Cuánto cuesta transformar tu hogar en una "fortaleza" tecnológica e inteligente
La transformación de una vivienda convencional en una unidad inteligente y segura dejó de representar una fantasía de ciencia ficción para convertirse en una solución técnica concreta frente a la inseguridad y el gasto energético. Mediante la integración de sistemas de automatización, los propietarios logran hoy el control total de sus artefactos desde dispositivos digitales.
Esta tendencia creció bajo la premisa de concentrar funciones que antes funcionaban de manera aislada, como el movimiento de cortinas, el encendido de electrodomésticos y la vigilancia perimetral.
Los especialistas coincidieron en que la clave reside en la capacidad de gestionar la red eléctrica de forma remota. Resulta habitual que varios artefactos consuman energía sin necesidad. Un termotanque eléctrico, por caso, no requiere mantener la temperatura del agua si durante ocho horas nadie utiliza el servicio. En este sentido, el arquitecto Diego Strauss, de SDM Estudio, remarcó que también se pueden desactivar todos los equipos que quedan en modalidad stand by, los cuales representan hasta el 5% del consumo total. El profesional explicó que, en un espacio inteligente, el ahorro energético alcanza el 30%.
Para convertir un departamento de 50 metros cuadrados en un ambiente tecnológico, Strauss recomendó realizar un relevamiento previo de la propiedad. Si el objetivo consiste en dimerizar o regular luces, el usuario debe cambiar los focos y verificar la presencia de un cable neutro en la caja de luz. En caso de no existir este elemento, el técnico lo coloca en la boca del cielorraso, justo detrás del artefacto. El arquitecto detalló que el proceso requiere solo abrir las cajas de luz y que la instalación completa demora entre uno y dos días si el trabajo marcha según lo previsto.
Respecto a la climatización, Strauss señaló que el aire acondicionado requiere un controlador en un tomacorriente cercano, mientras que para la calefacción se cambia el termostato tradicional por uno inteligente. El televisor también recibe un controlador específico. La central del sistema se ubica en un punto con conexión a la red eléctrica. El arquitecto remarcó que los sensores de humo, presencia y luminosidad funcionan a batería, lo cual permite su ubicación en cualquier sector del hogar sin necesidad de cables adicionales.
El cerebro de la casa y la seguridad de los datos
La arquitectura de estos sistemas se divide entre soluciones inalámbricas y redes cableadas. Sebastian Aued, referente de L2B, explicó que la principal ventaja de un sistema de automatización profesional es que ofrece un ecosistema y no "gadgets" o dispositivos aislados. El especialista recomendó que las familias que buscan una solución confiable y definitiva piensen en sistemas con instalación profesional basados en una unidad central. Este equipo funciona como el verdadero cerebro de la casa inteligente. Aued destacó que su propuesta no utiliza Wi-Fi ni necesita Internet para operar de forma básica, un factor que aporta mucha seguridad a los usuarios frente a posibles intrusiones.
En cuanto a la ciberseguridad, subrayó la importancia de utilizar protocolos con encriptación de nivel bancario. A diferencia de los dispositivos Wi-Fi que saturan el router doméstico y resultan más vulnerables, los sistemas basados en protocolos como Z-Wave mantienen la operatividad de la casa aunque se corte el servicio de internet.
Los datos no viajan a servidores externos de forma constante, sino que permanecen en el controlador local. Aued remarcó la necesidad de crear una red Wi-Fi segmentada y exclusiva para los dispositivos de internet de las cosas (IoT) en caso de integrar equipos de terceros como cámaras o audio. Aued dijo que esta red independiente asegura una mayor protección y sugirió configurarla en 2.4Ghz con encriptación WPE3.
Gasto inicial
La inversión para iniciar este camino varía según la escala del proyecto y las dimensiones de la propiedad. Para un departamento de tres ambientes, un sistema base con instalación profesional arranca en valores competitivos, en el orden de los u$s1.500. El representante de L2B aclaró que no se necesita realizar toda la inversión de forma conjunta, ya que el sistema es modular y permite el crecimiento por etapas. Esta flexibilidad resulta fundamental para quienes habitan PH o departamentos, donde se suele utilizar una unidad central más pequeña para reducir costos.
Sin embargo, en casas de mayor superficie, como propiedades de 400 metros cuadrados, se requiere una infraestructura superior. En estos casos, Aued remarcó que es necesario un controlador principal más potente que no limite las posibilidades de integración con sistemas de riego, alarmas o audio. El experto explicó que, más que un gasto, esta implementación representa una revalorización inmediata de la propiedad en el mercado inmobiliario.
