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Fuerte caída de imagen: el Gobierno ya no tiene asegurada la reelección tras perder 15 puntos en pocos meses

El escenario político se vuelve incierto tras una fuerte baja en los índices de aprobación y la reaparición de la competencia con la oposición
09/05/2026 - 11:46hs
Fuerte caída de imagen: el Gobierno ya no tiene asegurada la reelección tras perder 15 puntos en pocos meses

El Gobierno atraviesa un fuerte deterioro de imagen que modificó por completo el tablero electoral. Lo que a fines del año pasado parecía una reelección asegurada, hoy es una competencia equilibrada con el peronismo.

Así lo advirtió Facundo Nejamkis, director de Opina Argentina. El analista político atribuyó la caída a una combinación explosiva: errores políticos del oficialismo y creciente malestar social por la economía.

"El Gobierno mantiene una intención de voto cercana a los 35 puntos y eso le permite seguir competitivo", señaló Nejamkis en declaraciones radiales. Pero aclaró que la situación cambió de manera significativa respecto de meses atrás.

Según sus mediciones, el oficialismo perdió alrededor de 15 puntos de imagen positiva desde enero, un desplome que pone fin al escenario de hegemonía electoral que parecía consolidarse a fines del año pasado.

Javier Milei, de la hegemonía a la competencia pareja

El cambio en el panorama electoral es dramático. "A finales del año pasado parecía que la reelección estaba prácticamente asegurada. Hoy ese escenario ya no existe", afirmó Nejamkis.

El analista remarcó que el peronismo volvió a colocarse en condiciones competitivas frente al oficialismo. "Hoy el Gobierno está en una elección peleada con el peronismo", aseguró.

Y agregó un dato clave: ya no existe una demanda social tan fuerte por una alternativa completamente ajena a las fuerzas tradicionales, como sí ocurrió en 2023. Esa falta de rechazo radical al peronismo le permite al justicialismo volver a pelear con chances reales.

La economía como problema central del Gobierno

Nejamkis fue contundente al señalar cuál es el principal factor detrás del desgaste oficialista. No es solo el conflicto con Manuel Adorni, vocero presidencial, sino la percepción negativa sobre el rumbo económico.

"Un 60% de la sociedad argentina está disconforme con el funcionamiento del programa económico y además es escéptica respecto al futuro", sostuvo el consultor.

Esa combinación —malestar presente y pesimismo sobre lo que viene— explica por qué la principal preocupación social hoy pasa por la economía, no por las disputas mediáticas con periodistas o funcionarios.

El director de Opina Argentina aclaró que el desgaste no implica una crisis terminal. Pero sí representa un cambio de escenario que el oficialismo no puede ignorar.

Por qué Milei sostiene a Adorni pese a todo

Nejamkis analizó la decisión del Presidente de mantener a su vocero en medio de las críticas. Y sostuvo que las explicaciones racionales sobre la estrategia oficialista no terminan de cerrar.

"La única explicación que tiene algo de racionalidad es la idea de 'no me van a vencer, no me van a doblar el brazo'", señaló. Es decir, una postura de no retroceder ante las presiones, más allá de los costos políticos.

El consultor consideró que detrás de esa conducta puede haber tanto una lógica política calculada como falta de experiencia en el ejercicio del poder.

"Estamos hablando de un líder que puede haber tenido cualidades extraordinarias para llegar a la Presidencia en muy poco tiempo, pero que carece de antecedentes y experiencias en la construcción de liderazgo", explicó.

En ese marco, Nejamkis afirmó que Javier Milei continúa apelando a la confrontación porque fue el mecanismo que lo llevó al éxito político. "El Presidente llegó adonde llegó como un peleador, como un polarizador, alguien que se hace fuerte en la disputa y no en la negociación", indicó.

Y comparó esa conducta con la dificultad que suelen tener los dirigentes exitosos para modificar sus métodos cuando cambia el contexto político: lo que funcionó para conquistar el poder no siempre sirve para ejercerlo.

Tensiones internas y señales de debilidad

La pérdida de fortaleza política comienza a generar efectos dentro del propio espacio oficialista. Nejamkis observó que sectores aliados se animan a cuestionar con mayor libertad cuando perciben debilidad.

"Cuando te ven débil dentro de tu propio espacio se te empiezan a animar un poco más", explicó. Esa dinámica habilita mayores diferencias internas y tensiones con dirigentes que antes acompañaban sin chistar.

El analista advirtió que este proceso puede acelerar el desgaste si no se revierten las causas de fondo. Y las causas, insistió, tienen que ver más con la economía y la expectativa social que con las polémicas mediáticas.

Por ahora, el Gobierno mantiene un piso de 35 puntos de intención de voto que le permite seguir competitivo. Pero la hegemonía electoral quedó atrás y el escenario es otro: uno donde el peronismo volvió a ser una amenaza real y donde la reelección dejó de estar asegurada.

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