Murió Piero, el cantante de "Mi viejo" y referente de la canción popular en Argentina
Referente de la música latinoamericana, fue símbolo de resistencia y compromiso, llevando mensajes de cambio a través de cada obra compartida
Piero De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, murió este miércoles 7 de octubre a los 81 años. El cantautor dejó un legado que unió la canción popular con una mirada social y política que marcó a varias generaciones.
Su obra incluye títulos que se convirtieron en himnos cotidianos y de protesta: "Mi viejo", "Para el pueblo lo que es del pueblo", "Llegando llegaste", "Pedro Nadie" y "Que se vayan ellos". Canciones que todavía resuenan en homenajes familiares y en marchas callejeras.
Si bien no se conocieron las causas de su muerte, trascendió que el cantante atravesó graves problemas de salud durante el último año y, según se supo en las últimas horas, permanecía internado en el Hospital Italiano. En 2023, el músico debió ser internado de urgencia en Ecuador a causa de una infección respiratoria.
De Allen al seminario: los primeros pasos de una voz singular
Nació como Piero Antonio Franco De Benedictis el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, en la región italiana de Apulia. A los tres años llegó a la Argentina con su familia, una experiencia de inmigración que más tarde aparecería en sus letras.
Primero vivieron en Banfield, en el sur del conurbano bonaerense, y luego se mudaron a Allen, Río Negro. Ese recorrido entre la Italia lejana, el interior patagónico y la vida urbana de Buenos Aires formó el universo que nutriría sus canciones.
En Allen cursó la escuela primaria y tuvo sus primeras experiencias musicales. Después ingresó al seminario, con pasos por Viedma y Villa Devoto.
Allí se acercó a una formación religiosa que convivió con inquietudes artísticas. También desarrolló una sensibilidad orientada hacia los problemas sociales que después lo definiría como artista.
Su debut profesional ocurrió en 1964, en programas de televisión como "Remates musicales". En esa época interpretaba canciones italianas y grabó sencillos dentro de un repertorio melódico.
El punto de inflexión llegó a fines de esa década. Conoció al periodista y escritor José Tcherkaski, y esa asociación creativa resultó central para su carrera.
En 1969 apareció su primer álbum, "Mi viejo", que incluyó la canción homónima. El disco lo proyectó masivamente en la Argentina y otros países de América Latina.
"Mi viejo" se convirtió en un clásico que atravesó generaciones
"Mi viejo" es una de las composiciones más difundidas de la música popular argentina. La canción construyó un retrato afectivo de la figura paterna con una narración directa y cotidiana.
Esa sencillez narrativa permitió que fuera adoptada por públicos de edades y procedencias diversas. Con el tiempo pasó a integrar el repertorio habitual de homenajes familiares.
También fue versionada por distintos intérpretes a lo largo de décadas. La canción sigue presente en cada celebración del Día del Padre y en cada despedida.
Tras el éxito inicial, Piero amplió su alcance con canciones como "Juan Boliche", "Vengo", "Tengo la piel cansada de la tarde" y "Llegando llegaste".
En 1970 obtuvo el primer puesto y los tres Gallos de Oro del Festival Internacional da Canção de Río de Janeiro con "Pedro Nadie". El tema incorporaba una perspectiva crítica sobre las jerarquías sociales.
Ese mismo año participó de la película "El profesor patagónico", dirigida por Fernando Ayala y protagonizada por Luis Sandrini. En el film encarnó a un joven sacerdote cantante y aportó varias piezas a la banda sonora.
Entre ellas estaban "Mi viejo" y "Llegando llegaste". También tuvo participaciones en otras producciones audiovisuales, como el cortometraje "Bang Bang", de Raúl Perrone.
Cuando la canción se volvió herramienta de protesta política
Durante los primeros años de la década de 1970, su discografía tomó una orientación más explícitamente política. Los álbumes "Coplas de mi país" (1972) y "Para el pueblo lo que es del pueblo" (1973) reunieron canciones atravesadas por la desigualdad y la violencia estatal.
En esa etapa surgieron "Coplas de mi país", "Los americanos", "Las cosas que pasan" y "Que se vayan ellos". "Para el pueblo lo que es del pueblo" se convirtió en uno de sus temas más asociados a las luchas sociales y a la tradición de la canción de protesta en América Latina.
La creciente exposición pública de sus posiciones tuvo consecuencias. Durante los años previos al golpe de Estado de 1976, Piero denunció hostigamientos.
También sufrió un intento de secuestro. Tras la instauración de la dictadura militar, se exilió fuera de la Argentina.
El exilio impuesto por la dictadura y la vida lejos de los escenarios
Su salida incluyó estadías en Italia y España. En territorio español vivió cerca de Madrid y dedicó buena parte de esos años al trabajo rural.
Se volcó a una huerta orgánica y al contacto con la tierra. El alejamiento de los escenarios no implicó una ruptura definitiva con la composición.
Durante ese período preparó material que más tarde integraría el disco "Y mi gente dónde va", editado inicialmente fuera de la Argentina.
El regreso se produjo en 1981, cuando el régimen militar entraba en su etapa final. La vuelta al país fue celebrada con una serie de presentaciones registradas en el álbum en vivo "Calor humano".
A partir de entonces publicó trabajos como "Canto de la ternura", "Un hombre común", "Qué generosa sos, mi tierra", "El regalao" y "Las galaxias nos miran".
La música para la niñez y el trabajo comunitario con adolescentes
Además de su repertorio político y social, Piero desarrolló una producción destinada al público infantil. "La sinfonía inconclusa en la mar" ocupó un lugar particular dentro de su obra.
El espectáculo tuvo sucesivas reposiciones escénicas. En abril de este año volvió a presentar ese universo durante una gira por Colombia, acompañado por actores, bailarines y su banda.
Su relación con Colombia fue sostenida a lo largo de décadas. El país fue uno de los principales territorios de su proyección artística.
Allí desarrolló parte de sus iniciativas sociales. En 1994 recibió la ciudadanía colombiana y mantuvo una presencia frecuente en escenarios y actividades culturales de la región.
En la segunda mitad de los años 80 impulsó proyectos de granjas educativas y ecológicas destinados a adolescentes de sectores vulnerables.
Esa faceta se vinculó con su interés por la agricultura orgánica, la educación y la soberanía alimentaria. Para Piero, la música y el trabajo comunitario formaban parte de un mismo compromiso con la transformación social.
Los reconocimientos y las colaboraciones que marcaron su trayectoria
En 1985 recibió un Diploma al Mérito de la Fundación Konex en la categoría de baladista. Su carrera incluyó colaboraciones y escenarios compartidos con artistas como Mercedes Sosa, León Gieco, Fito Páez y Lito Vitale.
También trabajó con Pablo Milanés, Juan Carlos Baglietto y Marilina Ross. En 2016 fue distinguido con un Latin Grammy a la Excelencia Musical, como reconocimiento a su trayectoria.
Hasta sus últimos meses mantuvo actividad pública y musical. Días antes de su muerte celebró que su voz en italiano apareciera en un desfile de Saint Laurent para la colección de verano 2027.
Su mensaje destacó la posibilidad de que una canción transitara contextos artísticos distintos. Una idea coherente con una obra que pasó de la balada a la canción social, del cine a los proyectos para niños, y de la Argentina a América Latina.
La obra de Piero queda asociada a una tradición de autores que hicieron de la canción un espacio para narrar vínculos familiares y conflictos colectivos. Su repertorio continuará presente en las interpretaciones, grabaciones y memorias de quienes encontraron en sus letras una forma de nombrar la vida cotidiana y las demandas de su tiempo.