El Gobierno evalúa desplegar Cascos Blancos en Venezuela tras los terremotos que sacudieron al país
Cascos Blancos, el brazo humanitario de la Cancillería argentina, podría desplegarse en Venezuela en las próximas horas. El Gobierno evalúa enviar equipos especializados para asistir a las víctimas de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país caribeño.
El saldo oficial hasta el momento es dramático: casi 190 muertos y 1.500 heridos. La cifra podría aumentar mientras continúan las tareas de rescate en el norte venezolano.
La misión representaría la primera respuesta concreta de Argentina a la catástrofe, en un contexto diplomático marcado por la ausencia de representación consular activa entre ambos países desde agosto de 2024.
Desde Casa Rosada ultiman los detalles logísticos. La coordinación se realiza por canales alternativos, dado que Argentina no cuenta con embajada operativa en Caracas.
Qué son los Cascos Blancos y por qué están en el centro de la operación
Cascos Blancos funciona como la comisión de asistencia humanitaria del Ministerio de Relaciones Exteriores. Fue creada en 1994 y desde entonces intervino en más de 400 proyectos desplegados en 81 países de los cinco continentes.
El organismo está integrado por equipos voluntarios civiles. Profesionales de la salud, asistentes sociales y psicólogos reciben capacitación anual para actuar en situaciones de emergencia.
Su accionar se activa en respuesta a pedidos de países afectados por catástrofes. También puede movilizarse ante solicitudes multilaterales de organismos internacionales.
Una vez desplegados en terreno, los equipos movilizan asistencia médica y logística, organizan el envío de insumos críticos y gestionan donaciones para las poblaciones afectadas.
Eduardo Porretti dirige el organismo. Es un diplomático de carrera con experiencia en Bogotá, La Habana, Nueva York y Caracas. Durante la gestión de Mauricio Macri condujo la embajada argentina en Venezuela como encargado de negocios.
En enero de 2025 fue designado como encargado de temas humanitarios en Venezuela. Su conocimiento del terreno y los contactos previos lo ubican en una posición clave para coordinar cualquier misión en ese país.
Cascos Blancos cuenta con experiencia reciente en emergencias sísmicas de gran magnitud. Entre 2021 y 2023 desplegó asistencia tras los terremotos en Turquía, colaboró con personas desplazadas por la guerra en Ucrania y ejecutó proyectos sanitarios en Mozambique y Haití.
Muchas de esas intervenciones se coordinaron con agencias de las Naciones Unidas (ONU), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y otros organismos regionales. La ONU y la Organización de Estados Américas (OEA) reconocieron su aporte mediante resoluciones de la Asamblea General.
El obstáculo diplomático que complica el despliegue
El contexto bilateral agrega un nivel de complejidad inédito a la operación. Argentina no cuenta con representación consular activa en Venezuela desde agosto de 2024, cuando el régimen de Nicolás Maduro forzó la salida del personal de la embajada en Caracas.
Brasil asumió transitoriamente esa función de representación. Pero abandonó el rol en enero de 2026 por las diferencias políticas entre los gobiernos de Javier Milei y Lula da Silva.
La gestión para que Italia tomara el relevo quedó pendiente de la aprobación formal del régimen de Delcy Rodríguez, que aún no respondió, dejando un vacío diplomático que obliga a coordinar cualquier despliegue humanitario por canales alternativos.
Ante ese escenario, la Cancillería argentina mantiene contactos directos con la administración venezolana. Las conversaciones se realizan por los canales diplomáticos habituales y con un enfoque estrictamente operativo.
Cómo coordina Quirno la ayuda sin diferencias ideológicas
El canciller Pablo Quirno confirmó que los contactos con la administración de Delcy Rodríguez están en curso. El diálogo se centra exclusivamente en aspectos operativos de la asistencia humanitaria.
"Acá no hay ideología que nos separe", subrayó el funcionario en declaraciones televisivas. Señaló que la instrucción precisa del presidente Javier Milei fue ponerse a disposición de la población afectada.
Las conversaciones formales con Caracas significan una reanudación del diálogo bilateral. Este tipo de intercambios no se producían con frecuencia debido a las marcadas distancias políticas entre ambos gobiernos.
Actualmente, la Cancillería busca determinar cuál es la prioridad del país caribeño. Las opciones incluyen el envío de personal especializado en rescate, equipos de emergencia o asistencia material directa.
La Oficina del Presidente emitió un comunicado oficial expresando su "profunda solidaridad" con las familias venezolanas damnificadas. El texto ratificó la atención permanente de Argentina sobre la evolución del desastre natural.
Si se concretan los permisos correspondientes y llega el visto bueno desde Caracas, el cuerpo de Cascos Blancos se movilizará de inmediato hacia el terreno. La misión argentina apuntará a coordinar el ingreso de insumos médicos y alimentos.
Los equipos también colaborarán activamente en las tareas de búsqueda y rescate en las comunidades más golpeadas del norte venezolano. El despliegue podría incluir profesionales de la salud, psicólogos y especialistas en logística de emergencia.