Video | Las contradicciones de Adorni: "Nunca existió ocultación de patrimonio", dijo en el Congreso
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de una fuerte polémica luego de reconocer públicamente que durante años mantuvo ahorros no declarados y que omitió informar parte de su patrimonio en las declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción. La admisión abrió un nuevo capítulo en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y puso bajo la lupa una serie de declaraciones previas en las que había negado de manera categórica cualquier irregularidad.
La controversia se profundizó porque las explicaciones brindadas por el funcionario contrastan con afirmaciones realizadas tanto ante el Congreso como en conferencias de prensa y entrevistas durante los últimos meses.
De negar ocultación a admitir ahorros en negro: el giro de Adorni
El 29 de abril, durante su exposición ante la Cámara de Diputados, Adorni respondió a las sospechas sobre su patrimonio asegurando que todos sus bienes estaban correctamente informados.
"En mis declaraciones juradas figuran todos los detalles de los bienes que integran mi patrimonio, respecto de los cuales nunca existió ocultación alguna", sostuvo entonces.
Sin embargo, este miércoles, en una entrevista televisiva, reconoció que junto a su esposa, Bettina Angeletti, mantuvieron durante años ahorros sin declarar.
"Con mi mujer toda la vida ahorramos en negro, como la mayoría de los argentinos que tuvo la suerte de ahorrar", afirmó.
Además, explicó que esos fondos provenían, según su versión, de herencias familiares y de inversiones en criptomonedas realizadas entre 2014 y 2018.
La declaración significó un giro sustancial respecto de su postura anterior, ya que admitió que parte de esos activos nunca había sido incorporada a sus declaraciones patrimoniales.
Las contradicciones no se limitan a su presentación en el Congreso.
El 25 de marzo, durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, Adorni había denunciado una presunta persecución mediática y aseguró que toda su situación patrimonial estaba en regla.
"Quédense tranquilos que efectivamente todo lo que tiene que estar declarado está declarado en cada uno de los organismos tal como corresponde", expresó.
Ese mismo día insistió: "Todo lo que yo tenga que declarar lo declaré. Está todo impecable".
Semanas después, el 4 de mayo, volvió a reafirmar la misma idea en otra conferencia de prensa.
"Nunca existió ocultación alguna", leyó en un comunicado preparado especialmente para responder a las denuncias.
Las declaraciones cobran especial relevancia a la luz de la reciente admisión de que efectivamente existían activos no declarados y que ahora está rectificando su situación ante la Oficina Anticorrupción.
La investigación judicial y los números que no cierran
La causa por presunto enriquecimiento ilícito se inició a partir de movimientos patrimoniales detectados desde que Adorni asumió funciones en el Gobierno nacional.
Según trascendió de la investigación, los registros analizados incluyen gastos por más de u$s400.000 y nuevas obligaciones financieras por alrededor de u$s335.000, cifras que generaron dudas entre los investigadores respecto de la relación entre ingresos declarados, patrimonio y nivel de gastos.
Hasta ahora, la defensa del funcionario se basaba en que el origen de los fondos era previo a su ingreso a la función pública. Sin embargo, la ausencia de esos recursos en las declaraciones juradas generó interrogantes sobre la trazabilidad de ese dinero.
Frente a esta situación, Adorni aseguró que la documentación vinculada a billeteras virtuales e inversiones en criptomonedas demostraría que los fondos fueron obtenidos antes de integrar el Gobierno.
Durante la entrevista, el jefe de Gabinete sostuvo que decidió no declarar esos ahorros porque desconfiaba del sistema político argentino.
"Con mi mujer no declaramos ese dinero porque la manera de escaparse de la vieja política era tener un ahorro en negro. Nunca se me hubiese ocurrido ahorrar en blanco en aquellos años", argumentó.
Asimismo, reconoció que la situación constituye un error y aseguró que regularizará completamente su posición fiscal.
"Efectivamente vengo arrastrando un error y hago un mea culpa. Voy a pagar hasta el último impuesto por este error", afirmó.
También indicó que está corrigiendo aspectos vinculados a la titularidad de bienes inmuebles, entre ellos una propiedad ubicada en el country Indio Cuá que había sido declarada exclusivamente a nombre de su esposa.
Las explicaciones de Adorni también dejaron expuesta una diferencia de versiones con el presidente Javier Milei respecto de la revisión de su patrimonio.
El jefe de Gabinete aseguró que nunca fue necesario mostrarle documentación al mandatario porque éste siempre confió plenamente en él.
"Yo tenía las pruebas para mostrarle a Milei que todo era falso y el Presidente confió en mí", sostuvo.
Sin embargo, semanas atrás Milei había dado una versión diferente al afirmar públicamente que había revisado la información presentada por su funcionario.
"Las cosas que me presentó estaban en orden", había señalado el Presidente en una entrevista televisiva.
La diferencia entre ambos relatos generó nuevas preguntas sobre el nivel de conocimiento que tenía la máxima autoridad del Poder Ejecutivo respecto de la situación patrimonial de uno de sus colaboradores más cercanos.
El impacto político de las contradicciones
La admisión de que existieron ahorros no declarados y la necesidad de rectificar declaraciones juradas representa uno de los episodios más delicados para Adorni desde su llegada al Gobierno.
Mientras el funcionario insiste en que no hubo enriquecimiento ilícito y atribuye las denuncias a intentos de afectar políticamente a la administración libertaria, la oposición ya comenzó a reclamar mayores explicaciones sobre el origen de los fondos y las razones por las cuales permanecieron fuera de las declaraciones oficiales durante años.
La cuestión ya no gira únicamente en torno a la existencia de patrimonio no declarado, sino también a las inconsistencias entre las afirmaciones realizadas públicamente durante meses y el reconocimiento actual de que efectivamente había activos omitidos.
Con la investigación judicial en marcha y las rectificaciones ya presentadas ante la Oficina Anticorrupción, el caso promete seguir generando repercusiones tanto en el ámbito político como en el judicial.