La "crisis Adorni" desató la pelea de Karina Milei contra todos y un pedido urgente a Caputo
Las crisis de Manuel Adorni, los sospechosos créditos del Banco Nación y la falta de resultados económicos desató un silencioso pase de facturas dentro del gobierno de Javier Milei, peleas internas cruzadas donde la hermana del Presidente, Karina Milei, además de dirimir espacios con el asesor presidencial Santiago Caputo, ahora le exige resultados económicos al ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, porque teme que la campaña presidencial de 2027 se vuelva un camino pantanoso.
Pero según pudo saber iProfesional de fuentes oficiales, también Caputo señala ante hombres de negocios que el problema son las peleas internas entre Karina Milei y su sobrino Santiago Caputo, el "Mago del Kremlin". Y la falta de resolución de los hermanos Milei.
Sin consumo, no habrá campaña en 2027: Karina Milei advierte
"Hace ya cuatro semanas que Karina Milei le exige resultados a Toto Caputo en las reuniones privadas de mesa política porque si no las elecciones serán difíciles de ganar por más que Santiago Caputo siga en el manejo del márketing", dijo a iProfesional un funcionario libertario.
Mientras tanto, Adorni sigue acumulando prestamistas prósperas, jubiladas y agentes de policía femenina. A las dos jubiladas que le prestaron 200 mil dólares para comprar el departamento de Caballito, aparecieron otras dos que le prestaron 100 mil dólares para el de Parque Chacabuco.
Ante la necesidad de cambiar la agenda, Milei lanzó a Caputo a la television en Semana Santa para explicar el plan, pero su intervención dejó más dudas que certezas.
El Presidente le tiene una confianza ciega, pero la hermana y el clan Menem comienzan a percibir los efectos de la suba del desempleo al 7,5% en 2025, la caída de la capacidad instalada de la produccion a 53,6% y el desplome del consumo masivo del 4,5% en supermercados en el primer bimestre de 2026, según el especialista Guillermo Olivetto, pese al boom de ventas de motos, como dijo Caputo en LN+.
Incluso el Banco Barclays, tal como informó iProfesional, emitió un informe donde alertó por la parálisis de la economía, el consumo, el trabajo y la economía real en parte por el tipo de cambio retrasado. Para afrontar las elecciones, señalan en la Casa Rosada Milei pidió un respaldo financiero de un alto banquero europeo, pero la guerra con Irán es la prioridad en este momento para esos bancos.
Milei, que suele tolerar poco los errores ajenos, empezó a mirar con fastidio el manejo político de Karina Milei y sus peleas con Santiago Caputo. Karina es la administradora de un poder tan centralizado como inestable.
La secretaria general, sin embargo, no retrocede: hace semanas que le reclama a Luis "Toto" Caputo resultados concretos. No relatos ni promesas. Sus allegados dicen que "cuando baje la espuma de Adorni, el primero en irse será Santiago Caputo" a quien tildan de "vivo" en forma despectiva. "Adorni está mega respaldado y firme, Karina no lo va a soltar, pero hay bronca acumulada contra Santiago", señalaron esas fuentes a iProfesional.
Luis Caputo necesita resultados económicos de manera urgente
En el duelo silencioso con el ministro de Economía, se juega algo más que una discusión técnica. Karina lo dice sin rodeos en privado: sin recuperación económica, no hay campaña posible en 2027. Y los números, lejos de ayudar, empiezan a convertirse en munición pesada:
- Desempleo en alza (7,5% a fines de 2025 y todavía no se contabiliza el primer trimestre de 2026)
- Salarios (suba de 2%) que pierden contra la inflación (2,9% en febrero)
- Consumo en caída libre en casi todos los rubros de consumo masivo: 4,5% en supermercados.
- Recaudación con ocho meses consecutivos de retroceso real. Marzo cayó un 4,5% real anual y bajo un 6,5% la coparticipación a las provincias, cuyos recursos propios mermaron un 8%. El IVA retrocedió 2,6% real en marzo y eso desnuda la baja de consumo.
- Provincias asfixiadas, con conflictos salariales en cadena de empleados públicos, policías, justicia, educación y salud.
El mapa es preocupante. Según Guillermo Olivetto de la Consultora W, el único rubro que creció fue motos 39%, acompañado por turismo receptivo 1,5% y kioskos y almacenes 0,4%. En cambio cayeron 14 rubros esenciales y que inciden mucho más en la economía real: Supermercados -4,5%, inmuebles -11%, indumentaria -8,5%, turismo emisivo -8,5%, despacho de cemento -5,5%, autos -5,5%, autoservicios -4%, cines -3%, medicamentos -3%, construcción -2%, total consumo masivo -2%, mayoristas -1,7%, combustibles 0,7%, shoppings -0,1%.
