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ALERTA

Famoso DJ creó la fiesta más rara de Buenos Aires: empieza a las 10 de la mañana y no hay alcohol

La misma música que sonaba a las 3 AM en una disco, ahora suena a las 10 de la mañana. Sin alcohol, pero con más euforia que nunca
25/05/2026 - 16:14hs
La fiesta más rara de Buenos Aires empieza a las 10 de la mañana y no sirve alcohol

Durante décadas, la noche fue sinónimo de diversión. Música fuerte, tragos, amaneceres interminables y cuerpos funcionando a contramano del reloj biológico. Pero algo empezó a cambiar. A nivel global, una nueva generación —y también muchos adultos que ya vivieron intensamente la cultura nocturna— comenzó a buscar otras formas de socializar, bailar y celebrar sin pagar el costo físico y emocional del exceso. En ese contexto, en Argentina nació Awake Up & Dance, fiestas matutinas sin alcohol que combinan música electrónica, yoga, arte y comunidad en experiencias enfocadas en el bienestar y los hábitos saludables.

Las cifras comprueban que se trata de una tendencia y no una moda pasajera. Según datos de Eventbrite, los eventos de "coffee clubbing" crecieron un 478% interanual y las fiestas matutinas un 20%. En paralelo, el 61% de los jóvenes de entre 18 y 30 años afirma haber salido menos durante el último año, priorizando el bienestar, el descanso y experiencias más conscientes. El fenómeno ya tiene referentes internacionales: Morning Gloryville nació en Londres en 2013 y hoy se replica en 25 ciudades del mundo.

En Buenos Aires, esta tendencia encontró su versión local en Awake Up & Dance, el proyecto creado por Ale Lacroix, DJ y ex VJ de MTV que durante más de 30 años vivió en el corazón de la escena electrónica y hoy impulsa encuentros matutinos enfocados en la música, la comunidad y los hábitos saludables.

"Un día me miré al espejo durante varios segundos y entendí que la vida que estaba llevando ya no era compatible con lo que quería para mí", cuenta Lacroix en diálogo con iProfesional. La transformación fue radical: dejó atrás la rutina nocturna, empezó a levantarse a las cinco de la mañana y cambió hábitos que, según admite, ya eran nocivos e insostenibles.

El contraste con su vida anterior era extremo. Llegó a tener hasta 120 fechas por año como DJ, acostándose varias veces por semana a las cinco de la mañana con algún trago de más, entre vuelos, hoteles, mala alimentación y poco descanso. "El costo físico fue altísimo. Y emocionalmente era una montaña rusa. Un día muy arriba, otro muy abajo. La luna tiene dos lados, como dice Pink Floyd — el lado de la luz y el dark side. Eso era un poco mi vida emocional. Tuvo un costo muy fuerte.", reconoce.

La decisión de cambiar coincidió con la lectura de "El Club de las 5 AM", el libro de Robin Sharma que propone aprovechar las primeras horas del día para conectar con la creatividad y la productividad. Para Lacroix esa rutina terminó convirtiéndose en el punto de partida de una nueva etapa. "Descubrí paz mental. La ciudad durmiendo, el celular en modo avión, dos horas desconectado para conectar con uno mismo", explica.

A la nueva rutina le sumó ejercicio seis días a la semana, alimentación consciente y una relación diferente con sus pensamientos. El entorno reaccionó con extrañeza. Un amigo llegó como vocero del grupo: "Ale, estamos preocupados. Te levantás a las 5, no salís de noche, te acostás a las 9." La ironía no se le escapa: cuando llevaba un ritmo realmente dañino, nadie decía nada.

Música, yoga y comunidad: cómo funciona Awake Up & Dance

La idea de Awake surgió justamente en una de esas madrugadas. Mientras entrenaba, Lacroix empezó a preguntarse cómo podía unir sus dos mundos: el amor por la música y su nueva filosofía de vida vinculada al bienestar. La respuesta fue simple: llevar la fiesta a la mañana.

