Los costos de construcción se desaceleran y desarrolladores hablan de un punto de inflexión para el sector
El costo de la construcción en la Argentina terminó 2025 en niveles elevados, pero hay una buena noticia: hubo señales claras de desaceleración en el ritmo de aumentos. Según el último índice de la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO), correspondiente a diciembre de 2025, el precio del m2 de construcción alcanzó los $1.994.703,26, consolidando un año de ajustes mucho más moderados respecto de los picos registrados en 2024.
El informe muestra que en la comparación intermensual, diciembre exhibió una suba muy acotada del 0,56%, confirmando un escenario de mayor estabilidad en los costos. Además, el sector cerró el 2025 con una variación interanual del 24,71%. Así, el acumulado anual se ubicó bastante por debajo del IPC que mide el INDEC, que alcanzó el 31,5%, siendo la cifra más baja de los últimos 8 años.
Medido en moneda dura, el costo de construcción en dólares en diciembre se ubicó en u$s1.334,25 por m2, registrando una baja del 3% respecto de noviembre, cuando había alcanzado los u$s1.376,80 por m2. De este modo, el año cerró con valores en dólares por debajo de los máximos recientes, aunque todavía lejos de los mínimos históricos.
Para tener una referencia, en noviembre del 2023, justo antes de que asumiera Javier Milei, el costo de construcción en dólares se había disparado hasta cerca de u$s1.850, alcanzando niveles récord en más de una década. Devaluación mediante, en diciembre de ese año, el costo por m2 se desplomó hasta los 1.050 dólares.
Ahora, el último valor informado por la cámara que nuclea a Pymes constructoras se encuentra por debajo del pico registrado a fines del 2023, pero aún está bastante por encima de los u$s850 que promedió durante el primer semestre del 2020, en plena pandemia.
Cambio de tendencia tras dos años de fuertes subas
Desde APYMECO destacan que el cierre de 2025 marca un punto de inflexión para la actividad. "El año termina con costos altos, pero con una dinámica más ordenada. La corrección fuerte ya ocurrió y hoy el sector trabaja con incrementos más moderados, lo que permite planificar con mayor previsión", explicó Gustavo Serafín Marín, presidente de la entidad.
El dirigente remarcó que, si bien los valores siguen siendo exigentes para el desarrollo inmobiliario, la menor volatilidad cambiaria y la desaceleración inflacionaria ayudaron a reducir los aumentos por expectativa. En ese contexto, la construcción empieza a moverse con referencias más concretas de costos reales, en un mercado inmobiliario que busca recuperar previsibilidad.
Materiales y mano de obra: qué pasó en diciembre
El detalle del índice muestra que en diciembre los materiales subieron 0,52%, mientras que la mano de obra avanzó apenas 0,31%, reflejaron un cierre de año sin sobresaltos. Entre los mayores aumentos mensuales se destacaron:
- Porcelanatos: +5,87%
- Rampas vehiculares: +4,25%
- Cemento: +3,99%
En contraste, cales, yesos y artefactos sanitarios no registraron variaciones, un dato que refuerza la idea de estabilidad en varios rubros clave.
Otro punto relevante del informe fue la evolución del cemento: el despacho cayó 9,7% frente al mes anterior y mostró una baja interanual del 1,8%, en línea con un nivel de actividad todavía contenido y con obras que avanzan de manera más selectiva.
Construir hoy: precisión, materiales y estrategia
Con costos elevados pero más previsibles, construir exige definir con precisión cada partida. La elección de materiales, los plazos de obra y el origen de los insumos se convirtieron en ejes centrales para desarrolladores y constructores.
En ese marco, el mercado avanza hacia esquemas mixtos, combinando insumos nacionales —que aportan previsibilidad y disponibilidad— con materiales importados reservados para rubros puntuales donde el diferencial de calidad lo justifica. El acopio anticipado y la negociación directa con proveedores volvieron a ganar protagonismo como herramientas para evitar saltos inesperados de precios.
La mirada del mercado: costos altos y foco en la viabilidad
Desde el sector inmobiliario advierten que la desaceleración de los costos no implica todavía un escenario cómodo para lanzar nuevos proyectos. Germán Gómez Picasso, director de Reporte Inmobiliario, señaló que el cierre de 2025 encuentra a la construcción en una situación de equilibrio frágil entre costos y valores de venta.
"El costo de construcción sigue en niveles elevados en dólares y eso condiciona la viabilidad de muchos desarrollos, sobre todo en zonas donde los precios de venta todavía no logran acompañar esa referencia", analizó. Según explicó, si bien el ajuste más fuerte ya quedó atrás, la brecha entre costo de reposición y valor del producto terminado continúa como uno de los principales frenos del mercado.
Gómez Picasso remarcó que la estabilización macro ayuda a ordenar expectativas, pero advirtió que la recuperación de la actividad no será automática. "Para que la construcción privada recupere volumen se necesita tiempo, previsibilidad y una mejora sostenida en la demanda. Hoy el escenario es más claro que hace un año, pero sigue siendo selectivo", concluyó.
Perspectivas para 2026
Sebastián Orlandi, CEO de FLAMMA, coincidió en que el nivel actual de costos obliga a extremar la selectividad al momento de lanzar nuevos proyectos. "El costo de producción sigue alto en dólares. El metro cúbico de hormigón vale prácticamente lo mismo en distintas zonas, por eso hoy la mirada está puesta en barrios de clase media alta y alta, donde el producto puede convalidar esos costos", explicó.
Para Orlandi, el escenario hacia adelante no anticipa nuevas subas relevantes, sino una moderación gradual. "No veo que sigan subiendo. Tampoco una caída abrupta, pero sí una tendencia a la baja desde niveles que hoy rondan los u$s1.600, cuando el promedio histórico estuvo entre u$s1.000 y u$s1.200", señaló. A su criterio, la capacidad ociosa del sector y una mayor disponibilidad de materiales importados, especialmente en terminaciones, comienzan a ejercer presión a la baja sobre los costos de producción.
En contraste, los valores de venta muestran una evolución mucho más lenta. "Los precios suben, pero muy de a poco. Por eso muchos desarrolladores prefieren cerrar lo que está en ejecución y ser muy cautos con nuevos inicios", sostuvo Orlandi. En ese marco, los proyectos orientados a sectores medios tienden a quedar en pausa hasta que mejore de forma más clara la relación entre costos de construcción y precios de mercado.
El cierre de 2025 deja un escenario dual: por un lado, costos de construcción que siguen en niveles altos; por otro, una dinámica más estable que abre la puerta a una mejor planificación. En un mercado inmobiliario todavía condicionado por la brecha entre costos y precios de venta, la estabilidad macro aparece como la variable clave para reactivar nuevos desarrollos.