Caputo se defiende como puede. En público, con optimismo casi militante: habla de récord en venta de autos y motos, de crédito "normalizándose" y de una inflación que rebota por factores externos, la guerra y la suba de tarifas. En privado, el diagnóstico cambia de tono: el problema, dice, es político, o sea las peleas políticas internas de Karina Milei contra todos los demás miembros del gabinete. Y si la economía no arranca, sugiere, es porque nadie ordena la política.
Fuentes libertarias confirmaron a iProfesional que "Toto Caputo se reunió con hombres de negocios y les dijo ‘yo ya hice todo lo que está a mi alcance. El problema no es económico, es político. El problema son los Milei’".
Así justifica que el riesgo país no bajo al nivel que el mismo prometió a bancos y sociedades de bolsa a las que él convenció hace un año de llenarse de bonos argentinos.
La paradoja es brutal: el ministro que debía ordenar las variables macro ahora señala al desorden político como principal ancla. Y ese desorden tiene nombre y apellido.
Karina Milei no solo presiona a Caputo. También apunta contra Santiago Caputo, a quien en el karinismo acusan de filtrar información sensible para desgastar rivales internos: al clan Menem —Lule y Martín—, que se suman al operativo desgaste.
El Presidente, en cambio, lo sigue sosteniendo, como si el triángulo de hierro se hubiera convertido en una mesa de tres patas que ya no siempre está en equilibrio. "Antes de fin de año no estará más Caputo", dicen los Menem. "Milei sostiene a Santi", señalan los más cercanos al propagandista estrella. "Pero en algun momento va a tener que elegir entre alguno de los dos, porque va a terminar muy dañado el propio Milei", señalan en Balcarce 50.
Las sospechas cruzadas escalan con cada expediente que aparece en escena: los créditos del Banco Nación salpicaron a funcionarios y legisladores, muchos cercanos a Santiago Caputo, como Santiago Santurio, Mariano Campero o Guilllermo Bongiovani. Y a funcionarios del Ministerio de Economía de Luis Caputo. "La operación de filtracion la lanzaron los Menem para desgastar a Santiago", señalan en algunas usinas caputistas, pero en el menemismo libertario lo niegan en forma tajante. "No lo necesitamos", dicen.
Los Menem responsabilizan a Caputo de las filtraciones de los contratos de las empresas ligadas a Martín Menem con el Banco Nacion y con el Renatre, la obra social de los empleados rurales. "Nunca se lo perdonarán y se la tienen jurada", señalan en el Gobierno.
El escándalo de los créditos no ayuda a Javier Milei
En ese clima, cada decisión individual se vuelve una bomba política. Sandra Pettovello lo comprobó cuando echó a su jefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano, Leandro Massacessi, por el escándalo de los créditos: lejos de ordenar, dejó expuesto a medio gabinete. Milei tuvo que salir a desactivar el incendio, mientras en privado mascullaban bronca contra la ministra por "improvisar". Dejó en evidencia a los ministros como Caputo que no echaron a sus funcionarios y defendieron los créditos.
El efecto dominó fue inmediato. Milei negó que la expulsión fuera por los créditos. Caputo tambien reforzó esa idea. El caso dejó en evidencia situaciones similares en Economía, Defensa y otras áreas. Y, peor aún, rozó a Manuel Adorni, el vocero que ya venía golpeado y cuya situación judicial y patrimonial lo convirtió en el epicentro de la crisis. Además, expuso mucho más el caso de Shariff Menem, que con 24 años tomo un crédito del Banco Nacion de 357 millones de pesos con un sueldo de dos millones.
Con ese movimiento precipitado Pettovello se mancó como posible sucesora de Manuel Adorni, para el caso en que Milei tenga que reemplazar a su jefe de Gabinete. Adorni es hoy un problema sin solución sencilla. Reemplazarlo implicaría admitir un error. Sostenerlo, convivir con el desgaste. Karina, por ahora, elige lo segundo, aunque ya explora alternativas: Martín Menem es su preferido. Del lado de Santiago Caputo proponen a Horacio Marín, el titular de YPF, pero impondría condiciones duras. No aceptaría depender de ningún cacique y nombrar su equipo. Santiago Caputo está más cerca y por eso Karina Milei lo vetaría.
Mientras tanto, el frente económico sigue deteriorándose. Las provincias, ahogadas, empiezan a levantar la voz. La coparticipación cae al 6,5% mientras que los recursos provinciales cayeron al 8%, la recaudación propia no repunta y el crédito externo sigue vedado con un riesgo país que no perfora los 600 puntos. El Gobierno respondió con adelantos por el decreto 219: 400 mil millones de pesos para las 24 jurisdicciones. "No hay plata para pagar los sueldos", dijo un gobernador a iProfesional.