Cerraduras biométricas: el fin de las llaves físicas
El acceso a la propiedad constituye el primer anillo de seguridad de la fortaleza tecnológica. La digitalización de las entradas mediante biometría y control remoto eliminó la dependencia de las llaves tradicionales. Marcelo González, gerente de ventas de canal de EZVIZ, explicó que la incorporación de cerraduras inteligentes responde a una necesidad de simplificar la gestión diaria y ofrecer control desde el celular. El directivo mencionó que estas soluciones permiten gestionar ingresos, monitorear eventos y otorgar permisos temporales desde una única plataforma.
En el mercado local, se presentaron modelos diseñados para distintos contextos. La variante DL06, orientada a viviendas o locales comerciales, incorpora un lector de huellas en la manija con capacidad para 50 registros.
Gonzalez detalló que estos equipos permiten la apertura mediante códigos numéricos, tarjetas de proximidad y control remoto desde la aplicación oficial. Una herramienta muy utilizada en alquileres temporarios (tipo Airbnb) o para servicios tercerizados es la creación de accesos con vigencia definida, lo que evita el intercambio de llaves físicas.
Para situaciones de mayor exposición, existe el modelo DL06 Pro con certificación IP65, resistente al polvo y al agua. Este equipo resulta apto para rejas o puertas de exterior y permite la verificación de identidad tanto desde el lado externo como desde el interno mediante sensores en ambas manijas.
Gonzalez remarcó que el diseño delgado de estas piezas facilita la colocación en marcos estrechos. Además, este modelo avanzado permite el desbloqueo sincronizado de dos cerraduras vinculadas con una única validación biométrica, una función ideal para viviendas con doble puerta.
Costos y mantenimiento en el escenario local
El presupuesto para blindar tecnológicamente un hogar depende de la cantidad de accesos y el nivel de cobertura deseado. Gonzalez trazó un panorama de costos para febrero de 2026. Un esquema básico incluye una cerradura inteligente, dos cámaras exteriores y una interior. Este conjunto requiere una inversión estimada en productos de $600.000, a lo que se suma la instalación de la cerradura por unos 180.000 pesos. En total, el esquema inicial demanda unos $780.000.
Por otro lado, un modelo avanzado de gama alta para una casa con rejas y múltiples puntos de entrada alcanza una inversión superior. Este kit contempla una cerradura para la reja, otra cerradura para la puerta principal, un videoportero, cuatro cámaras exteriores de doble lente, dos cámaras interiores y un kit de alarma. La inversión en productos se sitúa en los $2.500.000, mientras que la instalación de las dos cerraduras ronda los $300.000. El costo final de esta protección integral asciende a los $2.800.000 pesos.
Portones automáticos: el punto débil que se vuelve fortaleza
La seguridad perimetral se completa con la automatización de los portones vehiculares, un sector Strauss define como crítico para reducir el tiempo de exposición en la vía pública. El profesional explicó que la integración de motores rápidos de última generación permite aperturas en menos de 8 segundos, minimizando el riesgo durante el ingreso. Strauss subrayó que hoy se priorizan los sistemas con conectividad Wi-Fi, los cuales permiten accionar el mecanismo desde el celular y recibir alertas de estado en tiempo real.
En cuanto a la inversión necesaria, Strauss detalló que automatizar un portón existente (sea corredizo o levadizo) requiere un presupuesto base de $550.000 para kits estándar. Sin embargo, para una solución de alta velocidad con sensores antiaplastamiento y control desde la nube, el costo asciende a los 900.000 pesos más la mano de obra.
El arquitecto concluyó que la instalación de estos equipos no solo aporta comodidad, sino que constituye una barrera tecnológica indispensable frente a los robos bajo la modalidad de "entradera".
Mantenimiento
Respecto al mantenimiento, los dispositivos inteligentes actuales no imponen abonos mensuales obligatorios. Una vez que el técnico realiza la configuración inicial, el sistema pertenece al propietario. Aued remarcó que no existen gastos por almacenamiento en la nube obligatorios, ya que el procesamiento es local. El usuario solo incurre en gastos si decide contactar a un instalador para ampliar la instalación o si debe cambiar las baterías de los sensores cada dos años.
Gonzalez coincidió y explicó que el uso de la aplicación es gratuito. El gasto recurrente solo aparece si el cliente opta por servicios de grabación en la nube, con costos que oscilan entre los u$s6 y u$s11 mensuales.
El perfil del usuario que adopta estas tecnologías mutó durante el último año. Si bien antes se trataba de un nicho corporativo, hoy los propietarios de casas familiares lideran la demanda en Argentina. Gonzalez indicó que el segmento de alquileres temporales también impulsa el crecimiento, ya que la gestión remota de claves simplifica la operación. Agregó que el objetivo estratégico apunta a masificar estas soluciones en departamentos y comercios para aportar mayor trazabilidad.
Sobre la conveniencia de estos sistemas, Aued concluyó que la implementación de una unidad central profesional garantiza que la casa siga operativa incluso ante la falta de conexión a Internet.