Día Internacional del Café: cuánto cuesta una taza y cuánto recomiendan tomar por día
Cada 1° de octubre, se celebra esta fecha que busca poner en valor no solamente a la bebida sino también a toda la cadena que participa de su producción
El café tiene un lugar privilegiado en la rutina de los argentinos. Está en el desayuno, después del almuerzo, en la merienda y también como excusa para una reunión o una charla. Y cada 1° de octubre, se celebra el Día Internacional del Café, una fecha que busca poner en valor no solamente a la bebida sino también a toda la cadena que participa de su producción, desde los caficultores hasta quienes lo tuestan, comercializan y preparan.
La fecha también sirve como excusa para mirar el fenómeno del café desde distintos ángulos: cuánto se consume en la Argentina, cuánta cafeína es recomendable, qué beneficios y precauciones existen y cuánto hay que pagar actualmente por una taza o por llevar café a casa.
Por qué el 1° de octubre es el Día Internacional del Café
El 1° de octubre fue elegido por la Organización Internacional del Café (OIC) como fecha oficial para celebrar el Día Internacional del Café.
La decisión fue adoptada en marzo de 2014 por los Estados miembros de la organización, con el objetivo de establecer una jornada común para los amantes del café en todo el mundo. La primera celebración oficial tuvo lugar en 2015.
La fecha tiene además un significado particular para la industria: el año cafetero comienza el 1° de octubre.
El Día Internacional del Café busca reconocer la diversidad y calidad de la bebida, pero también visibilizar a los millones de productores cuyo sustento depende del cultivo del café y a todos los trabajadores que forman parte de la cadena.
Cuánto café toman los argentinos
Aunque la Argentina no es un país productor tradicional de café, la bebida está fuertemente instalada en los hábitos de consumo.
Un informe difundido por Nestlé señala que el café está presente en más del 90% de los hogares argentinos y que el desayuno concentra alrededor del 42% de las tazas consumidas.
Otro dato muestra la magnitud del hábito: estimaciones citadas en 2026 ubican el consumo promedio argentino en unas 208 tazas por persona al año, equivalente a aproximadamente un kilo de café.
Y hay una particularidad: prácticamente todo el café que se consume en el país proviene de granos importados. Brasil, Colombia y Perú aparecen entre los principales orígenes.
De todos modos, la producción local empieza a experimentar con nuevos cultivos. En Tucumán, por ejemplo, productores comenzaron a desarrollar plantaciones experimentales de café desde 2025, con proyectos que también se extienden hacia otras provincias del norte.
Hasta cuántos cafés por día recomiendan tomar
La pregunta no tiene una única respuesta porque depende del tamaño de la taza y, fundamentalmente, de la cantidad de cafeína.
Como referencia, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que para la mayoría de los adultos hasta 400 miligramos de cafeína por día no suele asociarse con efectos negativos. Esa cantidad equivale aproximadamente a dos o tres tazas de café de 355 mililitros, aunque el contenido de cafeína puede variar considerablemente según el producto y la preparación.
Por eso, contar simplemente "tazas" puede resultar engañoso. Un pocillo de espresso, un café filtrado grande y una bebida con doble shot no aportan necesariamente la misma cantidad de cafeína.
Además, la tolerancia individual es diferente. Un consumo excesivo puede provocar nerviosismo, ansiedad, palpitaciones, aumento de la frecuencia cardíaca, molestias digestivas o dificultades para dormir, entre otros efectos.
La recomendación general, entonces, es mirar el consumo total de cafeína y no solamente el número de cafés.
La relación entre café y salud es uno de los aspectos que más estudia la ciencia en los últimos años.
Una investigación publicada en 2026 y realizada sobre más de 130.000 personas encontró una asociación entre el consumo de dos o tres tazas de café con cafeína por día y un menor riesgo de demencia. El estudio también observó mejores resultados en determinados indicadores de función cognitiva.
Sin embargo, se trata de un estudio observacional: permite detectar una asociación, pero no demostrar que el café sea directamente responsable de reducir el riesgo de demencia.
Por eso, la evidencia científica no permite presentar al café como un tratamiento ni como una garantía de protección frente a enfermedades. Sí existe interés científico en sus compuestos bioactivos, entre ellos la cafeína y los polifenoles.
Cuánto cuesta tomar un café afuera o prepararlo en casa
El precio de un café varía mucho según el tipo de bebida, el tamaño y el establecimiento.
Como referencia actual, en septiembre de 2026 un espresso pocillo en una sucursal de Havanna figura a $3.800, mientras que el espresso jarrito cuesta $4.300 y las versiones en taza de vidrio o de 9 onzas llegan a $5.400.
En esa misma cadena, un café con leche o un latte en tamaño estándar parte de $5.400, mientras que las versiones más grandes llegan a $6.200. Un cappuccino puede ubicarse entre $5.500 y $6.400, según el tamaño.
También aparecen opciones de mayor elaboración. Por ejemplo, un latte saborizado puede superar los $7.000 y algunas variedades especiales llegan a $8.700.
Los precios, de todos modos, cambian según la cadena, la sucursal, el tamaño y las promociones vigentes.
Para quienes prefieren preparar la bebida en casa, el gasto es muy diferente.
Un relevamiento de precios online realizado el 28 de septiembre sobre 462 productos de café en Carrefour, Coto, Disco, Jumbo y Vea encontró paquetes de café molido desde alrededor de $5.700 por 250 gramos y de $10.900 por 500 gramos, aunque existen grandes diferencias entre marcas y variedades.
Por ejemplo, el relevamiento ubicó entre las opciones de menor precio por kilo a cafés molidos de aproximadamente $21.800 a $25.000 por kilo, mientras que otras marcas y presentaciones superaban ampliamente esos valores.
La comparación por kilo resulta más útil que mirar solamente el precio del paquete, ya que los envases pueden tener distintos tamaños.
Del pocillo al café de especialidad
Otro cambio que atraviesa al mercado argentino es la expansión del café de especialidad.
El consumidor comenzó a encontrar más variedades, diferentes métodos de preparación y granos provenientes de distintos países y regiones. Espresso, filtrado, cold brew, flat white, latte y cappuccino conviven ahora con el tradicional café con leche y el clásico cortado.
También creció la posibilidad de elegir entre distintos tipos de leche y versiones descafeinadas.
La transformación no se limita a las cafeterías especializadas. Las grandes cadenas y marcas tradicionales también ampliaron sus cartas con bebidas saborizadas, cafés fríos y combinaciones con chocolate, dulce de leche, pistacho y otros ingredientes.
El café argentino conserva su clásico ritual de "tomar un café", pero alrededor de esa costumbre apareció una cultura mucho más amplia.
Hoy puede ser un pocillo rápido en el bar, un café con leche acompañado por medialunas, una bebida para llevar, un espresso preparado en casa o una bebida de especialidad.
En todos los casos, el 1° de octubre funciona como una buena oportunidad para celebrar una bebida que, más allá de sus variedades y precios, sigue ocupando un lugar central en la vida cotidiana de los argentinos.