El Gobierno echó de ARCA a Ricardo Echegaray, tras su condena por administración fraudulenta
Ricardo Echegaray fue exonerado de ARCA, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero que reemplazó a la AFIP. El gobierno nacional ejecutó este lunes la medida contra el ex titular del organismo durante el kirchnerismo.
La decisión se tomó mediante una resolución formal. Es porque Echegaray tiene una condena a cuatro años y ocho meses de prisión por la causa Oil Combustibles, con inhabilitación especial perpetua para ejercer la función pública.
La condena está apelada por su defensa en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, ARCA consideró que ya tiene fuerza ejecutoria para aplicar la sanción administrativa.
Echegaray trabajaba como empleado de planta permanente de la Aduana hace más de 30 años. Actualmente cumplía funciones en una oficina vinculada a las automotrices.
Qué dice la resolución que echó a Ricardo Echegaray de ARCA
El organismo se basó en el artículo 10 del Régimen Disciplinario Unificado de ARCA. Ese artículo establece causales para imponer exoneración.
Una de ellas es clara: "Imposición de pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta o especial para el ejercicio de la función pública".
La resolución no reabrió ningún procedimiento disciplinario autónomo. Tampoco hizo una nueva valoración sobre la conducta del ex funcionario.
ARCA entendió que solo debía ejecutar una consecuencia administrativa. Esa consecuencia surge directamente de una condena judicial que incluye inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La decisión fue comunicada a la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA). Ese organismo investiga hechos de corrupción y controla la integridad en el Estado.
Lo conduce el fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Sergio Rodríguez. La PIA seguía la situación administrativa del ex funcionario kirchnerista en el expediente N° 32074.
Cómo llegó la Justicia a condenar a Ricardo Echegaray
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 lo consideró autor penalmente responsable. El delito: administración fraudulenta agravada por haber sido cometido en perjuicio de la Administración Pública.
La pena: cuatro años y ocho meses de prisión. Y la accesoria: inhabilitación especial perpetua para ejercer la función pública.
La defensa del ex funcionario presentó distintos recursos para revertir el fallo. Intentó llegar hasta la Corte Suprema.
Pero el 12 de mayo de este año, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal declaró inadmisible el recurso extraordinario federal. Ese dato resultó determinante para su situación administrativa.
A criterio del organismo, la inhabilitación perpetua impuesta por la Justicia ya posee fuerza ejecutoria. Además, concluyó que no existen recursos judiciales pendientes con efecto suspensivo.
Las áreas técnicas y jurídicas interpretaron que correspondía dar cumplimiento a la inhabilitación. El instrumento: el dictado del acto administrativo de exoneración.
Qué investigó la causa Oil Combustibles
La causa investigó el mecanismo mediante el cual Oil Combustibles dejó de transferir al Estado el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC). Ese impuesto lo cobraba la empresa a los consumidores en cada carga de combustible.
Oil Combustibles pertenecía al Grupo Indalo, controlado por Cristóbal López y Fabián De Sousa. La compañía retenía el dinero pero no lo giraba al fisco.
Los jueces concluyeron que desde la AFIP se otorgaron planes de facilidades de pago irregulares. Esos planes permitieron sostener durante años ese esquema.
También evitaron el cobro efectivo de una deuda multimillonaria. El Tribunal consideró acreditado que Echegaray intervino en esa maniobra.
La condena fue luego revisada por la Cámara Federal de Casación Penal. Ese tribunal confirmó las responsabilidades penales atribuidas al ex funcionario.
Qué significa la exoneración y qué diferencia tiene con un despido
La exoneración implica la máxima sanción prevista dentro del régimen disciplinario aplicable al personal de ARCA. En términos prácticos, supone la desvinculación definitiva del agente.
También ejecuta administrativamente la inhabilitación que pesa sobre él para desempeñar funciones públicas. No es un simple despido: es una sanción disciplinaria que se fundamenta en una condena judicial.
La medida tiene un fuerte contenido simbólico. Echegaray no fue un funcionario más dentro del esquema estatal de los gobiernos kirchneristas.
Durante años encabezó el organismo encargado de recaudar impuestos y controlar el cumplimiento de las obligaciones tributarias de millones de contribuyentes.
La trayectoria de Echegaray en el Estado
Echegaray fue un funcionario clave durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. En 2004 asumió como director general de la Aduana.
En 2007 pasó a ser presidente de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Desde 2009 hasta 2015 fue titular de la AFIP.
Estuvo al frente de ese organismo durante seis años. Durante ese período concentró una enorme influencia dentro de la estructura estatal.
Se convirtió en una de las figuras más visibles de la política tributaria y de fiscalización del kirchnerismo. Con la salida del kirchnerismo del poder en 2015, continuó como empleado de planta permanente de la Aduana.
Actualmente tenía funciones en una oficina del organismo vinculada a las automotrices. Ese vínculo laboral quedó cortado definitivamente con la resolución de este lunes.
ARCA fue consultada por iProfesional sobre la decisión, pero el organismo declinó hacer declaraciones. Con la comunicación remitida a la PIA, el organismo recaudador dejó formalmente asentado que considera plenamente ejecutable la inhabilitación perpetua y que, en consecuencia, corresponde la exoneración de Ricardo Echegaray de la administración pública nacional.
La medida constituye uno de los efectos institucionales más relevantes derivados de la condena confirmada por la Justicia. Echegaray fue uno de los funcionarios más poderosos de la era kirchnerista.