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Ale Lacroix se acostaba a las 5 AM. Ahora se levanta a esa hora —y armó una fiesta

Así nació Awake Up & Dance, una experiencia que combina DJs, música house, performances artísticas, yoga, meditación y gastronomía saludable en eventos que arrancan a las 10 de la mañana y terminan a las 13. Para quienes quieren profundizar la experiencia, incluso hay una clase opcional de yoga y meditación desde las 9. "Es la fiesta más sana y divertida del mundo", remarca.

"La energía viene de adentro", resume Lacroix. Y eso, asegura, cambia completamente la dinámica social. Sin alcohol ni excesos, el foco pasa a estar en la conexión genuina, el movimiento y la música como motores de la experiencia.

El perfil del público también refleja un cambio cultural. Predominan personas de entre 35 y 60 años que ya vivieron la noche tradicional del boliche y buscan otra forma de diversión. Algunos continúan saliendo de noche, pero ya no se sienten identificados con ciertos ambientes; otros simplemente nunca conectaron con la cultura nocturna, aunque sí disfrutan de bailar y socializar.

Lo que resulta difícil de explicar —y quienes fueron lo entienden de inmediato— es la energía que se genera adentro. "La gente llega con curiosidad y termina bailando, emocionándose, conectando de una manera que sorprende. Hay algo muy especial en bailar de día, rodeado de naturaleza, cuando todavía no tenés el peso del día encima." La ausencia de alcohol no genera ausencia de euforia. "El cuerpo solo produce dopamina, serotonina y oxitocina. La música, el movimiento y la comunidad hacen el resto."

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Awake Up & Dance arranca a las 10, termina a las 13 y no sirve una sola gota de alcohol

La propuesta también incorpora una fuerte dimensión estética y artística. En una de las últimas ediciones, por ejemplo, la cabina fue intervenida por el arquitecto Franco Beverati, artista que participó en Burning Man. Además, el proyecto tiene una impronta familiar: sus hijos Leticia y Alfonso participan en la producción y Felipe comparte cabina con él en formato back to back.

Hasta ahora Awake realizó ocho ediciones, con un crecimiento progresivo que pasó de 150 asistentes iniciales a encuentros de 300 personas. Los eventos suelen hacerse en espacios abiertos o rodeados de naturaleza, como Moby Dick en la Costanera porteña, La Cumbre en Córdoba, Punta del Este y recientemente Espacio Mendoza, en Maschwitz.

Para este año, la frecuencia se duplica: dos eventos por mes, uno en Capital y otro en provincia. La próxima fecha es el 7 de junio, de regreso al jardín de la Costanera. "Desde noviembre que no lo hacemos en Capital. Va a ser un fiestón."

Detrás del fenómeno también empieza a consolidarse un negocio alineado con el boom global del wellness. Aunque el proyecto se financia fundamentalmente de la venta de entradas —que hoy cuestan entre $40.000 y $50.000—, también se fueron sumando marcas vinculadas al consumo saludable y las bebidas 0.0, una categoría que crece con fuerza en todo el mundo. Martín Cabrales acompaña desde la primera edición y también se sumaron isotónicas, aguas mineralizadas y cervezas sin alcohol.

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El 7 de junio vuelve a Moby Dick, en la Costanera de Buenos Aires, después de meses de ausencia

Lejos de renegar de su pasado, Ale Lacroix entiende que todo ese recorrido fue necesario para llegar hasta acá. "Si el Ale de hace 20 años pudiera verme hoy, primero me diría: ‘¡Cómo nos divertimos, por favor!’. Pero después me miraría a los ojos y me diría: ‘Qué bueno que metiste este cambio’. Creo que estaría orgulloso", asegura.

En tiempos en los que el bienestar gana terreno y las formas de socializar empiezan a cambiar, Awake Up & Dance y las fiestas matutinas sin alcohol aparecen como parte de una transformación cultural que ya comenzó a redefinir qué significa divertirse.