Arroyo Salgado vinculó servicios de inteligencia actuales y empresa de Río Turbio con muerte de Nisman
La jueza Sandra Arroyo Salgado volvió a hablar públicamente del caso Nisman. Sus declaraciones apuntaron directo a servicios de inteligencia del Gobierno actual y a una empresa radicada en Río Turbio.
La magistrada expuso ante socios del Rotary Club de Buenos Aires. El tema de la charla era "Investigaciones complejas y credibilidad en la justicia".
Durante su intervención, Arroyo Salgado afirmó que existen trascendidos sobre los autores materiales del crimen que vinculan a integrantes de los servicios de inteligencia actuales y a una firma patagónica, aunque no dio mayores precisiones sobre esas presuntas conexiones.
"Se demostró que fue asesinado en manos de algunos oscuros del poder", expresó la jueza. Sin embargo, reconoció que considera difícil llegar a los responsables finales del hecho.
Arroyo Salgado es quien tramitó inicialmente la investigación por la muerte del fiscal. También fue su exesposa y madre de sus dos hijas.
Qué estableció la Justicia sobre la muerte de Nisman
La magistrada sostuvo que la investigación judicial ya logró establecer un punto clave. "La Justicia ya despejó un primer tramo" de la causa, afirmó.
Ese primer tramo determinó que Nisman fue asesinado. Según consta en el expediente, un grupo de agentes de inteligencia del Ejército habría estado en las inmediaciones del departamento del fiscal durante el fin de semana en que apareció muerto con un disparo en la cabeza.
El fiscal fue encontrado sin vida el 18 de enero de 2015 en el baño de su departamento. El inmueble está ubicado en las torres Le Parc de Puerto Madero.
En un primer momento, la hipótesis principal era suicidio. Posteriormente, la Justicia federal concluyó que se trató de un homicidio.
La causa continúa delegada en la fiscalía federal a cargo de Eduardo Taiano. La principal línea de investigación se mantiene: homicidio.
Quién es el único procesado en la causa Nisman
Hasta el momento, hay un solo procesado en el expediente. Se trata de Diego Lagomarsino, técnico informático que conocía a Nisman.
Lagomarsino es el dueño de la pistola utilizada en el hecho. Se trató de una Bersa calibre .22 que él mismo había adquirido.
El técnico declaró inicialmente que había prestado el arma a pedido del fiscal. Sin embargo, la investigación estableció algo diferente.
Los registros telefónicos demostraron que el primer contacto entre ambos había sido iniciado por el propio Lagomarsino. Esa información contradijo su versión original.
Por qué Arroyo Salgado habló ahora del sistema judicial
Durante su exposición en el Rotary Club, la magistrada no se limitó al caso Nisman. También se refirió al funcionamiento general del sistema judicial argentino.
"La justicia argentina arrastra una deuda y la muestra de eso es su incapacidad de investigar delitos del crimen organizado", afirmó Arroyo Salgado.
La jueza advirtió sobre el crecimiento del narcotráfico, la corrupción estructural y los delitos virtuales, y planteó la necesidad de adaptar el sistema judicial a las nuevas modalidades delictivas que operan en el país.
Entre las propuestas que mencionó figura una novedosa. Se trata de incorporar en futuras reformas penales mecanismos de "privación de la libertad virtual".
Esa medida apuntaría a personas detenidas que continúan operando desde las cárceles. El problema: siguen dirigiendo actividades delictivas mediante teléfonos celulares.
Qué denunció Nisman días antes de su muerte
Alberto Nisman fue el fiscal federal que investigó durante años el atentado contra la AMIA. El ataque ocurrió en 1994 en Buenos Aires.
En ese atentado murieron 85 personas. Además, más de 300 resultaron heridas.
En enero de 2015, Nisman presentó una denuncia explosiva. Apuntó contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios.
La acusación era presunto encubrimiento de ciudadanos iraníes. Esos ciudadanos estaban señalados como partícipes del atentado a la AMIA.
La denuncia se basaba en el memorándum firmado entre Argentina e Irán. Nisman sostenía que ese acuerdo buscaba encubrir a los acusados.
Cuatro días después de realizar esa presentación judicial, el fiscal apareció muerto. La causa permanece abierta casi 10 años después y hasta el momento no existen condenas por el crimen de Nisman.