mayor que exponga debilidad en la cima del Gobierno.

"Soltarle la mano a Adorni sería debilitar a Milei", repiten cerca de Caputo. No es solo una lectura política: el Presidente ya puso el cuerpo por su jefe de Gabinete. Forzar su salida ahora sería admitir un error en tiempo real. Pero el respaldo convive con una fragilidad inocultable. Adorni arrastra una cadena de escándalos que no termina de cerrarse:

  • El uso del avión presidencial por su esposa, denunciado por malversación
  • Los vuelos privados pagados por un empresario amigo
  • La propiedad no declarada en un country, Indio Cuá.
  • Su vinculación al caso cripto Libra, con conexiones que salpican al propio Milei
  • Versiones de que vive en una casa en Martínez, San Isidro, sobre la calle Vieytes. Aun no fueron confirmadas.

Cada episodio suma presión. Y en el oficialismo lo saben: si aparecen nuevas pruebas que compliquen aún más el cuadro, el equilibrio puede romperse.

Por ahora, la estrategia es otra. En Olivos se decidió "seguir como si nada", ganar tiempo y tratar de correr el eje de la agenda pública. Milei incluso empezó a mover recursos a las provincias y les transfirió 47.000 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional a las once provincias más cercanas políticamente, para cambiar el clima político. Sin demasiado éxito, admiten en privado.

"Mucho run run, pero Manuel está tranquilo", dicen cerca del funcionario. "Hasta se reía de las operaciones", señalan quienes conocen la charla de Olivos con Milei y Karina. Puertas adentro, no todos lo ven igual. Algunos aliados del propio Caputo deslizan dudas de que el apoyo del asesor a Adorni sea sincero o si es un recurso extremo para no perder poder: "Ya no sabés si es un manotazo de ahogado".

Todavía continúan las versiones de que Karina Milei le quiere arrebatar la SIDE, que está en manos de Christian Auguadra, y el ARCA, dirigida por Andres Vázquez.

Mientras tanto, el dispositivo de contención sigue desplegado. Reuniones reservadas, llamados cruzados y análisis político en paralelo entre el entorno de Adorni y el de Caputo. La prioridad es una sola: evitar que la interna escale y que los escándalos se lleven puesto a uno de los hombres clave del esquema libertario. Una caída de Adorni sería una herida grave en la pareja de hermanos Milei.

El problema es que la tregua es artificial. Karina Milei no cede poder, ni oculta su rencor contra Caputo, que no reporta a ella ninguno de sus movimientos, mientras que el asesor presidencial rema contra la corriente para no resignar influencia y Adorni queda atrapado en el medio, sostenido por ambos y condicionado por todos.

Una ecuación inestable que, por ahora, se resuelve con una decisión política: resistir, pero en un momento en que las encuestas de opinión pública comenzaron a dar resultados negativos en imagen para Milei y justo cuando la economía real genera las peores noticias por cierras de Pymes y despidos. En la Casa Rosada nadie firma garantías porque la estabilidad en el Gobierno no depende de las lealtades sino de la conveniencia coyunturales. Adorni no resiste un solo escándalo más y por ahora resiste.