Santilli le bajó el nivel a la tensión entre La Libertad Avanza y el PRO: su frase, Milei y Macri
El escenario político nacional consolidó su nueva configuración institucional tras las modificaciones en la primera línea del Poder Ejecutivo. Tras asumir formalmente como jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni, Diego Santilli ratificó su alineamiento absoluto con el Gobierno nacional, defendió la agenda de reformas impulsada por la Casa Rosada y consideró indispensable lograr la permanencia del oficialismo en el poder.
El funcionario aseguró de forma categórica que su llegada al cargo no modificará en lo absoluto el rumbo político ni económico de la administración libertaria. "Para que la Argentina no vuelva atrás, el Presidente tiene que reelegir", afirmó Santilli, detallando que su principal tarea se centrará en la construcción de las mayorías parlamentarias necesarias para que todo lo que el Gobierno tiene lanzado suceda.
En un fuerte intento por disipar los rumores de conflicto interno, el flamante ministro buscó bajar la tensión respecto de las disputas mediáticas entre el oficialismo y el exmandatario Mauricio Macri. Al respecto, el jefe de Gabinete elogió el "acompañamiento estoico" que el bloque del PRO viene brindando de manera sistemática en el Congreso de la Nación para destrabar las iniciativas del Ejecutivo. No obstante, al ser indagado sobre su propia pertenencia partidaria y su pasado político, el funcionario evitó los tecnicismos de afiliación tradicional y enfatizó de manera contundente: "Yo soy del proyecto que lidera el presidente Milei".
Santilli ponderó los resultados de su gestión previa en el Ministerio del Interior, donde articuló reformas laborales y penales, y fijó como prioridad de la nueva etapa un profundo rediseño de las reglas electorales que contempla la eliminación de las PASO y el análisis de herramientas alternativas como las listas colectoras para abaratar los costos del sistema público. En ese mismo marco, aclaró que el diálogo con los gobernadores provinciales y los bloques legislativos opositores no será bajo ningún punto de vista para sostener el statu quo o para chamuyar, prácticas que asoció de forma directa con la lógica de la casta política. Por otra parte, arremetió con dureza contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a quien acusó de ejercer una elevada presión fiscal sobre el sector productivo y de no representar una verdadera renovación dentro del peronismo.
La convergencia electoral para 2027 y la realidad económica de la calle
El jefe de Gabinete se autodefinió como un hombre de gestión y ahondó en la necesidad de confluir electoralmente en 2027 bajo el liderazgo exclusivo de La Libertad Avanza (LLA) con todas las fuerzas políticas que piensen parecido, a fin de evitar de forma definitiva los riesgos de un retorno del kirchnerismo a la conducción nacional. Al analizar la coyuntura social, admitió que los sectores urbanos y los pequeños comercios barriales todavía no perciben de forma total los beneficios de la estabilización macroeconómica, en comparación con el gran dinamismo que ya exhiben sectores como el agro, la minería o la industria del conocimiento. "Falta que el crecimiento llegue a los ciudadanos de a pie, al comercio de la esquina", reconoció, aunque se mostró sumamente optimista con la desaceleración inflacionaria, la baja de tasas de interés y el ingreso de inversiones asociadas al RIGI.
Finalmente, consultado sobre la posibilidad concreta de postularse para la gobernación de la provincia de Buenos Aires en los comicios del año próximo, el exministro del Interior aclaró que se trata de un territorio que le apasiona y para el cual conserva múltiples proyectos técnicos. Sin embargo, prefirió ser cauto y supeditó cualquier candidatura a las decisiones estratégicas de la conducción presidencial al subrayar que no puede estar nunca un proyecto personal por encima de un proyecto colectivo. Con este posicionamiento, el nuevo coordinador de ministros busca exhibir un perfil netamente enfocado en la gestión ejecutiva y en el armado de consensos para consolidar las metas de la Casa Rosada.