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ALERTA

La llamada de Trump a Infantino que terminó con la suspensión de Balogun y enfureció a toda Europa

El levantamiento de la suspensión permite que el atacante continúe en el torneo y genera controversia sobre la influencia externa en decisiones clave
06/07/2026 - 08:50hs
La llamada de Trump a Infantino que terminó con la suspensión de Balogun y enfureció a toda Europa

La UEFA lanzó una crítica demoledora contra la FIFA por anular la suspensión automática de Folarin Balogun en este Mundial. El organismo europeo calificó la decisión de 'sin precedentes, incomprensible e injustificable'.

El delantero de 25 años, goleador de Estados Unidos, fue expulsado en el partido contra Bosnia-Herzegovina. Por reglamento, debía perderse el encuentro de octavos de final contra Bélgica, programado para el martes 7 de julio.

Pero la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) decidió no aplicar la sanción inmediata. Balogun estará disponible para jugar ante los belgas.

La UEFA advirtió que intervenir para anular una suspensión en pleno torneo 'cruza la línea roja' y atenta contra la integridad del fútbol.

Los números históricos revelan la magnitud del escándalo. En toda la historia de los Mundiales se mostraron 189 tarjetas rojas. Solo uno antes de Balogun pudo disputar el partido siguiente.

Ese único antecedente ocurrió en 1962. El brasileño Garrincha recibió la roja contra Chile en semifinales, pero igual jugó la final que Brasil ganó ante Checoslovaquia.

La diferencia es clave: en aquella época no existía suspensión automática. Un comité escuchaba a los árbitros antes de decidir.

Esa resolución del comité disciplinario de 1962 estuvo rodeada de acusaciones de interferencia política. La historia podría repetirse ahora.

La polémica llamada de Trump a Infantino que cambió todo

La cercanía conocida entre la Casa Blanca y la FIFA genera sospechas sobre una decisión que beneficia a uno de los países anfitriones. Las preguntas abundan.

CBS News, socio de la BBC en Estados Unidos, confirmó un dato explosivo. La reincorporación de Balogun ocurrió después de que Donald Trump llamara el jueves al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para hablar sobre la suspensión.

El domingo, Trump agradeció públicamente a la FIFA por 'revertir una gran injusticia'.

Sepp Blatter, expresidente de la FIFA reemplazado por Infantino en 2016 tras un escándalo de corrupción, reaccionó con dureza. Escribió en X que 'el fútbol nunca debe convertirse en un campo de juego para el poder político'.

Por qué la UEFA considera que la FIFA violó sus propias reglas

La UEFA fue contundente en su comunicado. Afirmó que la suspensión automática de un partido 'no es una opción discrecional' sino 'un principio consagrado en el reglamento'.

'Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por sus guardianes, la integridad del juego está en juego', declaró el organismo europeo. 'La credibilidad de la competición se ve socavada.'

La UEFA expresó su 'incredulidad ante una decisión tan inaudita, incomprensible e injustificable'.

Más allá del escándalo político, la decisión plantea una cuestión deportiva fundamental: ¿por qué Balogun obtiene este indulto mientras otros 11 jugadores expulsados en este Mundial sí cumplieron suspensión?

¿Abrirá esto la puerta a más recursos en el fútbol para evitar sanciones? ¿Deberíamos seguir dando por seguro que una expulsión significa perderse el siguiente partido?

La FIFA no ofreció ninguna explicación convincente

Una pregunta domina el debate: ¿cómo se llegó a esta decisión?

El Código Disciplinario de la FIFA establece que Balogun debería recibir 'al menos dos partidos de sanción por juego brusco grave'. De hecho, el reglamento del Mundial no permite a las selecciones recurrir una tarjeta roja.

El comunicado de la FIFA no ofreció razones ni explicaciones. Se limitó a citar el 'artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA'.

Ese artículo 27 permite a la FIFA 'suspender total o parcialmente la ejecución de una medida disciplinaria'. Se trata de una norma tan amplia que, en la práctica, permite al organismo adoptar cualquier decisión sin necesidad de cumplir otro criterio.

El artículo 27 nunca se había aplicado en un Mundial.

BBC Sport preguntó por qué se produjo esta decisión. No recibió ninguna explicación. La FIFA simplemente remitió al caso de Cristiano Ronaldo antes de este torneo.