Dicen que el ministro del Interior, Diego Santilli, con su fino olfato peronista, detectó que había malestar en los gobernadores porque Toto Caputo no le cumplió ninguna de las promesas que hizo para lograr la sanción de la reforma laboral. Por eso reclamó una solución de corto plazo para evitar que el conflicto salarial se transforme en crisis política abierta. Un gobernador lo resumió sin eufemismos: "Están tirando plata para que no explote todo junto". Además, necesitan tener votos en el Congreso.
En paralelo, Karina amplía el radio de conflicto. Su relación con Patricia Bullrich entró en zona de turbulencia. La ministra de Seguridad, que mide bien y actúa con autonomía, dejó de ser una aliada incondicional, para Karina. El desplante de Karina Milei a la ex ministra de Seguridad al no invitarla al acto de homenaje a los Caídos de Malvinas y las fotos con la actual ministra Alejandra Monteoliva fueron leídas como señales de desplazamiento. En política, los gestos suelen decir más que los comunicados. "Hubo un intento de cancelar a Patricia, pero Milei lo frenó. Frenó a su hermana", señalaron en el campamento de la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza.
Bullrich, sin embargo, no parece dispuesta a correrse. En su entorno repiten una advertencia que en Balcarce 50 escuchan con atención: "No es fácil cancelarla a Patricia, aunque ella dijo que no entraremos en peleas internas. Milei está enojado con la hermana por accionar contra Bullrich y les pidió a Karina y Caputo que terminen con las peleas, ellos le dicen que sí pero despues la reanudan", señalan en la Casa Rosada.
Como si faltara algo, la diplomacia aportó su cuota de desconcierto. Un tuit del canciller Pablo Quirno sobre Malvinas —demasiado amistoso para el clima local— generó ruido interno y externo. En un gobierno donde todo se mide en términos de narrativa, ese tipo de deslices no pasa inadvertido. Había mucha bronca en la militancia libertaria porque Quirno le escribió en inglés a un usuario británico en X y le dijo que le gustaría "ir y pasar una semana" en las islas y agregó: "No hay razón para no confiar entre nosotros. No hay mejor manera de construir esa confianza que acercándonos más".
Esto cayó muy mal en las redes sociales y tambien generó malestar entre los libertarios por las interpretaciones que pueda generar.
El resultado es un oficialismo en estado de ebullición, donde conviven varias certezas incómodas:
- La economía no valida el relato
- La política no logra ordenarse
- Las internas ya no son subterráneas
- Y el liderazgo, aunque firme en lo formal, empieza a mostrar fisuras en la gestión cotidiana
En ese contexto, la declaración de la escribana Adriana Nechevenko por el caso Adorni aparece como un episodio menor con potencial de detonación mayor en el caso de que no pueda contestar todas las preguntas ante el fiscal Gerardo Pollicita por el supuesto enriquecimiento ilícito. Nadie sabe si aportará claridad o más confusión. Pero todos coinciden en algo: cualquier chispa puede reavivar el incendio.
"Adorni es una ruleta rusa. El dice que tiene todo en orden, pero nadie se lo cree. Le estan investigando todo", señalan en Balcarece 50, desconfiados. Por ahora, no basta con mostrar unidad con un álbum de fotos familiares con todo el gabinete. Si Adorni vuela por los aires, los daños colaterales podrían ser cuantiosos.
Karina Milei no aceptaría que permanezca Santiago Caputo y ya le encargó a Eduardo "Lule" Menem que busque reemplazos para los cargos del caputismo: la SIDE, el ARCA y la AFIP. Porque, en el fondo, la crisis no es Adorni. El jefe del Gabinete es apenas el síntoma visible de un problema más profundo: un gobierno que descubrió que el ajuste puede ordenar las cuentas, pero no necesariamente la política. Y que, sin política, la economía tampoco termina de arrancar.
En las conversaciones con empresarios, en el Gobierno escuchan cada vez más intensamente el temor de que el hecho de que en 2027 pueda ganar el peronismo traba cualquier conversación de otro tipo de inversiones que no sean extractivas, en petróleo, minería o tierras raras. Neuquén y Mendoza parecen tener un futuro asegurado con Vaca Muerta, pero la economía real no repunta en el resto del país.
Por eso, Karina Milei le pide resultados a Toto Caputo: la caída del consumo, las inversiones y los salarios está haciendo estragos con miras a la campaña presidencial de 2027 y las encuestas aumentan la imagen negativa del propio Presidente. "Karina dice que el Gobierno no tiene resultados y sin resultados económicos no hay campaña política para el año que viene", dicen fuentes de la Casa Rosada.