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iProfesional | Política

Brasil pide explicaciones a representante diplomática argentina por la fuga de Bolsonaro

La crisis diplomática se agudiza tras la fuga de un senador allegado a Bolsonaro, con cruces oficiales entre Itamaraty y la embajada argentina

30/10/2026
Actualizado 15:15hs

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, conocido como Itamaraty, convocó formalmente a la encargada de negocios de la embajada argentina en Brasilia. El motivo es solicitar información sobre una eventual participación del gobierno de Javier Milei en la fuga del senador Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos.

El llamado diplomático se concretó apenas un día después de que el legislador del partido PL abandonara Brasil por una ruta que atravesó territorio argentino y ecuatoriano, hasta llegar a Miami.

Bolsonaro dejó Brasil el miércoles 28 de octubre y aterrizó en la ciudad estadounidense de Florida. Allí se espera que se instale con su familia tras recibir las visas correspondientes del gobierno de Donald Trump.

La información sobre el itinerario y la posterior convocatoria diplomática fue revelada inicialmente por UOL. Luego fue confirmada por Metrópoles y CNN Brasil.

El encuentro tuvo lugar el jueves 29 de octubre en la sede de la misión diplomática brasileña. La reunión duró apenas unos minutos.

Participaron João Marcelo Galvão de Queiroz, embajador a cargo del Departamento de Mercosur de Itamaraty, y la ministra consejera Emilia Cortés. Ella es la actual máxima autoridad diplomática de Argentina en Brasilia.

Por qué Brasil mantuvo el perfil bajo en la convocatoria

Según fuentes diplomáticas brasileñas, el objetivo del encuentro no fue transmitir una reprimenda ni expresar la desaprobación oficial del gobierno de Lula da Silva por la fuga del senador. La presencia de Cortés se interpretó como una instancia para recabar información sobre el episodio y sobre la eventual participación de funcionarios argentinos en la operación.

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva optó deliberadamente por mantener el bajo perfil del contacto diplomático. Cortés no fue recibida por la cúpula del ministerio.

La decisión del Ejecutivo brasileño fue, en palabras de una fuente diplomática, no convertir el episodio en un "Fla-Flu". Esa expresión hace referencia a la clásica rivalidad futbolística entre Flamengo y Fluminense que en Brasil se usa para describir un enfrentamiento directo y público.

El llamado a Itamaraty se interpreta como un procedimiento de rutina. Es la vía diplomática estándar para pedir aclaraciones a un gobierno extranjero sobre un hecho con implicancias bilaterales.

Este tipo de convocatoria no implica una sanción ni una ruptura formal. Constituye un paso protocolar que busca obtener información oficial sin elevar el tono de la controversia.

En ese sentido, el gobierno brasileño eligió una iniciativa considerada de práctica habitual: un procedimiento sin alarde y sin intención de escalar la tensión bilateral.

Esta decisión se ajusta a la directiva del Palacio de Planalto. El objetivo es evitar tensar aún más las relaciones tanto con Argentina, bajo el mandato de Milei, como con Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump.

El vínculo ya roto entre Brasilia y Buenos Aires

Emilia Cortés asumió la conducción de la embajada argentina tras una crisis diplomática previa entre ambos países. Esa tensión culminó con la destitución de los embajadores de Brasil y Argentina de sus respectivas sedes.

La diplomática quedó al frente de la misión después de que el embajador Daniel Raimondi dejara Brasil en agosto del año pasado.

Esa salida se produjo luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño rebajara el nivel de las relaciones diplomáticas entre ambos países. La nueva categoría quedó en manos de encargados de negocios, un escalón por debajo de los embajadores titulares.

La medida fue una respuesta directa a los ataques públicos de Milei contra Lula. El presidente argentino respaldó abiertamente a Jair Bolsonaro y a su entorno político, lo que generó malestar en Brasilia.

El episodio de la fuga se produce, entonces, sobre un vínculo bilateral ya debilitado por meses de tensión política entre ambos gobiernos. La convocatoria a Cortés constituye el primer contacto formal conocido entre ambas cancillerías tras la salida del senador hacia Estados Unidos.