Según el Código Disciplinario, Ronaldo debería haber recibido tres partidos de suspensión por un codazo a Dara O'Shea. El incidente ocurrió en noviembre durante la derrota de Portugal por 2-0 ante la República de Irlanda en la fase clasificatoria.

El astro portugués cumplió un partido de sanción en el último encuentro clasificatorio ante Armenia. Pero los dos partidos restantes quedaron suspendidos. Pudo participar en todos los encuentros de su selección en el Mundial.

La diferencia es crucial: la tarjeta roja de Ronaldo se produjo durante la fase clasificatoria. No fue una expulsión en una Copa del Mundo.

Ha habido muchos casos de jugadores que recibieron trato indulgente antes de un torneo. No solo Cristiano Ronaldo. El francés Laurent Koscielny en 2014, el ecuatoriano Moisés Caicedo y el argentino Nicolás Otamendi antes de este Mundial.

Al menos en el caso de Ronaldo, la FIFA ofreció una justificación. Señaló que había tenido en cuenta que 'no había recibido ninguna tarjeta roja en sus otras 225 apariciones internacionales'.

Con Balogun ni siquiera hubo eso. La ausencia de información dejó un vacío que inevitablemente alimenta las especulaciones.

¿Por qué este caso mereció trato especial? ¿Qué factores se tuvieron en cuenta? ¿Quién tomó realmente la decisión?

BBC Sport supo que no existe indicio de que el árbitro solicitara la retirada de la suspensión. Tampoco de que se hubiera incumplido el protocolo del videoarbitraje (VAR).

En Inglaterra, la Federación Inglesa publicaría los fundamentos completos por escrito. Estados Unidos tiene derecho a solicitar que la FIFA los haga públicos. Bélgica, el próximo rival, no.

Bélgica y el resto del fútbol europeo estallan de indignación

Micah Richards, comentarista de BBC Sport y exdefensa de Inglaterra, calificó la situación de 'farsa'.

'Suspender la sanción durante un año convierte todo el torneo en una burla', afirmó. '¿Cómo puede ocurrir algo así? La FIFA tiene que hacerlo mejor.'

Bélgica, que enfrentará a Estados Unidos en octavos, emitió un comunicado el domingo. Se mostró 'sorprendida' por la decisión de autorizar a Balogun a jugar.

La Federación Belga citó varios reglamentos, presentaciones realizadas en talleres y reuniones de coordinación previas al torneo. Está convencida de que la decisión contradice el reglamento de la competición.

Ese reglamento establece que un jugador 'quedará automáticamente suspendido para el siguiente partido de su selección'. En la práctica, sostiene Bélgica, la FIFA utilizó su Código Disciplinario para dejar sin efecto las normas específicas del torneo.

Rudi García, seleccionador belga, fue más lejos en rueda de prensa. 'No sabía que en la Copa del Mundo de la FIFA el 5 de julio se había convertido en el 1 de abril, el Día de los Inocentes', declaró.

'No estamos defendiendo a la selección nacional ni a la federación. Estamos defendiendo al fútbol.'

El doble estándar que enfurece a otros jugadores sancionados

¿Qué deben estar pensando los otros jugadores expulsados en este Mundial?

Tomemos el caso del catarí Assim Madibo. Se vio involucrado en una desafortunada acción que terminó con fractura de pierna para el centrocampista canadiense Ismaël Koné.

Existe un argumento sólido para sostener que Madibo ni siquiera realizó una entrada propiamente dicha. La lesión se produjo por azar y no por la naturaleza de la acción.

Sin embargo, la FIFA le impuso cinco partidos de sanción: tres más de los que contempla el castigo estándar por juego brusco grave.

¿Fue dura la tarjeta roja a Balogun? Sin duda. El delantero disputaba un balón con Tarik Muharemovic y terminó pisando de forma accidental el tobillo del jugador bosnio.

Pero que la decisión pareciera severa no significa necesariamente que fuera incorrecta. Ni que resultara tan escandalosa como para obligar a la FIFA a intervenir.

¿Debería ahora la FIFA anular cualquier suspensión derivada de una tarjeta roja cuando la acción sea accidental? Los entrenadores seguramente empezarán a plantear ese argumento.

