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ALERTA

De la Espriella asume en Colombia con Milei presente y un país en alerta por amenazas terroristas

Llega al poder con un fuerte operativo de seguridad, un programa de ajuste del gasto y el desafío de gobernar sin mayoría propia en el Congreso
07/08/2026 - 09:06hs
De la Espriella asume en Colombia con Milei presente y un país en alerta por amenazas terroristas

Colombia cambia de gobierno este viernes en medio de un fuerte despliegue de seguridad y con Javier Milei entre los invitados a la ceremonia de asunción de Abelardo de la Espriella. El nuevo presidente llega al poder con la promesa de endurecer la política contra los grupos armados y aplicar un fuerte recorte del gasto público.

La ceremonia tendrá lugar en Cali y no en Bogotá, una decisión que el nuevo gobierno presentó como parte de su intención de descentralizar la actividad política. Pero el escenario estará marcado también por la situación de seguridad que atraviesa el país y por una alerta ante posibles amenazas terroristas.

Para custodiar el acto fueron destinados alrededor de 11.000 efectivos de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial Colombiana. La jura se realizará en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, con capacidad para más de 2.300 personas.

La presencia del mandatario argentino no será un dato menor. De la Espriella ha expresado su afinidad con la visión económica de Milei y llega al poder con la intención de avanzar sobre el tamaño del Estado y reducir el gasto público. Su programa contempla una disminución del gasto de hasta 40% hacia el final del mandato.

Quién es Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colombia

El nuevo mandatario, abogado de 48 años, llega a la Casa de Nariño después de imponerse en el balotaje del 21 de junio frente al oficialista Iván Cepeda.

La elección terminó con una diferencia estrecha: menos de un punto porcentual separó a ambos candidatos y alrededor de 200.000 votos marcaron la diferencia sobre más de 25 millones de sufragios contabilizados.

Su llegada al poder representa además un cambio de orientación política. De la Espriella pone fin al ciclo iniciado cuatro años atrás con Gustavo Petro, quien se convirtió en el primer presidente de izquierda de la historia colombiana.

El cambio de gobierno no será acompañado por Petro. El expresidente cuestionó el resultado electoral y considera que hubo irregularidades en el proceso.

La seguridad, una de las primeras pruebas del nuevo gobierno

El operativo dispuesto para la asunción refleja uno de los principales problemas que deberá enfrentar De la Espriella desde el comienzo de su mandato.

Colombia atraviesa un escenario de expansión de las organizaciones armadas y del crimen organizado. Un informe de la Fundación Ideas para la Paz, citado por EFE, estimó que la cantidad de integrantes de grupos guerrilleros aumentó 23,5% durante 2025, hasta alcanzar 27.121 personas entre combatientes y redes de apoyo.

El Clan del Golfo, considerado la principal organización criminal del país, también mantiene una estructura importante, con al menos 9.840 integrantes.

La estrategia de "Paz Total" impulsada por Petro no logró frenar el crecimiento de estos grupos. De la Espriella propone un cambio de rumbo y durante la campaña prometió una política de mayor dureza, tomando incluso como referencia algunas de las medidas aplicadas por Nayib Bukele en El Salvador.

El nuevo mandatario también había advertido durante la campaña que los grupos armados tendrían un plazo para someterse al Estado y que no recibirían las mismas concesiones otorgadas durante el gobierno anterior.

El ajuste económico que prepara el nuevo presidente

La economía será uno de los principales campos de batalla de la nueva administración. De la Espriella llega a la Presidencia con la promesa de reducir fuertemente el tamaño del Estado y ordenar unas cuentas públicas que quedaron deterioradas durante el último período de gobierno.

El punto de partida es complejo: el déficit fiscal alcanzó el 6,4% del PBI en 2025, mientras que la deuda pública llegó al 60,5% del producto. A esto se suma una proyección todavía más exigente para este año. Según la especialista Silvia Otero-Bahamón, citada por TN, el desequilibrio fiscal podría alcanzar el 7,8% del PBI.

El problema no se limita al rojo de las cuentas públicas. El Estado también deberá afrontar importantes vencimientos e intereses de deuda, lo que reduce el margen disponible para financiar otras políticas y obliga al nuevo gobierno a definir rápidamente dónde concentrará el ajuste.

En este escenario, De la Espriella plantea una reducción significativa del gasto público. La meta anunciada es recortarlo hasta un 40% hacia el final de su mandato, una decisión que apunta a recuperar el equilibrio fiscal pero que también puede generar costos políticos y sociales.

El desafío será determinar la velocidad y el alcance de ese ajuste. El nuevo presidente deberá intentar reducir el déficit sin profundizar las tensiones sociales de un país que, al mismo tiempo, enfrenta dificultades en seguridad, salud y energía.

El Congreso será otro obstáculo

Aunque De la Espriella obtuvo la Presidencia, su fuerza no cuenta con una mayoría parlamentaria que le permita avanzar por sí sola con sus principales reformas.

En el Senado, el nuevo oficialismo consiguió reunir inicialmente 49 de las 103 bancas mediante una alianza que incluye al Centro Democrático, Salvación Nacional, el Partido Conservador, La U y Cambio Radical.

El Pacto Histórico, vinculado al gobierno de Petro, mantiene una representación importante con 26 senadores y 43 diputados. En la Cámara de Diputados, además, el escenario aparece todavía más fragmentado. Por eso, la capacidad del nuevo presidente para avanzar con su programa dependerá de la construcción de acuerdos con otros espacios políticos.

Salud y energía, dos frentes sensibles

El nuevo gobierno también recibirá un sistema de salud con problemas financieros y operativos. Entre las dificultades aparecen deudas de prestadores, faltantes de medicamentos, suspensión de servicios y demoras para acceder a consultas, cirugías y tratamientos.

El frente energético tampoco es sencillo. Colombia tiene una fuerte dependencia de la generación hidroeléctrica y enfrenta un escenario climático que puede afectar la disponibilidad de agua. Al mismo tiempo, existe preocupación por la evolución de las reservas de petróleo y gas.

El país lleva cuatro años sin firmar nuevos contratos de exploración de hidrocarburos, una situación que puede complicar el abastecimiento futuro y reducir una fuente importante de ingresos para el Estado.

Milei y el nuevo mapa político regional

La presencia del presidente argentino en Cali será una de las imágenes políticas de la jornada. De la Espriella llega al gobierno con una visión económica cercana a la de Mileii, especialmente en cuanto a la necesidad de reducir el gasto estatal y limitar el tamaño del Estado.

Para Milei, Colombia puede convertirse en un nuevo aliado regional. Para De la Espriella, el desafío será transformar sus promesas de campaña en políticas concretas mientras enfrenta una economía con fuertes desequilibrios, un Congreso fragmentado y un escenario de seguridad complejo.