Jude Bellingham quedó en el centro de la polémica: no fue expulsado por la "Ley Vinícius" y dijo que no merecía el MVP
La Ley Vinícius volvió a encender la polémica en el Mundial 2026. Jude Bellingham se tapó la boca mientras hablaba con el ghanés Jordan Ayew durante el empate 0-0 entre Inglaterra y Ghana, un gesto que días atrás le costó la expulsión al paraguayo Miguel Almirón. Esta vez, sin embargo, el árbitro hondureño Said Martínez decidió no sancionar al mediocampista del Real Madrid.
La diferencia de criterio generó un terremoto inmediato. La Federación Paraguaya presentó un reclamo formal ante la FIFA para que la regla se aplique de manera uniforme, sin importar la camiseta que lleve puesta el jugador. Medios de distintos países también cuestionaron la decisión arbitral.
La FIFA confirmó que analizará los incidentes tras recibir la presentación paraguaya. El organismo deberá explicar por qué una misma conducta mereció tratamientos completamente opuestos en apenas días de diferencia.
Qué es la Ley Vinícius y por qué genera tanto debate
La denominada "Ley Vinícius" no es una norma independiente en el reglamento. Se trata de un nuevo criterio disciplinario adoptado por FIFA e IFAB desde abril de 2026 para combatir insultos y expresiones discriminatorias en el campo de juego.
Taparse la boca al dirigirse a un rival puede derivar en expulsión directa si el árbitro considera que existió una conducta ofensiva. El problema es que el reglamento deja un amplio margen para interpretar el contexto de cada acción.
En el partido entre Inglaterra y Ghana, Martínez entendió que el intercambio entre Bellingham y Ayew no tuvo contenido agresivo. No mostró ninguna tarjeta. Días antes, en cambio, otro árbitro había considerado que el mismo gesto de Almirón sí ameritaba la roja directa.
La inconsistencia en la aplicación genera el malestar. Los equipos reclaman criterios claros y uniformes, no interpretaciones que varían según el partido o el protagonista.
Bellingham protagonizó otros momentos de tensión en el mismo partido
El mediocampista inglés también estuvo involucrado en otra polémica durante el encuentro. Cometió una fuerte infracción sobre Jerome Opoku que generó protestas del banco ghanés.
El cruce verbal continuó camino a los vestuarios. Carlos Queiroz, entrenador de Ghana, aseguró que Bellingham reaccionó con insultos tras esa jugada. Aunque después relativizó el episodio: lo describió como "un pequeño chispazo verbal" sin mayor trascendencia.
Bellingham admitió su responsabilidad en la falta. "Fue una entrada absurda al intentar recuperar la pelota", reconoció tras el partido. El inglés también cuestionó su propia elección como figura del encuentro: "No merecía el premio. Probablemente debería haber sido para uno de ellos, porque defendieron muy bien".
Cómo quedaron las posiciones tras el empate sin goles
El 0-0 dejó a Inglaterra con cuatro puntos en el Grupo L. Los ingleses habían arrancado el Mundial con victoria ante Croacia y ahora necesitan sumar en la última fecha para asegurar su clasificación.
Ghana, en tanto, rescató una unidad valiosa que mantiene intactas sus posibilidades de avanzar a la siguiente ronda del torneo. Los africanos dependen de sus propios resultados y de combinaciones favorables en la jornada final del grupo.
Mientras tanto, la FIFA tendrá que dar explicaciones sobre la aplicación de la Ley Vinícius. El reclamo paraguayo puso sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿existe realmente igualdad de criterio para todos los equipos en el Mundial 2026?