Escriturar un inmueble en 2026: cuánto cuesta y qué cambia entre Provincia de Buenos Aires y CABA
La escritura de un inmueble marca la instancia final de cualquier operación inmobiliaria y concentra buena parte de los costos vinculados a la compra y la venta. En mayo de 2026, tanto en CABA como en el AMBA, la estructura de gastos se mantiene sin modificaciones de fondo, pero los importes se vieron recalibrados por la inflación y la actualización habitual de honorarios profesionales.
Saber con precisión qué asume cada parte y cómo cambian los costos según la jurisdicción es fundamental para no encontrarse con gastos inesperados al momento de firmar.
Cuánto cuesta escriturar en la Ciudad de Buenos Aires
En la Ciudad de Buenos Aires (CABA), el principal costo para el comprador e stá asociado al honorario del escribano. De acuerdo con los aranceles del Colegio de Escribanos, el porcentaje suele ubicarse entre el 1% y el 2% del valor de la operación, con posibles reducciones en inmuebles de mayor monto.
A ese valor base se le suman distintos cargos complementarios, como certificaciones, informes registrales, tasas administrativas y otros trámites, que pueden implicar un extra aproximado de entre 0,2% y 0,4%.
De este modo, el costo final vinculado a la escribanía en CABA suele ubicarse, de manera orientativa, en un rango estimado que va del 1,3% al 2,4% del valor total de la operación.
Otro factor clave en la estructura de gastos es el Impuesto de Sellos, que en la Ciudad equivale al 3,5% del monto de la operación y, por lo general, se reparte entre ambas partes, excepto cuando existen beneficios o exenciones impositivas específicas. En algunos casos, como primera vivienda, pueden aplicarse beneficios impositivos, aunque requieren cumplir condiciones específicas.
Qué cambia en la Provincia de Buenos Aires
En la Provincia de Buenos Aires (PBA), la estructura es similar, pero con diferencias clave en la carga impositiva. El Impuesto de Sellos es menor que en CABA: llega al 2% del monto escriturado y también se distribuye entre comprador y vendedor.
Sin embargo, la base de cálculo puede variar, ya que en algunos casos se toma el valor fiscal o el valor de escrituración, el que sea más alto de acuerdo con lo que establezca la normativa vigente. Este punto suele generar diferencias importantes en el monto final a pagar.
En cuanto a la escribanía, los honorarios se mantienen en rangos similares a los de CABA, aunque pueden variar según el Colegio de Escribanos provincial y el tipo de operación.
Comisiones, trámites y certificados: qué paga el vendedor en una escritura
Del lado del vendedor, el principal gasto sigue siendo la comisión inmobiliaria, que en operaciones de viviendas, ese porcentaje generalmente se mueve entre el 3% y el 4% del precio de venta, aunque en muchos casos puede ser objeto de negociación.
También debe afrontar gastos administrativos como certificación de firmas y documentación complementaria, que si bien son montos más reducidos, pero necesarios para concretar la operación.
Otro punto relevante es el certificado de dominio e inhibiciones, requisito indispensable para poder continuar con el proceso de escrituración. Su costo varía según el Registro de la Propiedad y el tipo de trámite.
En el caso de propiedades situadas en la Provincia de Buenos Aires, también se solicita el estado parcelario, un trámite que debe ser realizado por un agrimensor matriculado y que puede implicar un gasto extra de consideración.
Un cierre con costos que pueden superar el 5%
En términos generales, escriturar una propiedad en 2026 implica una carga total que puede ubicarse entre el 5% y el 8% del valor de la operación para el comprador, dependiendo de la jurisdicción, los impuestos aplicables y eventuales exenciones.
La principal diferencia entre CABA y Provincia de Buenos Aires está en el Impuesto de Sellos, que es más alto en la Ciudad, mientras que en territorio bonaerense puede ser más bajo, aunque con otros costos adicionales asociados al inmueble.
Para vendedores, la carga sigue concentrándose en la comisión inmobiliaria y en los gastos de documentación necesarios para concretar la transferencia.