El peligroso precedente que amenaza la coherencia del sistema disciplinario

Se ha creado un precedente. A partir de ahora, muchos exigirán coherencia.

La intención dejó de ser un elemento determinante en las Reglas de Juego hace años. Lo que debe valorarse principalmente es el resultado de la acción y el riesgo que representa para el rival.

Basta recordar la expulsión de Xavi Simons contra el Liverpool el pasado diciembre. El delantero del Tottenham no pretendía pisar la parte posterior de la pierna de Virgil van Dijk, pero lo hizo.

Los árbitros consideraron que la acción ponía en peligro la integridad física del adversario. Thomas Frank, entonces entrenador del Tottenham, lamentó la suspensión automática de tres partidos.

Pero el club decidió no recurrir porque consideró que no tenía posibilidades de éxito.

La decisión sobre Balogun se suma a ciertas inquietudes que ya existen en las competiciones nacionales. Algunas actuaciones arbitrales vistas en este Mundial generan preocupación en varios entornos futbolísticos.

El bajo número de tarjetas amarillas mostradas, algunas intervenciones del VAR y la interpretación de determinadas reglas nuevas resultan difíciles de reproducir en las ligas domésticas. Los aficionados esperan que los criterios sean los mismos.

Al suspender la sanción de Balogun, la FIFA podría complicar aún más las cosas para las federaciones nacionales.

¿Por qué la Federación Inglesa no podría mostrar la misma indulgencia que mostró la FIFA? ¿No deberían revisarse sanciones consideradas excesivas, como la que sufrió Simons?

Son preguntas que inevitablemente surgirán tras una decisión que amenaza con reabrir el debate sobre la consistencia disciplinaria en el fútbol. Y sobre si las reglas se aplican de la misma manera para todos los jugadores.

La presión política que rompió una regla de hierro del fútbol

Uno de los pilares fundamentales del sistema disciplinario de la FIFA en los Mundiales es que las tarjetas rojas no pueden apelarse.

Entonces, ¿por qué la FIFA creó una excepción para la principal estrella de la selección anfitriona?

La expulsión y suspensión de Balogun provocaron enorme polémica en Estados Unidos. En el país se argumentó que el delantero había recibido un doble castigo.

Por un lado, tuvo que abandonar el partido contra Bosnia-Herzegovina. Por otro, debía perderse el siguiente encuentro. Varios comentaristas estadounidenses consideraron esa sanción desproporcionada e injusta.

La presión procedía tanto de los medios como del entorno político. Marco Rubio, secretario de Estado, afirmó el viernes que Estados Unidos había sido 'perjudicado' con esa tarjeta roja. Según Rubio, 'debería existir un proceso de apelación'.

Sin embargo, nadie esperaba que la FIFA fuera a conceder una dispensa especial que permitiera jugar al exdelantero del Arsenal. En la práctica, Balogun cumplió una especie de expulsión temporal contra Bosnia-Herzegovina y queda libre para volver a jugar.

Reuters, AFP, The New York Times y CBS informaron de una supuesta llamada de Trump a Infantino el miércoles —un día después del partido contra Bosnia— para pedir una revisión de la sanción.

BBC Sport no ha podido confirmar esas informaciones. La noche del domingo, Trump agradeció a la FIFA en Truth Social por haber 'revertido una gran injusticia'.

Si esas informaciones resultan ciertas, la situación recordará al caso de Garrincha en 1962. Entonces también se habló de intervención política para evitar la suspensión de la estrella brasileña.

La comisión de ética de la FIFA ya había recibido solicitudes para investigar a Infantino. El motivo: una supuesta vulneración de las normas de neutralidad política del organismo en relación con la entrega del llamado Premio de la Paz de la FIFA a Trump.

Los propios estatutos de la FIFA prohíben la injerencia política en el fútbol.

Si finalmente se demuestra que la administración estadounidense desempeñó algún papel en esta decisión, surgirán nuevas preguntas que exigirán respuesta.

Pero antes de eso, toda la atención estará puesta en Balogun y en el partido de Estados Unidos contra Bélgica. El delantero jugará los octavos de final tras una decisión que sacudió los cimientos del sistema disciplinario del fútbol mundial.